El grupo gana 2.756 millones de euros, un 22% más, con una caída del 18% de las dotaciones

Santander inicia la remontada del crédito en España

El consejero delegado del Banco Santander, Javier Marín, durante la rueda de prensa de presentación de los resultados del primer trimestre.
El consejero delegado del Banco Santander, Javier Marín, durante la rueda de prensa de presentación de los resultados del primer trimestre. EFE

Santander confirma el cambio de tendencia. Se ha convertido en el primer banco español, junto a Bankinter, en aumentar su cartera crediticia en el semestre. En España lo ha hecho en un 2%, mientras que el incremento en el grupo –con 22.924 millones más– es del 3%. Santander ganó 2.756 millones hasta junio, el 22% más por las menores provisiones y la recuperación de su filial de Reino Unido y en menor medida de España.

En la presentación de resultados de del semestre de Santander tuvo como protagonista, como ocurrió un día antes en BBVA, España. Pero en esta ocasión, el grupo que preside Emilio Botín no tuvo que contar sus proyectos en el país por su cambio de perímetro, como lo hizo BBVA tras la compra de Catalunya Banc. Santander se centró en explicar el cambio de tendencia del negocio bancario que, por primera vez desde hace seis años, parece que se confirma definitivamente. Santander cerró el semestre con un beneficio de 2.756 millones, gracias en parte al recorte de la partida de las provisiones.

En el grupo, las dotaciones para insolvencia sumaron 2.638 millones, el 2% menos que hace tres meses y el 18% en el semestre. Este es el importe más bajo de los últimos 10 trimestres, explica el propio banco. En el semestre también ha generado sustanciosas plusvalías –385 millones por la venta del 85% de Altamira, 730 millones por la colocación de Santander Consumer USA y 220 millones en Reino Unido por la modificación de los compromisos por pensiones–, que no ha incluido en los beneficios. Su destino ha sido sobre todo dotaciones para costes de reestructuración, entre los que se encuentra España, en el que banco ha cerrado casi 1.400 oficinas en 18 meses, el doble de lo que se anunció con la fusión de Santander y Banesto. Además, ha reducido su plantilla en un año un 12%.

Una parte destacada de la cuenta del grupo es el crecimiento de todos los márgenes, con excepción del de intereses, que cae ligeramente. En España este margen mejora un 6,7%, entre otras razones por el tijeretazo sufrido por la remuneración de los depósitos, que han pasado su coste del 1,54% para los depósitos a plazo de nueva producción al 0,75%. Y la intención es que el recorte llegue al 0,5%. Las provisiones también descienden un 17,4% en un año.

El consejero delegado, Javier Marín, insistió en la confirmación del cambio de tendencia del negocio bancario en España. Por primera vez desde que se inició la crisis el grupo ha aumentado el saldo crediticio. De diciembre a junio ha incrementado este capítulo en 22.924 millones, con un alza del 3%. Solo en España el saldo total de créditos (incluidas las amortizaciones) subió un 2%, –3.245 millones más–. De enero a marzo ya había logrado estabilizar la caída. En un año el volumen cae, sin embargo, el 7%.

La mejora de los préstamos va acompañada de un recorte de la morosidad. En el grupo se sitúa en el 5,45%, porcentaje más elevado que hace un año, que fue del 5,15%, pero ya es inferior al de marzo pasado. Y por primera vez desde que se inició la crisis hace seis años, este ratio desciende en España, que pasa en el trimestre estanco del 7,61% al 7,59% (sin contar los activos inmobiliarios adjudicados).

La menor remuneración de los depósitos y el trasvase hacia los fondos de inversión, que aportan una mayor remuneración es la causa de que este capítulo de los depósitos de clientes caída en España un 1,2% solo en un trimestre y en un 6,8% en el año. Durante la crisis de las cajas Santander llegó a sumar 32.000 millones más en depósitos captados de estas entidades.

El giro en el negocio de Santander en España ha permitido al grupo enterrar las pérdidas en el país, y ganar 513 millones en su actividad comercial, el 79% más que hace un año. Esta cifra, no obstante, se reduce a unos 200 millones de euros, si se restan las pérdidas de la actividad inmobiliaria y al 300 millones en total si se suman las aportaciones de seguros y Santander Consumer.

El objetivo es llegar a los 3.000 millones en 2016 y cerrar este año con 1.000 millones. Ahora España representa el 13% del beneficio total del grupo, cifra superior a la de los últimos trimestres, pero alejada del 30% que representaba antes de la crisis. El objetivo es que se acerque a este porcentaje, pero pese a haber pujado por Catalunya Banc con 300 millones de euros (más garantías) y haber sido la segunda oferta, el banco descarta crecer con compras en España y Portugal. Marín aseguró que “no se equivocó ni en un euro” con la oferta por CX, “cada uno hace sus cálculos”, añadió en referencia a la oferta ganadora de BBVA.

La filial de Reino Unido, dirigida por Ana Patricia Botín, recupera músculo comercial y pasa a ser la primera en aportación de beneficios, 775 millones, el 59,1% más, lo que supone el 20% del total. Brasil, la joya de la corona del grupo, sigue, sin embargo, perdiendo fuelle. Gana 758 millones, el 17,5% menos, aunque sin el efecto del tipo de cambio que están sufriendo casi todas las geografías la caída sería del 2,5%.

Otras claves

Cataluña: Santander sigue interesado en ganar cuota de mercado en Cataluña, pese a no haber logrado incorporar al grupo Catalunya Banc. Una posibilidad es abrir oficinas. Descarta comprar Espírito Santo y Barclays en España.

Solvencia: El banco confía en superar los test de estrés “con nota”.

Argentina: Santander asegura que la suspensión de pagos en Argentina no les afecta casi.