Editorial

La subasta que cierra el círculo

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) adjudicó anoche al BBVA todos los activos nacionalizados que gestiona bajo la marca Catalunya Banc, la antigua Caixa Catalunya, la que fuera tercera mayor caja de ahorros del país hasta la llegada de la crisis. Tras una severa y costosa capitalización de la entidad con cargo al fondo de rescate bancario, y tras haber despiezado y vendido aquellos activos más problemáticos, sobre todo una abundante cartera de crédito y la plataforma de gestión inmobiliaria, ha sido entregada a la que sus gestores actuales consideran la mejor oferta de entre varias presentadas por todas las grandes entidades del país. Con esta operación, el FROB cierra el círculo abierto con la crisis en el sistema financiero y que ha supuesto un fuerte ajuste de la capacidad instalada, la necesidad de pedir fondos a los socios europeos para recapitalizar una parte de las cajas de ahorros enfangadas por el boom de crédito inmobiliario y la desaparición de la figura de las cajas de ahorros. Con esta subasta, prácticamente todo el sistema financiero ha vuelto al sector privado, y lo ha hecho con unos niveles de solvencia desconocidos y desde luego suficientes como para explotar la razón social para la que la banca ha sido creada: unir ahorro con inversión y movilizar la economía.