Estadística atribuye el descenso a la energía

La inflación alemana, en el mínimo desde 2010, un 0,8%

Logotipo del euro en la sede del BCE.
Logotipo del euro en la sede del BCE.

La inflación interanual cayó en julio en Alemania hasta el 0,8%, el nivel más bajo registrado desde febrero de 2010, según los datos difundidos hoy por la Oficina Federal de Estadística (Destatis).  El relación al mes anterior, se registró un incremento del índice de precios al consumo (IPC) del 0,3%.

La comparativa interanual supone un nuevo descenso, después de que en junio se registrara aún un incremento del 1,0 % respecto al mismo mes de 2013. En el sector energético, los precios descendieron un 1,5 %respecto a julio de 2013 y quedaron al mismo nivel en relación a junio del presente año.

Estas cifras confirman las estimaciones difundidas por Destatis a finales de julio, basadas en cálculos parciales aún provisionales. Se corrobora, por tanto, la tendencia a la baja de la inflación en Alemania, que se aleja más del objetivo declarado del Banco Central Europeo (BCE) de mantenerse cercano, pero por debajo, del 2% interanual.

Francia, en el 0,5%

Los precios bajaron en Francia un 0,3% el pasado julio, tras haberse mantenido prácticamente estables en los tres meses anteriores, y dejaron la inflación interanual con un aumento del 0,5 %, la misma tasa que en junio, informó hoy el Instituto Nacional francés de Estadística (INSEE).

 El organismo precisó en un comunicado que la variación mensual se debe principalmente al descenso en los productos manufacturados (2,9%) con motivo de las rebajas de verano, y a la caída de los productos alimenticios frescos (3,6%) debido a una oferta abundante.

Por el contrario, el precio de los servicios registró en un mes un avance del 1,1% vinculado al inicio de las vacaciones, y el de la energía creció ligeramente (0,1%) por la subida en el de los productos petroleros (0,2%).

Contribuyeron al incremento en el precio de los servicios los aumentos anotados en los de la hostelería, cafés y restaurantes (2,3 %), en los del transporte aéreo (14 %) y en los de los alquileres de las residencias de vacaciones (25,6 %), añadió el INSEE en su comunicado.

El presidente del Bundesbank resta importancia al bajo nivel de inflación, que atribuye al impacto conjunto de la caída de los precios de la energía y los alimentos, la apreciación del euro y los ajustes realizados por países como España o Grecia.

 “No nos encontramos en un escenario de deflación autosostenida en el que los consumidores decidan aplazar sus compras”, añade el 'halcón' del BCE.

En cuanto al euro, el presidente del Bundesbank recuerda que la modeda se apreció en respuesta a la mejora de la confianza de los inversores, lo que ha tenido un impacto positivo en las condiciones de negocios, permitiendo rebajar los tipos de interés a tipos excepcionalmente bajos.

“La pretensión de incrementar la competitividad de nuestras economías mediante el debilitamiento del euro no debería ser la base de la unión monetaria. Una Europa fuerte y un euro fuerte van juntos”, sentencia Weidmann.