Por incumplir el régimen de sanciones internacionales

BNP Paribas pagará una multa de 6.450 millones a Estados Unidos

Sede BNP Paribas en París.
Sede BNP Paribas en París.

La Fiscalía del Estado de Nueva York ha informado de que el banco francés BNP Paribas ha accedido a pagar 8.834 millones de dólares (6.450 millones de euros) por la presunta violación por parte de la entidad del régimen de sanciones internacionales impuesto por Estados Unidos. El acuerdo implica que el banco reconoce un delito de falsificación de cuentas y de conspiración.

BNP Paribas está implicado en “una conspiración multijurisdiccional a largo plazo” para incumplir las sanciones y facilitar las transacciones relacionadas con países como Sudán, Cuba e Irán, según la información difundida por la Fiscalía neoyorquina, que indica que los cargos federales presentados serán resueltos esta semana o la próxima por un tribunal federal de Manhattan.

Los investigadores detectaron que BNP Paribas habría realizado transacciones financieras por importe de 30.000 millones de dólares (más de 22.000 millones de euros), la mayor parte de las cuales implicaban a Sudán, con el fin de evitar las sanciones impuestas por Estados Unidos.

La multa acordada afectará negativamente a los ratios de capital de BNP Paribas, pero el banco no tiene previsto actualmente emitir nuevas acciones para reponer su capital, según una fuente conocedora de la situación.

Sin embargo, apunta que el banco sí tiene previsto reducir “drásticamente” su dividendo, aunque no está claro aún si lo suprimirá totalmente o si BNP Paribas mantendrá un dividendo simbólico.

BNP ha pagado dividendo todos los años desde al menos 1998 y a principios de éste la entidad abonó a los accionistas 1,50 dólares por título correspondientes al ejercicio 2013. Además, el banco había dicho que confiaba incrementar el pago de dividendos en 2014.

Por otro lado, el regulador financiero señala que, coincidiendo con el pacto, el regulador financiero de Nueva York impondría a BNP Paribas un veto temporal por el que la entidad francesa no podría realizar transacciones en dólares durante algunos meses.