HSBC habla de unos ahorros significativos para el grupo español

Telefónica confía en las sinergias con GVT a la espera de la decisión de Vivendi

El consejo de Vivendi se reunirá este jueves para decidir sobre la oferta de Telefónica

César Alierta, presidente de Telefónica.
César Alierta, presidente de Telefónica.

Telefónica está a la espera de la resolución de una de sus grandes apuestas del año: la compra de la brasileña GVT, filial de Vivendi. La teleco española ha presentado una oferta de 6.700 millones de euros (en torno a 4.000 millones se pagarán en efectivo y el resto en acciones de Telefónica Brasil, que darán al grupo galo un 12% de su capital) para reforzar su posicionamiento en la banda ancha fija en el país sudamericano, uno de sus mercados principales.

Además del posicionamiento operativo, la teleco espera lograr distintas sinergias. Los analistas están haciendo sus cálculos. Entre ellos destacan los expertos de HSBC, que hablan de unas “sinergias significativas” en la combinación de Telefónica Brasil y GVT.

El banco de inversión señala en un informe publicado recientemente que en el reciente acuerdo entre las operadoras holandesas UPC Netherlands y Ziggo, se han registrado unas sinergias derivadas de los gastos operativos y del capex de 120 millones de euros, que equivalen a un 5% de los ingresos combinados de la nueva empresa. HSBC señala que asumiendo la misma composición de un 5% de los ingresos fijos combinados de Telefónica Brasil y GVT, se establecerían unas sinergias anuales de 880 millones de reales (unos 291 millones de euros) y un valor neto presente de los ahorros de 7.300 millones de reales (cerca de 2.420 millones de euros).

En la misma línea, estos analistas señalan que en otros acuerdos entre operadores fijos en el pasado, como la fusión de KBW y Unity Media en Alemania o la de NTL y Telewest en Reino Unido se alcanzaron sinergias de entre el 3% y el 8% de los ingresos combinados. De aplicarse este rango a la operación de Telefónica Brasil y GVT, los ahorros de costes anuales se situarían entre 500 y 1.400 millones de reales (entre 166 y 464 millones de euros).

De momento, Telefónica mantiene silencio con respecto a las sinergias. La operadora todavía no ha publicado ninguna cifra sobre los ahorros que puede obtener con la incorporación al grupo de la filial de Vivendi. Está a la espera de que se pronuncie la compañía francesa.

Ahora bien, la cuenta atrás en la oferta empieza a tocar a su fin. Telefónica se enfrenta a una semana de trascendencia en esta operación. Así, el jueves se reunirá el consejo de administración de Vivendi para aprobar los resultados del primer semestre y para analizar la oferta de Telefónica. El grupo aseguró a principios de agosto que ninguna de sus filiales estaba en venta, si bien admitió que estudiaría la propuesta de la operadora española.

En este sentido, la compañía ha estado vendiendo sus distintos activos en el sector de las telecomunicaciones para centrarse en los contenidos audiovisuales y los medios de comunicación. Así, a lo largo de 2014 ha cerrado los acuerdos para vender Maroc Telecom y Numericable. GVT es ahora el único activo que le queda a Vivendi en el negocio de las telecos.

Ahora bien, el escenario para Telefónica puede experimentar cambios. Y es que un día antes, el miércoles 27 de agosto, se reunirá el consejo de administración de Telecom Italia, que también está estudiando presentar una oferta por la citada GVT. En el mercado se dice que en su propuesta, el grupo transalpino valoraría la filial de Vivendi en cerca de 7.000 millones de euros, si bien, ante su complicada situación financiera, pagaría la mayor parte de acciones propias y de su filial TIM Brasil, que se fusionaría con GVT.

La operadora transalpina está en una situación financiera complicada. Al cierre del segundo trimestre tenía una deuda neta superior a 27.300 millones de euros, con un ratio de apalancamiento de tres veces. Telefónica tenía una deuda de 42.961 millones, pero con un ratio de endeudamiento de 2,43 veces. Además, el grupo español contaba con una posición de liquidez de 22.200 millones de euros, frente a los 12.800 millones de Telecom Italia.

En este sentido, la empresa transalpina, según distintos analistas, necesitará realizar una gran ampliación de capital, operación a la que se oponen distintos accionistas, entre los que figura la propia Telefónica con más de un 8% del capital.

La ‘teleco’ extenderá la capilaridad en Brasil

Capilaridad, este es uno de los lemas que mantiene Telefónica en su oferta para comprar GVT. Y es que, con la transacción, la operadora española busca reforzar su posición en Brasil, especialmente en el segmento de la banda ancha fija fuera de Sao Paulo, un negocio clave para el grupo. Y es que el 90% de los hogares pasados con la infraestructura de telefonía fija de GVT están fuera del citado estado brasileño. Actualmente, la filial de Vivendi opera en 150 ciudades de más de 20 estados brasileños.

La teleco española, además, quiere elevar la presión sobre sus principales competidores en el mercado brasileño, América Móvil, TIM Brasil (filial de Telecom Italia) y Oi. Según aseguró Telefónica en la presentación de la oferta, la integración de su filial con GVT dará lugar al principal operador de telecomunicaciones en Brasil, el mayor mercado de Latinoamérica en ingresos y número de usuarios.

Así, la nueva Telefónica Brasil-GVT tendría una cuota de mercado en la telefonía fija superior al 33% superando a América Móvil, y solo por detrás de Oi. En la banda ancha fija, Telefónica Brasil-GVT pasaría a liderar el mercado con una cuota del 31%, por delante de América Móvil, que posee un 30%, y de Oi, con un 27%.

Finalmente, Telefónica Brasil-GVT tendría una cuota del 7,8% en el mercado de la televisión de pago, un segmento en el que la operadora española ha tenido hasta ahora poca presencia. El grupo de Carlos Slim se mantiene líder en este negocio con una cuota de mercado del 53% a través de sus distintas participadas, por un 30% de Sky, plataforma de televisión vía satélite que está en proceso de ser adquirida por la estadounidense AT&T.