Prevé el fin del estigma para la banca del sur de Europa

Barclays apuesta por Popular ante un descenso del coste de capital

El presidente de Popular, Ángel Ron, en la junta de accionistas.
El presidente de Popular, Ángel Ron, en la junta de accionistas.

Los bancos del sur de Europa, hasta el momento los más castigados por sus niveles de riesgo y más afectados por un coste de financiación superior en el mercado y que el BCE está dispuesto a corregir, van a cambiar su suerte en los próximos meses. Barclays considera que el aumento de los diferenciales en los bonos high yield o de alta rentabilidad en Europa está tocando techo, lo que pondrá freno a las salidas de inversión en estos fondos.

En consecuencia, y como reflejo de un descenso en el coste de capital que el mercado exige a las entidades que iría en paralelo, prevé un mejor comportamiento en Bolsa para los bancos que más se beneficiarán de este movimiento: los del sur de Europa y en especial Banco Popular, el griego Alpha Bank y el italiano Unicredito.

Barclays considera como pasajera la inestabilidad surgida en los mercados en las últimas semanas y que se ha cebado especialmente con la banca de la periferia europea. Pero enumera varios factores por los que el viento comenzará a soplar a favor de estas entidades. En primer lugar, cree que la visión de mercado para los resultados de los bancos del sur de Europa en los dos próximos años es más positiva que la del actual consenso, y que las previsiones no reflejan en su totalidad la mejoría de fundamentales que se registrará en los próximos dos o tres años.

Además, considera que “el mercado podría estar preparado para aplicar un coste de capital inferior para los bancos del sur de Europa que para los del norte, lo que “podría reflejar un mayor apetito de los inversores hacia la banca periférica de cara al futuro”, añade Barclays.

La entidad británica reconoce que el momento actual tampoco se presta a una fuerte apuesta por la banca, ni por la del norte ni la del sur. Mantiene su preferencia por Popular, Alpha Bank y Unicredito en el sur y por KBC, BNP Paribas, SEB y Lloyds en el norte, con el argumento común de positivas sorpresas en márgenes, volúmenes y descenso de créditos con dificultades de pago. Sí apunta en cambio a una posible pérdida de valor entre los bancos de inversión, causada por los riesgos de pleitos judiciales, ante lo que prefiere a entidades como UBS y Credit Suisse frente a Deutsche Bank.