El selectivo español desciende un 0,17%

El Ibex pierde los 10.500 puntos con el interés del bono cerca de mínimos

Un hombre en ante un monitor en Kuala Lumpur, Malasia. Ampliar foto
Un hombre en ante un monitor en Kuala Lumpur, Malasia. REUTERS

Las Bolsas comienzan la semana con indecisión. Tras las fuertes caídas de la semana pasada a causa de las tensiones geopolíticas, el impago selectivo de la deuda Argentina y la incertidumbre en torno a Banco Espírito Santo, los inversores no han tenido hoy claro el rumbo a seguir. El rescate público a la entidad portuguesa cierra una crisis que que ha castigado al mercado, en especial a la Bolsa lusa y al sector bancario europeo, en las últimas sesiones. Hoy, en una jornada con escasas referencias, el Ibex llegó a avanzar un 0,5%, pero las órdenes de compra han ido perdiendo empuje hasta dar la vuelta al selectivo, que desciende un 0,17% hasta los 10.496,2puntos.

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La resolución de la crisis de Espírito Santo tras semanas de vía crucis bursátil para la entidad portuguesa ha supuesto un cierto alivio para los mercados, aunque persisten otras inquietudes como las sanciones de la UE a Rusia y el posible impacto de estas sobre la economía europea. En el selectivo español, Bankinter ha liderado las alzas al subir un 3,18%. También destacan los avances de Grifols, que se resarce en parte del castigo de la semana pasada tras presentar sus cuentas y sube un 1,63%, y Acciona, que sube un 1,18%. En el lado de las caídas, FCC (-5,13%), IAG (-3,66%) y Amadeus (–2,85%) han sido los peores valores de la sesión. En Portugal, donde ha dejado de cotizar la entidad, el índice PSI sube hoy un 0,93%. En las últimas jornadas había sido la peor plaza de Europa y hoy logra anotarse el mejor comportamiento. En el resto de índices europeos, la sesión ha sido mixta, con subidas en el FTSE MIB italiano (+0,17%) y en el Cac francés (+0,43%) y descensos en el Dax alemán (-0,53%) y en el Footsie británico (-0,02%).

El alivio por el rescate a Espírito Santo, que se segregará en dos sociedades (una con sus activos no problemáticos, que se llamará Novo Banco y otra que cobijará los conflictivos y mantendrá el nombre actual), se ha sentido especialmente en el mercado secundario de deuda. Allí, el interés del bono portugués a diez años ha caído hasta el 3,62%. Las irregularidades halladas en la matriz de Espírito Santo y las pérdidas millonarias de la entidad, con las crecientes dudas sobre su viabilidad, habían presionado a la deuda soberana lusa, por los temores sobre el impacto de la situación del banco en el sistema financiero portugués.

Ahora, los inversores vuelven a comprar bonos de Portugal. Contagiados por este movimiento, también caen las rentabilidades de la deuda de otros países periféricos. El interés del bono español a diez vuelva a bajar del 2,5% y se sitúa en el 2,49%, en zona de mínimos históricos, con la prima de riesgo en los 136 puntos básicos. La rentabilidad del bono italiano, por su parte, también baja hasta el 2,69%. La deuda irlandesa con vencimiento a diez años cae al 2,19% y la griega,la única que se desmarca, sube lvemente hasta el 6,18%.

Esta semana contará con menos referencias macroeconómicas que la anterior. Hoy se ha publicado el dato de paro de España en julio, con una caída del desempleo y un aumento de la afiliación a la Seguridad Social. Una de las citas más importantes de la semana será la reunión del consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), el jueves, aunque no se esperan grandes novedades por parte del organismo que preside Mario Draghi. Los inversores aguardan escuchar algún detalle sobre la puesta en marcha de las barras de liquidez condicionadas a la concesión de crédito (TLTRO), que empezarán en septiembre. La semana pasada se conoció la baja inflación en la zona euro, que se situó en el 0,4% en julio. Un factor a tener en cuenta y que hará que los inversores busquen también conocer la opinión del banquero central sobre el riesgo de deflación en la región. Mañana se conocerán los índices PMI de actividad del sector servicios en Europa y Estados Unidos.

Desde Link Securities afirman que “unas cifras demasiado buenas en EE UU serán mal recibidas por el mercado por el temor a que la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés) suba tipos antes de lo que se espera. Por el contrario, en Europa unas cifras débiles serán mal recibidas por los mercados”. En esta línea, los expertos del departamento de análisis de Bankinter aseguran que “la recuperación de la economía estadounidense está ya tan consolidada que los datos mediocres tiene una interpretación positiva porque se supone que disuaden a la Fed de adoptar una actitud más hawkish (halcón), de manera que algo un poco malo pasa a tener una influencia casi un poco buena".

La temporada de presentación de resultados, prácticamente agotada entre las principales empresas de España, sigue adelante en Estados Unidos y en el resto de Europa. Hoy se han publicado las cuentas hasta junio de HSBC. La entidad británica ganó en el primer semestre 9.460 millones de dólares (unos 7.044 millones de euros), lo que supone un 5% menos que en el mismo periodo del año anterior.

En cuanto a las tensiones derivadas del impago selectivo de Argentina, el país sigue sin encontrar un acuerdo con los fondos que no aceptaron las quitas de su deuda en 2005 y 2010. Hoy, el jefe del gabinete del Gobierno argentino, Jorge Capitanich, ha pedido investigar a los fondos buitre por, según dijo, tener un posible “juego a tres bandas, es decir, tener bonos reestructurados, tener CDS (seguros por impago) y también una sentencia de carácter judicial”. El contrato de los tenedores de deuda que sí aceptaron la quita de la deuda incluye una cláusula que obligaría a Argentina a pagarles todo lo debido si hace lo propio con los fondos buitre. Esta cláusula expira en diciembre de 2014, por lo que varios expertos auguran que Argentina buscará dilatar el contencioso con los fondos para llegar a un acuerdo después de esa fecha sin la presión de tener que pagar toda la deuda al 93% de acreedores que aceptó las quitas. Una de las soluciones que se manejan sería la compra de la deuda en manos de los fondos buitre por parte de algunas entidades financieras que después negociarían con el Gobierno argentino.

En el mercado de divisas, el euro cede hasta los 1,341dólares.