Sí elevará el IVA de los productos sanitarios por orden de Bruselas

No subirán IVA, fiscalidad de la vivienda, tabaco, alcohol ni gasolinas

El ejecutivo no modificará la fiscalidad de la vivienda en IRPF

Calle comercial en el centro de Madrid.
Calle comercial en el centro de Madrid.

El Gobierno lo había dicho por activa y por pasiva: la reforma fiscal no subiría el IVA. Y, efectivamente, así lo ha confirmado hoy el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, tras la reunión del Consejo de Ministros. De esta forma, el tipo general de este impuesto se mantendrá en el 21% después de haber subido ya en 2012.

Montoro ha justificado esta decisión porque el Gobierno "entiende que ya subió el IVA en un momento hipercrítico de la economía en julio de 2012 y aquella subida ya fue suficientemente amplia, que nos está permitiendo ahora recaudar más". Es más, aseguró que una subida adicional en esta reforma sería "innecesaria e incluso inconveniente". De hecho indicó que subir el IVA "perjudicaría la re

Esto significa que el Ejecutivo no ha hecho caso de las presiones y recomendaciones de distintos organismos como la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional o el propio Banco de España, que han recomendado en reiteradas ocasiones un aumento del IVA para compensar posibles pérdidas de recaudación que se produzcan con las rebajas fiscales incluidas en la reforma.

El Gobierno, sin embargo, acatará la imposición de Bruselas de subir el IVA de los productos sanitarios del 10% al 21%, porque que así lo ordena una sentencia de la Unión Europea que obliga a elevar el impuesto a prótesis, implantes y maquinaria sanitaria como aparatos de rayos X. Lo que aún no ha despejado Montoro es si el Ejecutivo ha logrado que Bruselas permita a España excluir de esta subida del IVA a las gafas y las lentillas, algo que estaba negociando.

Las recomendaciones de los citados organismos se basan en que España es uno de los países que menos ingresa por IVA y la Comisión Europea lo atribuye a que muchos productos están vinculados a los tipos reducidos del 4% y10%. Por ello, reclama una reclasificación de artículos y servicios que eleve al 21% muchos artículos que ahora están bonificados y que, tras conocerse hoy los planes del Gobierno, seguirán estándolo.

Es el caso del turismo, el transporte o la hostelería, que no verán incrementado el IVA, pese a todas las presiones externas.

Tampoco subirán las gasolinas, ni el tabaco, ni el alcohol

En la misma línea que con el IVA, el Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, también confirmó el viernes algo que ya se esperaba y es que la reforma fiscal no encarecerá los impuestos especiales que se aplican a las gasolinas, al tabaco y al alcohol.

En este caso, el Ejecutivo tampoco ha hecho caso a los expertos de la Comisión Europea que recomiendan a España que eleve el impuesto de hidrocarburos al gasóleo, que goza en la actualidad de una fiscalidad algo menor que la de la gasolina.

Al igual que ocurre con el IVA, Hacienda entiende que esta decisión de aumentar la fiscalidad del gasóleo sería contraproducente porque más del 70% del parque móvil español utiliza diesel.

En el caso de estos impuestos especiales, algunos organismos internacionales también han recomendado a España su incremento.

En concreto, el último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) aconsejaba que si las autoridades españolas quieren mantener los servicios públicos a medio plazo deberían necesariamente aumentar los impuestos especiales y medioambientales, entre otras medidas.

Sin embargo, desdeHacienda entienden que el aumento de recaudación que supondría un alza tributaria que podría no compensar el daño al consumo.

Así se lo explicó ya Montoro a los agentes sociales la pasada semana, cuando les adelantó que no gravaría este tipo de consumo.Desde diciembre de 2009, las comunidades autónomas tienen la competencia sobre el 58% de estos impuestos especiales.

Las casas no se imputarán como renta

La fiscalidad de la vivienda no va a cambiar, si se cumplen los planes del Gobierno. El equipo de Cristóbal Montoro que ha diseñado la reforma fiscal ha desoído las principales recomendaciones en esta materia que hicieron el grupo de expertos a los que el Ejecutivo encargó un diseño previo de esta reforma.

Así, Montoro descartó rotundamente este viernes dos de los principales consejos de estos fiscalistas liderados por Manuel Lagares, que consistían en imputar la vivienda como renta en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y eliminar las actuales deducciones por compra de vivienda a los inmuebles ya adquiridos.

Estas medidas habrían supuesto una fuerte elevación de la fiscalidad de la vivienda y, por lo tanto, habrían sido altamente impopulares. Teniendo en cuenta que en 2015 (año en el que empezará a aplicarse la reforma fiscal) habrá elecciones municipales y autonómicas en primavera y generales en otoño, un encarecimiento de los impuestos de las casas sería claramente perjudicial para el partido del Gobierno.

Montoro no se refirió, sin embargo, el pasado viernes a otra recomendación de los expertos consistente en un fuerte incremento del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), algo que el Gobierno quiere dejar para que sea discutido, probablemente, en la próxima reforma local. De hecho, a cambio de ese posible ‘catastrazo’ los expertos llegaron a proponer la supresión del impuesto sobre transmisiones patrimoniales (ITP), tributo autonómico que grava la compra de casas de segunda mano y cuyo tipo se mueve entre el 6,5% y el 10%, en función de la comunidad autónoma.

Igualmente, la intención del Gobierno de no tocar la fiscalidad de la vivienda descarta también un incremento en la tributación de las segundas viviendas, también barajado.

Respeto al diálogo con las regiones con el medioambiente

A pesar de que al Ejecutivo le gusta decir que prepara una reforma fiscal integral, lo cierto es que ha optado por no tomar ninguna decisión sobre impuestos medioambientales y por no crear nuevas figuras para gravar algunos conceptos que ahora no están sometidos a tratamiento fiscal. Así lo explicó el viernes el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, quien precisó que

los responsables de Hacienda que han diseñado la reforma no han querido tomar decisiones que afecten a las comunidades, que son las que tienen las principales competencias en materia medioambiental , y han preferido esperar a analizar esto con las regiones la reforma de la financiación autonómica y local.

En este sentido, Montoro recordó que ha convocado el jueves el Consejo de Política Fiscal y Financiera para conocer la opinión de las comunidades sobre la reforma fiscal y llevar a cabo las actuaciones pertinentes. En cualquier caso, la fiscalidad verde en España es una de las menos desarrolladas de Europa y la existencia de una gran diversidad de tasas locales aconseja una reordenación de esta normativa.

Otro de los asuntos que el Ejecutivo prefiere debatir con las comunidades es el futuro del impuesto de Sucesiones y Donaciones, que ni siquiera mencionó Montoro en su comparecencia del viernes. El equipo de expertos que diseñó un primer borrador de la reforma fiscal también aconsejó crear un tipo único de este impuesto para acabar con la actual disparidad que existe entre las distintas comunidades autónomas. No obstante, desde el Gobierno prefieren también en este caso dejar el debate para la futura financiación autonómica.