Cinco años después de quebrar, el grupo presenta convenio

Nozar, el concurso de acreedores que nunca termina

Juan Carlos Nozaleda, a la izquierda, con sus abogados en una vista judicial por el concurso de Nozar.
Juan Carlos Nozaleda, a la izquierda, con sus abogados en una vista judicial por el concurso de Nozar.

No hay posiblemente en España proceso concursal más extraño que el de Nozar, el grupo de la familia Nozaleda que llegó a ser una de las mayores inmobiliarias no cotizadas del país, con participaciones en Astroc y Colonial. Ni más largo: la compañía lleva en concurso desde 2009 mientras que otras con pasivos superiores, Martinsa Fadesa, Sacresa, Habitat... han superado hace años la situación concursal en la que se encontraban.

Nozar fue declarado en concurso voluntario de acreedores en septiembre de 2009, meses después de que una sociedad que aseguraba ser acreedora, Avalatransa, instara la medida, que fue rechazada por el juez.

En 2010 el magistrado a cargo del concurso, Andrés Sánchez Magro, del mercantil número dos de Madrid, decidió retirar a los anteriores administradores concursales de Nozar, dos de los profesionales del sector más reputados, el catedrático en Derecho Mercantil Ángel Rojo y el economista Francisco Javier Ramos. Lo hizo después de que los administradores reclamaran al juez la anulación de los pagos a entidades financieras que realizó la compañía durante los meses previos a su entrada en concurso.

En el auto del juez, de octubre de 2010, en el que se decidía la sustitución de los anteriores administradores, el magistrado argumentaba la medida diciendo: “El tiempo, y el tiempo oportuno y hábil, es probablemente el bien más valioso en la gestión de los procedimientos concursales porque si algo nos dice la experiencia es que cualquier solución ha de ser ante todo, tempestivamente posible”. Y añadía:“El juzgador asumirá la responsabilidad necesaria para mantener una presencia activa y vigilante en el procedimiento, priorizando la eficacia en la gestión y favoreciendo la pronta conclusión del concurso. Para esta labor hemos entendido conveniente contar con el apoyo de nuevos profesionales”. Sin embargo, casi cuatro años después, Nozar sigue en concurso.

Los administradores Rojo y Ramos fueron sustituidos por la jueza en excedencia Cristina Jiménez Savurido, y Luis Aurelio Martín Bernardo, entonces en el bufete DLA Piper. Jiménez Savurido creó y preside la fundación Fide, dedicada a asuntos concursales; Martín Bernardo dejó DLA Piper y en la actualidad trabaja en el despacho Abencys junto con Javier Díaz-Gálvez, que también abandonó DLAPiper.

La Audiencia Provincial instó en 2010 a adecuar el procedimiento voluntario del concurso de Nozar a concurso necesario, dando la razón a Avalatransa, la sociedad que en 2008 había tratado de instar concurso sobre Nozar. En opinión de Martín Bernardo, con el que contactó ayer este diario, fue este cambio el que ha convertido al concurso de Nozar en un proceso tan peculiar. “Al ocurrir esto se complicó el proceso, es una complejidad que nunca antes se había dado, hubo que cambiar las fechas del concurso, retrasar la fecha a 2008, lo que modificó la calificación de determinados créditos”.

En enero del pasado año Nozar trató de tomar la iniciativa en el proceso y presentó una propuesta de convenio. En un escrito enviado al magistrado, los abogados de Nozar advirtieron que la empresa estaba soportando “una posición progresivamente hostil por parte de los profesionales que integran la administración concursal” y que esta “se inclina obsesivamente hacia la liquidación”.

El ultimátum dado entonces por Nozar surtió efecto. Finalmente, explican fuentes que han participado en el proceso, se ha logrado rebajar los ánimos y presentar una nueva propuesta de convenio. En un auto al que ha accedido este diario, del 26 de junio, el juez declaró la apertura de la fase de convenio.

Ahora deben pasar dos meses, sin computar agosto, en los que se presentarán adhesiones o votos en contra. A favor de la nueva propuesta juega el hecho de que, tanto tiempo ha transcurrido desde que Nozar se declarara en concurso, que la Ley Concursal ha sido modificada en varias ocasiones y que, en la actualidad, las propuestas de convenio pueden salir adelante con el apoyo de solo más del 51% de la masa acreedora.

 

Más de un millón para cada administrador

La administración concursal de Nozar, integrada por Cristina Jiménez Savurido y Luis Aurelio Martín Bernardo, requirió recientemente al juez a cargo del concurso del grupo de la familia Nozaleda que fijara la cuantía de la retribución correspondiente a la fase común.

En un auto del juez, del 26 de junio, este recuerda que por ley, es el juez quien determina si, por aplicación del arancel, los administradores deben percibir una cantidad superior a la inicialmente aprobada en la fase común o reintegrar el exceso de lo percibido. El 29 de noviembre de 2010 el magistrado ya dictó auto por el que fijaba retribuir a cada uno de los administradores con 1,2 millones de euros. Los administradores han estimado que el activo de Nozar es de 943,19 millones de euros y el pasivo de 1.728 millones de euros, por lo que “procede aprobar la retribución de los administradores en las cuantías solicitada”, en base a lo aprobado por Real Decreto 1860/04.

Así el juez fija la retribución para cada uno de los administradores en 1,18 millones de euros “más el IVA correspondiente, debiéndose, en consecuencia, reintegrar o compensar el exceso de lo percibido” y que fue fijado en noviembre de 2010.