Los hospitales públicos apenas dan cursos a su personal desde 2011

Médico: estresado, desmotivado y sin formación

Médico: estresado, desmotivado y sin formación

Los médicos de la sanidad pública tiene un problema de motivación”. Es la opinión de Nieves Jerez, consejera delegada del grupo Luria, un gabinete psicológico con casi cuatro décadas de experiencia en formación de profesionales. “Tienen una presión asistencial enorme, viendo a muchos pacientes, y han sufrido los recortes. Así que hay gente que trabaja más y otra menos porque no le da la gana. Están muy machacados”, asegura. A eso hay que sumarle que los hospitales públicos han dejado de contratar cursos para sus equipos, ante la falta de presupuesto.

La formación necesaria va desde la atención al paciente a cómo convencer al enfermo de que siga los tratamientos, cómo dar malas noticias, la gestión del estrés y la presión asistencial, habilidades directivas o a saber enfrentarse a la hostilidad. El gabinete de Luria llevaba tres décadas ofreciendo sus cursos a 40 instituciones, pero desde 2011 las consejerías de Salud han cortado sus presupuestos para estos cursos. Ahora solo lo imparten en clínicas privadas y escuelas de negocios.

“Cuando coincidimos en algún curso con algún médico de la pública están deseando aprender. Nos exprimen. Nos dicen: yo soy médico y me ponen a dirigir un equipo sin saber”, apunta Pilar Sánchez, socia del grupo Luria.

Además de no formar a estos jefes de equipo, los sanitarios se encuentran con un presupuesto muy limitado y con unos subordinados desmotivados. “Ya que no hay dinero, existen métodos para valorar a la gente”, explica Sánchez. “Hay que agradecer el esfuerzo del profesional y ofrecerle cosas que estén en su mano, como enseñarles, sumarles a proyectos y preguntarles qué les interesa e ir dirigiéndoles”, añade. “Los hospitales públicos deberían centrarse ahora mismo en formación en habilidades directivas”, reconoce.

Los centros privados, por su parte, sí han continuado formando a sus equipos, pero se enfrentan a otros problemas. “Muchas veces a estas empresas se les olvida que el cliente es mucho más que eso, es un paciente. Y los profesionales sufren por la enorme presión que tienen para reducir costes”, asegura Jerez. “Hay presión para que se mande pronto a casa a los pacientes o se les pidan menos pruebas diagnósticas. Es importante que el profesional no se vaya a casa con ese estrés y que gane en habilidades de comunicación, para negociar adecuadamente con sus jefes”, añade.

En este contexto, estas especialistas ofrecen 10 consejos para gestionar equipos sanitarios.

Diez consejos para gestionar equipos


1 Observar y conocer al equipo. Buscar las fortalezas, las áreas de mejora, saber cosas de las vidas de los compañeros y de sus intereses profesionales.

2 Escuchar y recoger ideas y opiniones. “Que los consejos a veces no se puedan aplicar no es razón para no oír lo que tienen que decir los equipos”, cree Sánchez.

3 Aunque no se pueda pagar con horas extras o pluses, hay que reconocer los esfuerzos de los profesionales y no solo los que acaban de forma positiva.

4 Hay que gestionar el conflicto. “Los problemas entre las personas es consustancial al equipo. No los tapes. Métete en el conflicto con actitud de escucha y de negociación”, aconseja Jerez.

5 Desarrollar el equipo con feedback que mejore sus capacidades, poniendo objetivos de desarrollo y hablando de las áreas de mejora.

6 Poner límites. Hay que observar qué se hace mal y encauzar a las personas con bajo rendimiento, porque perjudican al trabajo de los que se dejan la piel.

7 Comunicar de forma responsable. No se puede ser totalmente transparente ni decirlo todo. Es mejor no decir las cosas que vayan a molestar. Hay que cuidar a la gente. Una cosa es manipular y mentir y otra saber qué se debe decir. “La sociedad vive en un momento de pornografía verbal, escudados en la supuesta sinceridad”, afirma Sánchez.

8 Hay que ser ejemplar y coherente ante los subordinados, sin gritar y siendo puntuales, por ejemplo.

9 Se debe ser sistemático, cumpliendo los compromisos con el equipo en las fechas acordadas y sin cancelar planes.

10 Y deben cuidarse a sí mismos. Cuide su alimentación y a su entorno afectivo, porque tantas horas de trabajo afectan, y haga ejercicio.