El banco portugués cae cerca de un 10% en Bolsa

Moody's y Standard & Poor's vuelven a rebajar la nota de Espírito Santo

Sede de Banco Espírito Santo en Lisboa
Sede de Banco Espírito Santo en Lisboa

Nuevo varapalo de las agencias de calificación crediticia a Banco Espírito Santo, inmerso en una crisis que le ha hecho dejarse más de un 50% de su valor en el último mes a causa de las dudas sobre la situación financiera de su matriz. Hoy, la agencia Moody's ha rebajado en dos escalones el rating de Espirito Santo Financial Group (ESFG) desde 'Caa2' a 'Ca', lo que lo sitúa en la categoría de “situación cercana a la insolvencia”, según informa en un comunicado. La entidad lusa recibe estas rebajas de calificación con un descenso bursátil próximo al 10%. El valor repuntó ayer cerca de un 20% gracias al respaldo público del Banco de Portugal, cuyo presidente afirmó que otros accionistas de la entidad estarían dispuestos a asumir una mayor participación en el banco.

Con esta bajada de ráting a banco Espírito Santo, Moody´s concluye la revisión de la calificación del holding financiero de la familia Espirito Santo, propietario del 20,1% del Banco Espirito Santo (BES), que inició el pasado 26 de junio y prorrogó el 9 de julio. La rebaja de la nota de ESFG refleja el “elevado riesgo” de quiebra y de “pérdidas significativas” para sus acreedores como consecuencia de los recientes acontecimientos en torno a la entidad y sus “problemáticos accionistas indirectos”, Espirito Santo International (ESI) y Rioforte.

En concreto, señala que la “precaria” situación financiera de ESI y sus subsidiarias quedó en evidencia el pasado 9 de julio cuando anunció la reestructuración de su deuda, ya que no era capaz de hacer frente a ella, así como el 15 de julio, cuando se supo que Rioforte no podría devolver los 847 millones de euros prestados por Portugal Telecom.

En este sentido, Moody's subraya que la continua “opacidad” en torno a la situación financiera del grupo Espirito Santo contribuye a aumentar las preocupaciones en torno al perfil de crédito de ESFG, y señala que su venta del 4,99% del BES pone de relieve su cada vez menor flexibilidad financiera.

A un paso del riesgo de quiebra

Ayer fue la agencia de calificación de riesgo  Standard and Poor's  la que anunció la rebaja de la nota del Banco Espírito Santo (BES) en dos niveles, la segunda en menos de una semana. La valoración de la entidad pasa del nivel “B+”, en el que estaba desde el viernes pasado, hasta el grado “B-”, considerado todavía como “bono basura”, de grado “muy especulativo” y a un solo escalón de caer en la categoría de riesgo de quiebra.

La entidad justifica la revisión a la baja por el aumento del riesgo después de que la operadora Portugal Telecom informara ayer de que el Grupo Espírito Santo no le había reembolsado unos 900 millones de euros en pagarés en el día en que vencía esta deuda.

En las últimas semanas, el BES se enfrenta a duras presiones financieras debido a los recelos de los inversores sobre la capacidad de pago de las deudas contraídas por algunas empresas del grupo al que pertenece.

Standard and Poor's coloca, además, al banco “bajo vigilancia con implicaciones negativas”, por lo que podría volver a recortar la nota en un futuro próximo.

La filial del banco, BES Inversión (BESI), sufre una rebaja aún mayor, de seis niveles y cae de categoría, de la “B” a la “C”, considerada de muy alta perspectiva especulativa. En cuanto al banco, la institución dice que “hay mayores posibilidades” de que su principal accionista, el Espírito Santo Financial Group “registre un impacto financiero negativo adicional” ante su exposición y conexiones a las ramas del grupo en dificultades.

La agencia alerta, además, que los riesgos potenciales son “elevados” para el perfil financiero del BES y que estos aún no son posibles de cuantificar. El banco cuenta con una exposición declarada de 1.180 millones de euros al grupo, pero los analistas aún dudan sobre la relación y conexión del banco con otras filiales del grupo