El selectivo busca razones para nuevos ascensos

Un Ibex alcista, a lidiar con un verano volátil

Un Ibex alcista, a lidiar con un verano volátil

Cuando le falta una sesión para cerrar el primer semestre, el Ibex avanza un 10,52% desde que empezó el año. Esta semana, el selectivo ha corregido, alejándose progresivamente de sus máximos desde abril de 2010, anotados durante el mes de junio. Los expertos creen que “caídas así son saludables” y siguen apostando por la Bolsa española, aunque advierten de que el verano es tradicionalmente un periodo de alta volatilidad. El desplome del 2,9% de la economía estadounidense en el primer trimestre ha añadido incertidumbre a los mercados y ha provocado significativos recortes bursátiles las últimas jornadas.

Diego Jiménez-Albarracín, responsable de renta variable del centro de inversiones de Deutsche Bank, explica que aconsejará a los inversores más conservadores que estén fuera de la Bolsa en verano. “Los factores geopolíticos, en especial la tensión en Irak y las próximas elecciones en países emergentes importantes, como Indonesia o Brasil, van a provocar un verano volátil y no descartamos episodios de nerviosismo”, destaca.

Como recuerda José Miguel Maté, consejero delegado de Tressis, el verano “implica menos volumen en los mercados y movimientos más bruscos. Es el momento ideal para que se produzcan correcciones que aprovecharíamos para entrar en el mercado”. Pablo González, consejero delegado de AbacoCapital, coincide con esta opinión, pero recuerda que “alguna pequeña corrección será lógica, aunque el BCE da buen soporte al mercado con su política monetaria expansiva”.

Los bancos centrales son otra de las claves para el desarrollo futuro de las Bolsas. Se espera que las nuevas medidas del BCE sirvan de estímulo para la renta variable, aunque el mercado no espera que ponga en marcha un programa de compra de activos antes del próximo año. La retirada gradual de estímulos por parte de la Reserva Federal estadounidense y la posible subida de tipos en elReino Unido serán otras claves de la acción de los bancos centrales que pueden pesar en el ánimo de los inversores.

Una de las razones por las que la volatilidad está en niveles muy bajos en los mercados es, precisamente, el respaldo de las políticas monetarias.Los expertos de Barclays dicen en un informe que “según se acerca el final de las políticas monetarias excesivamente laxas, hay potencial para que la volatilidad suba”.

José Luis Martínez Campuzano, economista jefe de Citi para España, espera “subidas adicionales del 5%-7% para las Bolsas europeas en los próximos seis meses, pero también pensamos que el escenario de los mercados puede estar dominado por mayor inestabilidad a lo vivido en la primera mitad de este año”.

Para que el Ibex recorra el camino de ascenso que prevén los expertos, hay un requisito imprescindible:las cuentas empresariales. María José Román, gestora de renta variable de Ahorro Corporación, sostiene que “a todos nos falta ver la concreción en las cuentas corporativas de las altas expectativas.Cuando los resultados acompañen, entonces sí se justificarán valoraciones más elevadas”. Para Araceli de Frutos, de la Eafi homónima, “si las empresas presentan unos resultados aceptables, los 12.000 puntos serían un objetivo factible”.

Las Bolsas tendrán que superar otros varios retos para seguir al alza como los test de estrés a la banca europea. Gonzalo Lardiés, gestor de BancoMadrid, recuerda que “algunas entidades portuguesas han tenido que ampliar capital y esto genera incertidumbres”.El Ibex también deberá lidiar con la tensión y la violencia en Irak, cuarto exportador mundial de petróleo.

La reforma fiscal beneficiará a las inversores a corto plazo

La reforma fiscal que prepara el Gobierno traerá un par de cambios que afectan directamente a los inversores en Bolsa: modificaciones en la tributación de las plusvalías bursátiles y eliminación de la exención de los primeros 1.500 euros ingresados por el pago de dividendos.

El Gobierno cambiará el tratamiento fiscal de las plusvalías obtenidas por acciones que son vendidas antes de que pase un año desde la compra de esos títulos.Hasta ahora estas ganancias tributaban al tipo general del IRPF, por lo que en el tramo más alto alcanzan el 52%. Con la reforma fiscal, las plusvalías por estas operaciones bursátiles a corto plazo tributarán al 20% en 2015 y al 19% en 2016, para los primeros 6.000 euros. Con esta medida, por tanto, dejarán de estar penalizados los traders o inversores a corto. Los expertos creen que este cambio aumentará la liquidez en el mercado, aunque no creen que tenga un impacto directo sobre el desarrollo del Ibex.

El segundo cambio se refiere a la tributación de los dividendos. Hasta ahora, los primeros 1.500 euros obtenidos por la retribución de las compañías a sus accionistas estaban exentos de tributar. Esta exención se eliminará con los cambios introducidos por el Gobierno. La reforma legal penalizará especialmente a quien invierte bajo el criterio de la alta rentabilidad por dividendo, ya que aunque apueste por esta ventaja financiera sufrirá una penalización fiscal en el cobro de esa retribución. La desaparición de la exención por los primeros 1.500 euros cobrados será además un condicionante en el scrip dividend, ya que fiscalmente puede resultar más atractivo el cobro en forma de acciones que en metálico.