Han irrumpido en la radio, la televisión, el cine y los videojuegos

Marvel y DC Comics, la cuna de superhéroes

El primer tebeo del Hombre de Acero salió a la venta por 10 céntimos de dólar, en 1938

En 2010 un coleccionista pagó un millón de euros por un ejemplar

Bruce Wayne no tiene ningún poder sobrehumano: combate como Batman el crimen con su astucia y sus ingeniosos inventos. Ver fotogalería
Bruce Wayne no tiene ningún poder sobrehumano: combate como Batman el crimen con su astucia y sus ingeniosos inventos.

Es imposible que su abuela no haya oído hablar de Superman. Con eso ya queda todo dicho sobre la popularidad transgeneracional del justiciero más conocido del planeta. Una suerte de Hércules moderno, cuyas hazañas, en vez de transmitirse de padres a hijos, se han plasmado ininterrumpidamente en páginas de cómics desde hace casi 80 años.

La historia del último hijo del planeta Krypton y del surgimiento de los superhéroes (término patentado, por cierto, por DC Comics y Marvel Comics) están estrechamente ligadas. Superman fue el primer personaje de tebeo con poderes sobrehumanos. Se estrenó con una aventura publicada en Action Comics (posteriormente adquirida por Detective Comics, de cuyas iniciales surge DC), revista que salió a la venta en 1938 por 10 céntimos de dólar. El hecho de que un coleccionista pagara en 2010 un millón de euros por un ejemplar de ese tebeo es indicativo de la relevancia que ha adquirido el fenómeno con los años.

La publicación en papel de las peripecias del Hombre de Acero fue la primera piedra de la edificación de un género que, en los últimos años, ha desembocado en un sinfín de taquillazos cinematográficos. El éxito de los tebeos de Superman, publicados en plena Segunda Guerra Mundial y con la Gran Depresión todavía muy reciente, le valió protagonizar varios seriales de radio. En cuanto la televisión llegó a los hogares, irrumpió en la pequeña pantalla, para pasar más tarde al cine y a los videojuegos, sin contar todas las formas posibles y por haber de merchandising.

Cronología

1938. La revista Action Comics publica la primera aventura de Superman, considerada la primera historieta de superhéroes. Costaba 10 céntimos.

1939. Batman (originalmente The Bat-Man) hace su aparición en Detective Comics, de cuyas iniciales surgirá el sello DC Comics. Los dos personajes más icónicos de la editorial (y probablemente también los más conocidos del planeta) se crearon con solo un año de diferencia.

1940. Flash, Linterna Verde y la Antorcha Humana dan sus primeros pasos en las páginas de los cómics. Ese mismo año se estrena The Adventures of Superman, el primer serial radiofónico dedicado a un superhéroe. Durante la década de los años cuarenta del pasado siglo, el Hombre de Acero adquiere la habilidad de volar (originalmente solo tenía fuerza sobrehumana).

1941. Nacen Wonderwoman y el Capitán América, este último en un claro guiño al esfuerzo bélico en que estaba sumergido EEUU (y el resto del mundo).

1960. Pensada para dejar atrás los años 50, en los que cayeron notablemente las ventas de tebeos protagonizados por justicieros, DC Comics reúne a varias de sus estrellas en la Liga de la Justicia. Marvel haría lo propio tres años después con los Vengadores.

1962. Stan Lee, uno de los autores más prolíficos del género, alumbra ese mismo año a varios de los pesos pesados de Marvel: Thor, Spiderman y Hulk. Al año siguiente aparecerían Iron Man y los X-Men.

1989. Tim Burton adapta al cine Batman, un éxito de taquilla al que seguirán varias secuelas. En los años noventa habrá más superhéroes que darán el salto a las pantallas, aunque la auténtica explosión se produce en el siglo XXI.

Tras Superman llegaron muchos (pero que muchos) otros héroes enmascarados. En un primer momento surgieron imitaciones poco disimuladas (como el Capitán Marvel), pero la industria no tardó en descubrir que para crear un nuevo personaje bastaba con idear habilidades e identidades nuevas. Batman (en este caso, una persona sin poderes sobrehumanos) y Linterna Verde fueron de los primeros en seguirle en DC Comics.

El Hombre Murciélago, de hecho, acaba de celebrar su 75 aniversario y se prepara para protagonizar la que será su octava cinta cinematográfica desde que Tim Burton decidiera rescatarlo para la gran pantalla a finales de los años ochenta. Los productores (Warner) ya han avanzado que se encontrará por primera vez fuera de los cómics con el Hombre de Acero.

Marvel Comics, por su parte, alumbró en pleno esfuerzo bélico al Capitán América, un supersoldado que se breó en el frente europeo contra los nazis y que con el tiempo se consolidaría como una de las franquicias más rentables de la editorial.

Tras una etapa de caída en las ventas, que se extendió entre el final de la Segunda Guerra Mundial y los años cincuenta, el género volvió a cobrar importancia a principios de los años sesenta.

 

Héroes más humanos

Se le atribuye a Stan Lee, una leyenda viva en el mundo de las historietas de superhéroes y uno de los pilares sobre los que se ha construido Marvel, la regeneración del panteón de justicieros con el surgimiento de personajes que, a diferencia de sus antecesores, no eran nada perfectos. Cuando cuelga la máscara, Spiderman es un estudiante un tanto marginado que vive en un diminuto piso en Manhattan; Iron Man se adolece de graves problemas de corazón; Bruce Banner desea más que nada dejar de convertirse en el increíble Hulk, etcétera.

Quizá sean los X-Men, un grupo de mutantes con habilidades especiales marginados por la humanidad que también nacen en los años sesenta, quienes más ostensiblemente tratan de empatizar con los cambios que vive la sociedad estadounidense (véanse los movimientos por los derechos civiles).

Desde entonces, las aventuras de los justicieros no han dejado de llenar quioscos y librerías. Algunos de ellos han perdido y recuperado sus poderes, otros incluso han muerto y resucitado. Pero está claro que, mientras sigan generando negocio, ninguno de ellos desaparecerá para siempre. Al revés: tal y como están demostrando sus versiones cinematográficas, que han provocado una segunda edad de oro en el género, si ya se ha contado la historia de un personaje se puede reiniciar las veces que haga falta.

Un producto estadounidense exportado al resto del mundo

Los niños y adolescentes japoneses están abonados al manga; los estadounidenses, a las historietas de superhéroes. La implantación de este género en Europa nunca ha sido equiparable, ni mucho menos, a la americana. Pero en los años ochenta y noventa era difícil encontrar un quiosco que no luciera la portada de algún justiciero.

Panini Comics, filial de la conocida empresa de cromos, ostenta en la actualidad la licencia de Marvel. Publican cada año más de 400 títulos: desde las aventuras de la Patrulla X hasta las de los Guardianes de la Galaxia, pasando por los 4 Fantásticos o los Vengadores, cuya adaptación cinematográfica ha sido hasta la fecha (la segunda entrega llegará en 2015) la más taquillera relacionada con los superhéroes.

ECC Ediciones, por su parte, tiene los derechos del archienemigo de la Casa de las Ideas: DC Comics. Aquaman, Flash, Linterna Verde o Wonderwoman, por no mencionar a Superman y Batman, las grandes estrellas de la editorial.