Liberbank, Caja3 y Ceiss renuncian al concurso y a renovar sus contratos

Sareb recibe ocho ofertas en la puja inicial por gestionar sus 10 carteras

Seis fondos con plataformas inmobiliarias, Solvia y Novagalicia presentan sus pujas

El consejero delegado de Sareb, Jaime Echegoyen, y su presidenta, Belén Romana.
El consejero delegado de Sareb, Jaime Echegoyen, y su presidenta, Belén Romana.

Ocho plataformas inmobiliarias competirán por asumir la gestión y comercialización de la carga de créditos e inmuebles de Sareb. Así lo comunicaron antes de la noche del lunes, cuando culminó el plazo para presentar las ofertas no vinculantes en la primera fase del concurso, según confirmaban ayer fuentes de la sociedad de gestión de activos procedentes de la reestructuración bancaria.

Aunque inicialmente se había invitado a unas 11 sociedades a participar en el proceso, algunas de las entidades de menor tamaño que cedieron sus activos al banco malo han renunciado a presentarse al concurso y renovar, o aspirar a incrementar, sus actuales contratos de gestión de activos. Se trata, en concreto, de Liberbank, Caja3, y Ceiss, centradas todas en su reestructuración.

Los que sí presentaron ofertas son Haya, sociedad participada por Cerberus que asumió la gestión de Bankia Habitat; la inmobiliaria de Catalunya Banc, gestionada ahora por Blackstone y Magic Real Estate; Altamira, plataforma de Santander de la que Apollo adquirió un 85%; Aliseda, la inmobiliaria de Banco Popular de la que un 51% fue vendido a Kennedy Wilson y Värde Partners; Servihabitat, de la que Texan Pacific Group (TPG) compró un 51% a CaixaBank; Centerbridge, que adquirió Aktua a Banesto e Inmare a BMN;_Solvia, la plataforma de Banco Sabadell, y Novagalicia, que pese a las dudas generadas durante el proceso previo terminó presentando oferta.

Dado el complejo sistema de pujas ideado por Sareb, que obliga a los participantes a presentar una propuesta diferente por cada una de las carteras que estén interesados en asumir, del plazo de tiempo que aspiran a gestionarlas y de varias categorías de comisiones que cobrarían por su labor, entre los ocho postores presentaron un total de 46 ofertas no vinculantes sobre una carga total de 50.000 millones de euros en activos.

De cara al concurso, Sareb ha dividido su carga en 10 carteras, ocho mixtas que incluyen tanto los créditos como los inmuebles traspasados por Novagalica, Banco Gallego, Catalunya Banc, Banco de Valencia, BMN, Liberbank, Ceiss y Caja3 así como dos más en el caso de Bankia, separando en este caso los adjudicados de los préstamos a promotor. En el proceso de pujas no vinculantes, todas las carteras han recibido al menos tres ofertas y algunas de ellas hasta seis.

La sociedad analizará ahora las propuestas recibidas el lunes, con el objetivo de organizar la recepción de ofertas vinculantes a finales de verano y poder readjudicar los contratos a tres o cuatro postores a comienzos de otoño, para su entrada en vigor a partir del próximo año.

Desde el sector inmobiliario destacan que dada la complejidad que tendría cambiar de manos algunas de estas carteras –solo Bankia traspasó un total de 22.153 millones de euros en activos– es previsible que los gestores que ya manejan grandes portfolios (Haya, con el de Bankia o Blackstone y Magic Real Estate con el de Catalunya Banc, fundamentalmente), renueven sus contratos.

De momento, y hasta el próximo 31 de diciembre, son las propias entidades cedentes –o las plataformas que segregaron– las que siguen comercializando los activos que traspasaron a Sareb, labor por la que percibieron un total de 196 millones en comisiones durante 2013. Sareb busca ahora profesionalizar esta tarea y evitar los conflictos de interés que devienen de encargar la comercialización de su carga a entidades preocupadas en vender sus propios pisos.

El concurso es un movimiento estratégico para el banco malo. Aunque en los cuatro primeros meses del año Sareb ha elevado su ritmo de ventas de 25 a 43 inmuebles al día, la nueva regulación contable que ultima el Banco de España supondrá previsiblemente un mazazo para sus cuentas que amenaza incluso con requerir una ampliación de capital. Una posibilidad que descartó ayer el ministro de Economía, Luis de Guindos, quien ensalzó el “magnífico trabajo” de un equipo que recibió como carga “lo mejor de cada casa”, ironizó desde Santander.