La compañía de aviación ejecutiva baraja adquisiciones

Nazca Capital lleva a Gestair a África y la potenciará en Europa

José Ramón Barriocanal, director general de Gestair.
José Ramón Barriocanal, director general de Gestair.

La entrada del fondo de capital riesgo Nazca, con la adquisición del 100% del capital el pasado abril, se convirtió en un balón de oxígeno para que Gestair quedara limpia de deuda. Y ahora supone el respaldo necesario para acometer el crecimiento en España y el salto al exterior.

La compañía de aviación privada planea extender su oferta por Europa, para lo que estudiará oportunidades de compra, y ha encontrado un primer aliado en África. Se trata de la angoleña Best Fly, que ha creado Best Fly Maintenance en colaboración con Corjet, filial dedicada al mantenimiento del grupo español.

La empresa resultante, a la que Corjet aporta su experiencia en España, ofrecerá servicios de mantenimiento tanto en Angola como en los mercados de su entorno, teniendo permisos para operar con aparatos matriculados en cualquier lugar del mundo. Gulfstream, Dassault Falcon, Bombardier, Hawker y Beechcraft son algunos de los fabricantes con familia de aviones mantenidos por Corjet.

José Ramón Barriocanal, director general de Gestair, habla de este acuerdo con Best Fly como la extensión de Corjet en África, con una primera base en el aeropuerto de Luanda que arrancará operaciones a finales de este año después de notables inversiones del grupo angoleño. La parte española también pone recursos humanos y sus programas de formación para los ingenieros y técnicos de la firma angoleña de mantenimiento.

“El acuerdo alcanzado en Angola nos aporta visibilidad internacional e implantación en mercados de interés y cercanos al sur de Europa”, explica Barriocanal.

Nazca Capital entró en Gestair a través de una ampliación de capital para cancela su deuda y lanzar el nuevo plan estratégico. Fundada en 1977, la empresa divide su actividad entre la operación de aviones privados, el mantenimiento de los mismos y la gestión de terminales de aviación ejecutiva. Su facturación en 2013 alcanzó los 62 millones de euros y la plantilla es de 246 empleados.

Se trata de uno de los referentes españoles en la aviación ejecutiva, con terminales en una decena de aeropuertos (incluidos Madrid, Barcelona, Palma y Valencia) y una flota de 15 aparatos bajo su gestión. El objetivo es elevar la flota de aviones hasta los 25 aparatos en España de aquí a 2018. El modelo de negocio consiste en operar y mantener aviones de terceros y no en propiedad como hizo en el pasado.

Ya en Europa, el grupo que ahora controla Nazca Capital mira a los países del Centro y Este en busca de alianzas y posibilidades de compra. En el sector, según información de la propia Gestair, se espera un crecimiento exponencial en los próximos años: de los 1.500 aviones ejecutivos que estaban censados en 2012 hasta rozar los 3.000 en 2022.

Nazca Capital se hizo con el 100% de Gestair y el 50% de Corjet que estaba en manos de Iberia. Carlos Carbó, consejero delegado de Nazca, ocupa la presidencia y José Ramón Barriocanal se mantuvo como director general. Sin deuda y con el pulmón de Nazca, Gestair dice estar preparada para la expansión.