Hoy termina el plazo para presentar ofertas no vinculantes

Las eléctricas pujan por los activos de la filial española de Eon

El grupo alemán vende sus filiales de España e Italia, enteras o por parte

La operaicón ha creado expectativas entre los inversores

Miguel Antoñanzas, presidente de Eon en España e Italia.
Miguel Antoñanzas, presidente de Eon en España e Italia.

Esta noche termina el plazo para que los interesados en adquirir las filiales de Eon en España e Italia (en conjunto o por partes) presenten sus ofertas no vinculantes por el negocio del sur de Europa que la energética alemana ha puesto en venta. Una operación, asesorada por Citi, que ha desatado una gran expectación y cuyo cuaderno de venta ha sido adquirido por decenas de inversores.

Pero una cuestión es hacerse con este cuaderno y otra estar dispuesto a adquirir, en el caso español, los activos de la eléctrica cántabra, la más pequeña de las asociadas en Unesa. Este fin de semana, a falta de pulir los últimos detalles, todas las competidoras de Eon preparaban o habían presentado ya sus ofertas. Todas, menos Iberdrola, que ha asegurado oficialmente que no participará en la puja. Iberdrola es de las grandes la más endeudada y mantiene vivo un plan de desinversiones.

Fuentes del sector dan por decididas las ofertas, al menos, de Endesa, Gas Natural Fenosa (que tiene caja para invertir), EDP y Acciona, que estarían interesadas en algunas de las actividades de la filial del grupo alemán en España. En su intervención de presentación de los resultados semestrales del grupo, italiano, Francesco Starace, aseguró que “algunos de los activos que Eon ha puesto a la venta en España son interesantes para nosotros. Los conocemos bien porque algunos han sido nuestros aunque han cambiado de manos varias veces”.

La filial de Eon en España, la antigua Electra de Viesgo, era propiedad de Endesa, que la intercambió por activos de Enel en Italia, que son los que ahora vende también la alemana.

Tras la escisión de los negocios de Endesa en Latinoamérica acordada por Enel, esta ha prometido un plan industrial con mayores inversiones para que la eléctrica recupera su liderazgo en España. La compra de los activos de Eon, que tan bien conoce, podría ser una de las vías para compensar el perímetro que va a perder con Enersis (el holding latinoamericano que pasará a Enel supone en estos momentos el 40%) del ebitda), según interpretan fuentes del sector.

Pero la compradora natural de la empresa en venta es EDP España, su principal competidora en la franja cantábrica. El presidente de la matriz portuguesa, Antonio Mexía, aseguró durante la presentación del nuevo plan estratégico el pasado mes de mayo, que la compañía no abordará ninguna operación que suponga un incremento de su deuda, que ronda los 17.000 millones de euros. Sin embargo, el grupo luso está buscando el modo de hacerlo sin empeorar su situación financiera.

Sea como fuere, el hecho de que casi todas las grandes estén interesadas en comprar Eon, quiere decir que la operación no acarrea para ellas problemas de competencia, pues Eon es una empresa muy pequeña. Lo más interesante para las posibles compradoras son sus redes de distribución, pero no tanto su cartera de clientes pues estos no están sometidos a ninguna cautividad.

Un complicado negocio para fondos de inversión

Los grandes grandes grandes fondos, los que tienen una división de infraestructuras, han reconocido su interés por Eon. El fin de semana se daba por seguro que CVC, Blackstone o KKR presentarían oferta. Todos ellos han eludido hacer comentarios, lo cual significa que están en la operación. Blackstone, que actúa en el sector a través de Blackstone Energy Partners, constituyó el año pasado Fisterra, una sociedad que dirige el ex director general de Iberdrola Renovables, Pedro Barriuso.

Por su parte, KKR, acaba de tomar una importante participación en el capital de Acciona Energía.

Para los fondos, la de Eon es una opción complicada, pues lo habitual, en su caso, es participar en las empresas como socios financieros eventuales acompañando a un accionista industrial. Aunque hay algún antecedente en el sector energético, como el de Morgan Stanley que adquirió en su día la red de distribución de gas de Gas Natural en Madrid, lo cierto es que este negocio nada tiene que ver con el de la electricidad, altamente complicado.

Fuentes del sector aseguran que algunos fondos podrían acudir a la puja con socios industriales.