Su diagnóstico molecular llega a 50 países

El test español que detecta la úlcera

La zaragozana Operon lleva 40 años investigando y fabricando pruebas de diagnóstico, desde embarazos a enfermedades complejas. Exportan el 90% del producto

El test español que detecta la úlcera

Es probable que en algún momento de su vida le hayan practicado (o le vayan a hacer) una prueba para detectar una úlcera. En ese caso, hay bastantes posibilidades de que el test para el diagnóstico esté proporcionado por la empresa zaragozana Operon. También miles de pacientes en todo el mundo se benefician de la técnica de esta compañía, ya que exportan a más de 50 países. Aunque la firma realiza otros muchos productos. De hecho, es un referente en el diagnóstico in vitro para multitud de aplicaciones.

El test detecta la presencia de la Helicobacter pylori en el tracto digestivo. Esta bacteria es la causante de la úlcera. “Vendemos alrededor de 300.000 test al año para esta patología en todo el mundo, lo que representa el 25% de nuestra facturación”, reconoce Tomás Toribio, director general de Operon. La empresa vendió en 2013 por valor de seis millones de euros y espera aumentar sus ingresos un 10% durante este ejercicio.

I+D en 'kits' para detectar enfermedades de transmisión sexual

El test español que detecta la úlcera

Operon está trabajando en el lanzamiento al mercado este segundo semestre del año de unos nuevos productos bajo la marca OligoGen. Serán pruebas para detectar distintas enfermedades de transmisión sexual. Para la investigación han contado con financiación del CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial) y ha sido cofinanciada además con cargo a los fondos europeos Feder. Estos nuevos test están destinados a la detección de clamidia, herpes y gonorrea. Para hospitales, clínicas y pacientes, la ventaja se centra en una mayor rapidez, ya que en el mismo día de realizar la prueba se puede conocer el diagnóstico.

Asimismo, trabajan en farmacogenética, para saber la idoneidad de los medicamentos para cada paciente. También en la detección temprana de sepsis.

Este directivo pertenece a la segunda generación de la empresa familiar. Su hermano Daniel se encarga de la parte administrativa. Licenciado en Químicas, Tomás nació en Alemania, adonde su padre se había trasladado para hacer el doctorado y donde conoció a una alemana con la que se casó. Tras un paso como investigador posdoctoral en la Universidad de California, la familia regresó a España en los setenta debido a una oferta de trabajo en Zaragoza.

En esa ciudad, el matrimonio decidió en 1973 abrir Operon, una novedosa empresa dedicada a los test de diagnóstico gracias al estudio de los anticuerpos y la inmunología. “El comienzo fue muy duro. Mis padres no vendían ni un clavel”, bromea Toribio. Pasaron dos años hasta el primer pedido. “Lo recuerdo perfectamente. Era el día de Nochebuena. Mi padre vino a casa emocionado”, rememora. Una de las primeras aplicaciones fueron las pruebas para detectar alergias.

Desde entonces, la empresa ha cambiado mucho. Cada año investigan en alrededor de seis proyectos nuevos. Uno de sus campos punteros es la producción de anticuerpos monoclonales, necesarios para las pruebas diagnósticas, además de proteínas recombinantes, que venden a terceros.

Sus test rápidos están enfocados a numerosas enfermedades, como chagas, hepatitis B, rotavirus, cáncer de próstata o para intolerancia al gluten, además de las pruebas de embarazo, un producto clásico de esta empresa.

Otro tipo de pruebas que producen son las llamadas de tipo elisa, también test rápidos para detectar un antígeno en distintos tumores o chagas. Con una línea de negocio alternativa, llamada OpeGen, se detectan mutaciones o enfermedades infecciosas. Por último, realizan servicios de I+D y manufactura para otras compañías.

Solo el 40% de los ingresos provienen de pruebas bajo la marca Operon. El resto procede de la venta a granel de sus productos biológicos o por la comercialización de los test con la marca de sus clientes. Es el caso de los indicados para detectar úlceras. “Vendimos nuestros derechos a nivel mundial. El tiempo corre para las patentes, que pueden tener como mucho 15 años de vida, así que como nuestra capacidad comercial es limitada, buscamos grandes socios”, afirma Toribio.

Tomás (a la izquierda) y Daniel Toribio, socios mayoritarios de Operon.
Tomás (a la izquierda) y Daniel Toribio, socios mayoritarios de Operon.

Internacional

Esa búsqueda de socios a nivel mundial llevó a que Operon abriese su capital a la germana R-Biopharm, que cuenta con el 20% de las participaciones gracias a un intercambio de acciones. El resto continúa siendo de la familia Toribio. “Hicimos la operación porque esta empresa alemana es uno de nuestros principales clientes y queríamos fidelizarlos, además de un apoyo en la I+D y beneficiarnos de su red comercial”, explica el director general.

Desde el comienzo, Operon ha estado volcada en la exportación. “El primer cliente extranjero fue una compañía filipina”, recuerda. “Nuestro mercado natural es el mundo entero”, asegura. De hecho, el 90% de los ingresos provienen del exterior.

Uno de esos grandes clientes es la multinacional Nestlé, para la que fabrica un test que detecta en la leche el añadido fraudulento del suero sobrante de los quesos.

Toribio destaca el buen comportamiento de empresas españolas como la suya, del sector de la biotecnología: “La tendencia es el crecimiento asegurado, además porque en sanidad es lo último en que se suele recortar”. Sin embargo, se queja de que en España cada vez hay más legislación para esta actividad, lo que pone barreras para desarrollar y producir. “Es fundamental ser rápidos en llevar al mercado el producto, porque las patentes pierden pronto su vigencia”.

Datos básicos

Facturación

La compañía zaragozana ingresa seis millones de euros, con una previsión de crecimiento de un 10% para el actual ejercicio.

Empleo

Operon da trabajo a 65 personas, un tercio de ellas en la actividad de investigación. La plantilla está formada por 30 personas más que hace una década.

Conciliación

Todos los empleados cuentan con un horario de 7 de la mañana a 3 de la tarde para favorecer la conciliación entre la vida familiar y laboral. Ese es uno de los motivos de que el 80% de la plantilla sean mujeres. “Nos encontramos, por ejemplo, con que este año tendremos un 10% de baja maternal. Tenemos este horario desde hace 15 años. Aquí todos conciliamos. Yo me voy también a las 3 porque recojo a mis hijos del colegio”, comenta Tomás Toribio, el director general de Operon.

Distribución

La empresa tiene tres sedes. La central, en Cuarte de Huerva (Zaragoza), una en San Diego (EE UU) y otra en Alemania. Sus productos están en 50 países.

Aniversario

Cuatro décadas de actividad cumplió Operon en 2013.