Francisco José Arregui, consejero director general de Catalana Occidente

“La reforma fiscal es negativa para el ahorro a largo plazo”

Francisco José Arregui Laborda, director general de Catalana Occidente.
Francisco José Arregui Laborda, director general de Catalana Occidente.

Francisco José Arregui Laborda (Barcelona, 1957), es Abogado del Estado pero su trayectoria profesional ha estado ligada a Catalana Occidente desde hace varios lustros, la tercera mayor aseguradora española, donde ocupa el cargo de consejero-director general. Hace dos semanas, el grupo celebró por todo lo alto su 150 aniversario y, para el año que viene, terminará de absorber su última adquisición, la aseguradora Plus Ultra (antigua filial de Groupama en España).

Seis marcas comerciales para un solo grupo

M. M. M.

Catalana Occidente surgió en 1864 (ahora conmemora sus 150 años de historia), con la constitución de la Sociedad Catalana de Seguros Contra Incendios a Prima Fija. Desde entonces, una de las señas de identidad de esta aseguradora ha sido la expansión a través de la compra de otras compañías rivales.
Desde que en 1997 el grupo Catalana Occidente, salió a Bolsa, la carrera de compras ha sido imparable. Multinacional Aseguradora - MNA (1999), Lepanto-NorteHispana (2001), Seguros Bilbao (2004), Crédito y Caución (2006), la aseguradora holandesa Atradius (2008) y, por último, Plus Ultra (2012).

“Operamos con varias marcas porque hemos comprado varias compañías en los últimos años. En cada caso hemos buscado la mejor forma de integración”, explica Francisco Arregui. “En ocasiones, ha sido una integración total y rápida, como el caso de Multinacional Aseguradora. En otros, una integración total pero más pausada, como fue el caso de Lepanto. Las más de las veces ha supuesto integraciones parciales, como con Seguros Bilbao, Nortehispana y, actualmente, Plus Ultra, que culminará cuando adquiramos, en su caso, el 100% del capital. Lo que tenemos son plataformas comunes de servicios financieros, de informática, de inversiones, de siniestros, de logística, de atención al cliente y de determinados servicios generales, que son las que nos permiten captar las sinergias que se derivan del mayor tamaño y nos permiten dar un mejor servicio, a un coste más ajustado”.

Pregunta. En 2012, en plena tormenta financiera, las acciones de Catalana Occidente sufrieron muchísimo. ¿Llegaron a temer por el futuro de la compañía?
Respuesta. La crisis afectó a todo el sector financiero, y muy particularmente a España. Toda la Bolsa española sufrió los efectos de la crisis. La acción de Catalana bajó, pero estamos muy satisfechos de cómo ha ido el valor en el medio y en el largo plazo. En el largo hemos logrado batir al Ibex, y en el corto, hay que recordar que la cotización de Catalana subió un 89% en 2013.

P. En ese contexto, ¿les beneficio que su máximo accionista fuera un grupo familiar?
R. Sin lugar a dudas fue una ventaja, porque es garantiza estabilidad a largo plazo. Que una familia sea el primer propietario de Catalana nos ha hecho superar las situaciones difíciles, durante los últimos 150 años. También durante los duros ejercicios recientes. Es llamativo que aquel ejercicio, en plenas turbulencias, hiciéramos una adquisición muy importante, al comprar Plus Ultra, el negocio en España de la aseguradora francesa Groupama.

P. ¿Se completará la operación el próximo año?
R. Catalana Occidente adquirió en 2012 un 49% del Groupama España. El resto lo compró Inocsa, principal accionista del grupo, pero Catalana se reservó una opción de compra que se puede ejecutar en junio de 2015 y supondrá un desembolso de 230 millones de euros. Todavía no integramos en nuestras cuentas la totalidad de magnitudes y cifras de Plus Ultra, solo el 49% y vía resultado financiero. Si completáramos la operación, supondrá un salto cuantitativo evidente. Pasaríamos del noveno al sexto puesto en el ránking de seguros, con una cuota del 5%.

P. ¿Les ha defraudado el proyecto de reforma fiscal?
R. Llevamos muchos años diciendo que es importante fomentar el ahorro finalista. No tiene sentido que una inversión a corto plazo, especulativa, tenga el mismo tratamiento fiscal que el ahorro a largo plazo, que se constituye para complementar la jubilación. Este año, la Seguridad Social enviará una carta a los mayores de 50 años donde informará de la estimación de pensión que les corresponderá. La idea que subyace es que la gente debe ser consciente que con la pensión pública que les va a quedar no les bastará para mantener su actual nivel de vida. Nosotros aspirábamos a que esta medida se acompañara con un cierto incentivo fiscal al ahorro a largo plazo. En cuanto a la reforma, hay que decir que todo lo que suponga una reducción de la presión fiscal, es bueno para la recuperación económica y para la generación de empleo. Ahora bien, desde el punto de vista del tratamiento fiscal del ahorro, si la reforma sale como fue anunciada, habremos perdido nuevamente una oportunidad de potenciar el ahorro finalista a largo plazo, que España lleva décadas de atraso.

P. ¿Esperaban más de la propuesta del ministerio de Hacienda?
R. La reforma no puede merecer un juicio favorable. No solo no incentiva el ahorro a largo plazo sino que lo castiga al reducir los límites de aportación a planes de pensiones y suprime el régimen transitorio favorable de algunos productos de ahorro. Solo tiene una novedad, los planes Ahorro 5, pero no van a fomentar el ahorro ni finalista, ni tampoco a largo plazo. En este sentido, consideramos que la propuesta de reforma es muy negativa.

P. ¿La tensión política entre el Gobierno central y la Generalitat ha afectado a Catalana Occidente, a la percepción de la marca?
R. No, no hemos notado nada.

P. ¿Cómo han ido el primer semestre?
R. Este año las cosas están yendo francamente bien. Durante los seis primeros meses de 2014 hemos ganado 124 millones de euros, un 9,4% más que en el mismo periodo del año pasado, con un crecimiento de la facturación del 5,6%, hasta los 1.805 millones de euros. Durante los últimos meses hemos visto un importante repunte de la actividad comercial, no solo en términos de venta, sino en términos de contención de anulaciones. Estamos muy satisfechos.

P. Estas cifran ratifican la recuperación que ya registraron el año pasado...
R. Catalana Occidente cerró 2013 con buenos datos de crecimiento, rentabilidad y solvencia. La facturación ascendió a 3.200 millones, con un avance del 1%, y el resultado atribuido, 221 millones, creció un 10,5%. Además, mejoramos el resultado operativo en nuestras dos grandes áreas de negocio: el seguro tradicional en España y el seguro de crédito. En la primera, que agrupa a Seguros Catalana Occidente, Seguros Bilbao y Nortehispan tuvimos un incremento de ingresos del 4,6%. El seguro de crédito, que desarrollamos a través de Atradius y Crédito y Caución, tuvo un crecimiento del resultado del 21%. Esta tendencia se está manteniendo este ejercicio.

P.¿Los seguros de vida ahorro está yendo bien?
R. Estamos notando una mejoría tanto en vida ahorro como en primas periódicas, de vida y de no vida, pero los mayores crecimientos se están dando en las primas de vida ahorro.

P. ¿Ha terminado ya la guerra de precios en autos?
R. Estamos notando una mayor tranquilidad en precios. Lo que está claro que seguimos teniendo un buen comportamiento de la siniestralidad en el ramo de coches. Ha mejorado casi un punto el ratio durante el último año. Gracias a una buena gestión técnica. Hay dos factores que pueden conllevar un incremento de la siniestralidad y un repunte de los precios: la recuperación económica, que implica mayor uso del automóvil, y la aprobación y aplicación del nuevo baremo de daños corporales.