La UE exige reducir la plantilla en otro 5%

Unicaja aplaza hasta 2015 el ajuste que Bruselas impuso en Ceiss

La antigua Caja España-Duero aún está cerrando un ERE de 1.230 empleados

Imagen de una sucursal de Unicaja, en primer plano, y otra de Caja España, ahora Ceiss, al fondo.
Imagen de una sucursal de Unicaja, en primer plano, y otra de Caja España, ahora Ceiss, al fondo.

El largo pulso que durante tres años mantuvo el presidente de Unicaja, Braulio Medel, con la Comisión Europea acerca de las condiciones en las que absorbería Ceiss culminó esta primavera con la aprobación de una inyección pública de 241 millones de euros más, hasta alcanzar 402 millones en ayudas, para impulsar la operación.

A cambio, eso sí, Bruselas impuso un recorte adicional de negocio, red y plantilla en el nuevo plan de reestructuración de las antiguas cajas castellanas para compensar ese apoyo público. Fuentes sindicales apuntan, sin embargo, que la entidad, ya bajo la batuta de Medel, no iniciará este nuevo recorte al menos hasta el próximo año.

Bruselas reclamó, en concreto, que Ceiss acometiera un reducción adicional del 5% en personal y red de oficinas; del 10% en su cartera de créditos; una rebaja extra del 15% de su balance y una contracción del 10% sobre el objetivo de captación de depósitos.

Ceiss, sin embargo, sigue inmensa en la ejecución del ERE que Bruselas ya impuso a cambio de los 604 millones que recibió en el rescate a la banca española. La entidad, en concreto, tiene previsto cerrar el 31 de diciembre la salida de 1.230 de sus 4.700 empleados y el cierre de 263 oficinas. Al igual que ocurrió con otras entidades asistidas, Ceiss fue conminada a focalizar su negocio en las zonas de influencia natural de las cajas de origen, Castilla y León y Extremadura, dejando fuera tan solo algunos centros de liquidación.

Uno de los sindicatos mayoritarios presentes en Ceiss explica que la entidad no tiene permitido ampliar este ERE original para acometer los ajustes adicionales impuestos por Bruselas, con lo que sería necesario abrir un proceso diferente para abordarlo. Dado que la única directriz temporal que marcó la Comisión Europea es que el ajuste quede cerrado antes del 31 de diciembre de 2016, las plataformas avanzan que la entidad no tiene previsto iniciar el nuevo proceso al menos hasta mediados del año que viene.

El hecho de que algunas plataformas sindicales tengan previsto celebrar elecciones el próximo invierno supone un incentivo adicional para retrasar el ajuste, con el objetivo de que la campaña electoral que realicen o un eventual traspaso de poderes no influyan en la negociación que deberán mantener ambas partes.

Desde el entorno de la entidad ratifican la lógica de este calendario. Ceiss se ha comprometido a abordar el proceso con la celeridad necesaria pero considera que la prioridad actual está en afianzar el relevo de la cúpula de la entidad –cuyas riendas ha tomado el número dos de Medel, Manuel Azuaga, como presidente– y en recuperar el negocio bancario.

De momento, la entidad no ha convocado a los sindicatos para abordar el ajuste y las plataformas se quejan, de hecho, de que aún no conocen ni siquiera la letra pequeña del mandato de Bruselas, con lo que desconocen si el 5% de rebaja adicional se calcula sobre la plantilla con la que contaban en 2012 o sobre la que les quedará al cierre de este año.