El gasto del Estado caerá un 3,2% hasta los 129.060 millones

Hacienda prevé ingresar un 4,3% más en 2015 pese a la reforma fiscal

La Administración central ingresará más el próximo año y gastará menos. Y ambas variables se explican, según el Gobierno, por la mayor actividad económica. “La época de los recortes se ha acabado”, señaló el viernes el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, durante la presentación de las bases del Presupuesto de 2015. El Estado gastará menos por la mejora de las condiciones de financiación y por los menores recursos que se destinarán a desempleo. Hacienda mantiene que cumplir el objetivo de déficit supone una prioridad. Los números rojos del conjunto de la Administración Pública no pueden sobrepasar este año el 5,5% del PIB. Y, desde ese nivel, el compromiso es reducir el déficit al 4,2% en 2015, al 2,8% en 2016 y al 1,1% en 2017.

Mientras el Ejecutivo asegura que su política cuadra con la senda de consolidación fiscal, Bruselas ya ha advertido que la reforma fiscal del Gobierno pone en riego el cumplimiento de los objetivos de déficit. Hacienda sostiene que la Comisión Europea minusvalora el incremento de la recaudación que originará en los próximos año el crecimiento económico. El departamento de Montoro defiende que la recaudación del Estado alcanzará los 133.712 millones en 2015, un 4,3% más que la previsión del ejercicio en curso. Así, los ingresos avanzarán más que el PIB nominal, que crecerá un 2,6% el próximo año.

Montoro ya reconoció que la oposición tildará de optimistas las estimaciones del Gobierno, que ya ha presentado una reforma fiscal que incorpora una rebaja en el IRPF y el impuesto sobre sociedades. El ministro de Hacienda señaló que es posible bajar impuestos y elevar la recaudación. Se trata de un discurso recurrente de Montoro que no había utilizado desde el inicio de la legislatura, cuando el Ejecutivo optó por una subida generalizada de los impuestos para atajar el elevado déficit público.

El Gobierno de Mariano Rajoy defiende que España avanza en la recuperación económica y rechaza que la reforma fiscal tenga un trasfondo electoralista. En 2015 se celebran comicios locales, autonómicos y generales. Según las previsiones oficiales del Gobierno, la economía avanzará un 1,2% este año y un 1,8% el siguiente. Sin embargo, el Ejecutivo reconoce en privado que esos números son muy conservadores y confía en que el crecimiento económico supere las expectativas.

Montoro reiteró el viernes que ahora la prioridad del Gobierno es la reforma fiscal, lo que implica que el nuevo sistema de financiación autonómica –que estaba previsto que entrara en vigor en 2015– deberá esperar para enfado de comunidades como Cataluña o Madrid, que aseguran que el modelo actual les perjudica.