El fondo piloto comenzará a operar la primera semana de julio

Condesa entra en el ‘banco malo’ de las empresas

Condesa entra en el ‘banco malo’ de las empresas

Los seis principales bancos del país tienen previsto poner en marcha la primera semana de julio el vehículo a través del cual pretenden capitalizar la deuda de un grupo de empresas de tamaño medio cuyo futuro depende de esta entrada de fondos, pese a tener un proyecto viable.

Santander, BBVA, Bankia, CaixaBank, Banco Popular y Banco Sabadell, de momento, ya han elegido a las cuatro compañías con las que comenzará su andadura este fondo piloto, cuyo objetivo es lograr su viabilidad y evitar su liquidación.

GAM, Válvulas Arco, Condesa e Hierros del Mediterráneo son las cuatro firmas seleccionadas, una vez que se han descartado una lista amplia de compañías.

Condesa es el mayor fabricante de tubos soldados de Europa, y entre sus prioridades para el presente ejercicio se encontraba buscar un socio para dar liquidez a la compañía, afectada desde 2007 por la caída del mercado. Para ello, ha contactado con grupos de Rusia, Brasil, México y Colombia. Además, acaba de vender su filial italiana, y a principios de año se desprendió del 17,9% que poseía en Tubacex.

Esta empresa vasca redujo el pasado año su pasivo en 230 millones de euros.

Hierros del Mediterráneo es otra de las empresas que será salvada por la banca tras capitalizar su deuda. Esta firma con sede en Reus fue creada en 1970 para dar servicio a la industria avícola. Pionera de España cómo almacén regulador de producto plano (chapa) fue adaptándose a las necesidades del sector siderúrgico. Integrada en el Grupo Hiemesa, inició a finales de 2008 un proceso de reestructuración de su división de distribución que culminó con la fusión por absorción de Hierros Barcelona por Hierros del Mediterráneo en 2011. La asturiana General de Alquiler de Maquinaria (GAM) también forma parte de este nuevo proyecto de la banca para salvar empresas. Lo mismo sucede con Válvulas Arco.

La nueva ley de refinanciación y reestructuración de deuda empresarial aprobada en marzo por el Gobierno incentiva el hecho de que la banca canjee la deuda de empresas viables, pero con problemas – como es el caso de estas cuatro firmas–, en una participación en capital.

El objetivo es que este fondo, al que la banca prevé dar entrada a otros inversores, evite la liquidación de unas 65.000 compañías, según los expertos. La gestión del fondo y el análisis de las empresas estará a cargo de N+1 y McKinsey.