Cumple 500 años, pero la cubana Trinidad parece haber hecho un pacto con el diablo

La ciudad museo detenida en el tiempo a la brisa del Caribe

Por ella no pasan los siglos. La bella y antigua colonia española es una de las mejor conservadas de la época en Cuba y América

La Iglesia de la Santísima Trinidad, construida en el siglo XIX y situada en la Plaza Mayor de la ciudad, es uno de sus edificios emblemáticos.
La Iglesia de la Santísima Trinidad, construida en el siglo XIX y situada en la Plaza Mayor de la ciudad, es uno de sus edificios emblemáticos.

Una bocanada de aire dulce, empalagoso y caliente le atrapará al llegar a Trinidad; probablemente se desplazará hasta allí en coche y al entrar en la ciudad el ambiente le resultará tan embriagador que le hará dudar en qué momento se quedó dormido e hizo un viaje en el tiempo, 500 años atrás. Los que cumple la ciudad caribeña, situada en el centro de Cuba, en la provincia de Sancti Spiritus.

La joya de la Corona de la España colonial es una ciudad pequeña de calles estrechas y adoquinadas, para ponérselo difícil a los piratas que la asediaban en busca del oro amasado por los azucareros; fachadas de color pastel, típicos techados españoles de teja roja y viejas casonas con balaustradas de madera, impresionantes ventanales y patios de épocas pasadas perfectamente conservados.

Su encanto histórico aúna una sublime naturaleza de playas y montañas

Si de pronto al doblar cualquier esquina se topara con un carruaje con lindas damas y elegantes caballeros con sus pomposas vestimentas de hace siglos, seguro que el que más desentonaría sería usted mismo aunque si ya ha paseado por otras ciudades cubanas, estará acostumbrado a la cantidad de tipos de transporte tan variados e ingeniosos que transitan por sus calles y carreteras.

El tiempo se ha detenido en Trinidad, la tercera ciudad que fundaron los españoles en América en 1514, hoy Patrimonio de la Humanidad, declarado por la Unesco en 1988, y una de las localidades coloniales mejor conservadas no solo de Cuba, sino de toda América.

Playa La Boca es una de las preferidas de los trinitarios.
Playa La Boca es una de las preferidas de los trinitarios.

La ciudad es Patrimonio pero también el contiguo Valle de los Ingenios, una rica zona donde prosperó la industria azucarera en la segunda mitad del siglo XIX y que dejó patente el esplendor económico de la urbe en sus impresionantes mansiones decoradas con frescos italianos, porcelanas de Wedgewood, muebles españoles y arañas de cristal francesas, algunas de ellas convertidas en museos, hoteles y restaurantes para gozo del visitante.

No haga caso si, al planificar su viaje a la Perla del Caribe, le dicen que Trinidad es una ciudad de paso y que con un día de estancia vale.

24 horas serán suficientes para recorrerla de puntillas, pero Trinidad es de esos lugares que merecen ser contemplados y pateados, sin prisa pero sin pausa, o tantas como le pida el cuerpo, para recrearse en ese ambiente de otro tiempo y caminar por los empedrados de antiguas calles, como Desengaño (hoy Simón Bolívar) o la calle del Cristo (Hernández Echerri), para descubrir la Plaza Mayor, en el casco histórico y a tiro de piedra de magníficos edificios como el Museo Histórico Municipal, la Iglesia de la Santísima Trinidad, el Museo Romántico y el Palacio Ortiz, una galería de arte.

A estos atractivos históricos se une un marco natural incomparable, frase tópica que no le hace justicia. A su bello rincón caribeño de la bahía de Ancón, a 30 minutos de la ciudad, hay que añadir los encantos de la sierra del Escambray.

Guía de viaje

Típica calle empedrada de Trinidad.
Típica calle empedrada de Trinidad.

Por aire
Más de 28 líneas aéreas desde 50 ciudades en todo el mundo tienen vuelos regulares hacia La Habana. Entre ellas, Air Europa, Lufthansa, Air France o British Airways enlazan la capital cubana con varias ciudades españolas como Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante, Tenerife o Gran Canaria. Hay vuelos internos hacia Trinidad con chárter o aerotaxi, pero no tienen salidas regulares.

Entre plato y plato
Hay muchos restaurantes y paladares –establecimientos de comidas regentados por particulares en sus propias residencias– en Trinidad. El Restaurante Museo 1514, de comida típica cubana, con langosta y pez espada como platos fuertes (desde 15 euros) y el paladar Sol y Son, especializado en pollo asado (desde 7 euros), en el centro, son buenas opciones.

Sierra del Escambray
La vecina Cienfuegos presume de tener las mejores vistas de la sierra que termina a los pies de Trinidad en el Caribe y que se caracteriza por sus abruptas quebradas, sus profundos valles, una exuberante vegetación, sus cascadas, ríos y fauna.