Los inversores tienden a protegerse comprando oro, divisas y deuda ‘core’

Valores refugio para hacer frente a las tensiones

El precio del oro supera los 1.280 dólares.
El precio del oro supera los 1.280 dólares.

Los inversores están inquietos ante la escalada de la violencia en Irak y tras el anuncio del corte de suministro de gas a Ucrania por parte de Rusia. Estas tensiones “afectan a la hora de decidir aumentar riesgos”, asegura Miguel Paz, director de la unidad de gestión de Unicorp Patrimonio, y han provocado en las últimas horas un auge -aunque limitado- de los considerados valores refugio, que atraen capitales en detrimento de las Bolsas.

El oro, algunas divisas como el dólar o el franco suizo y la deuda ‘core’ se están viendo beneficiados de los nuevos focos de incertidumbre que han surgido en los mercados. Pero, además, los expertos sostienen que estos conflictos geopolíticos han surgido en un momento en el que las Bolsas están en zonas de máximos y sirven de excusa para recoger beneficios. “Es normal que los inversores tiendan a protegerse y materialicen beneficios a la vez que se dirigen hacia sectores más defensivos”, comenta Diego González González, de la EAFI Bull4all.

Oro

La búsqueda de mayor seguridad está favoreciendo al metal precioso, que es el activo refugio por excelencia. Así, el oro recupera posiciones tras el bajón que había sufrido desde finales de mayo como consecuencia del optimismo sobre la recuperación económica, lo que alentó el apetito por las acciones y llevó las Bolsas a niveles récord.

El oro ha subido su precio más de un 2% en una semana y cotiza por encima de los 1.280 dólares, su nivel más alto desde principios de febrero.

“En caso de dudas se compra oro”, manifiesta Jaímez Díez, analista de XTB, que señala que a esto hay que sumar que “se estaba agotando el repunte de la renta variable y la inversión estaba rotando hacia el oro. Si además le añades la presión del recrudecimiento de las tensiones entre Rusia y Ucrania y la crisis en Irak, todavía se animan más el oro y la plata”.

De hecho, la plata prácticamente no ha dejado de subir en lo que llevamos de junio -en el mes acumula un alza del 4,8% y solo ha corregido en dos sesiones- y se acerca a los 20 dólares.

Con todo, algunos expertos consideran que el repunte del oro es puntual. “Es un mínimo rebote anecdótico que solo continuará si el aumento de la insurgencia en Irak sigue adelante, lo que sí daría pie a una mayor preferencia por estos activos”, destaca Daniel Pingarrón, de IG Marktes. “Por el momento sigue muy acotado en niveles de 1300-1350 dólares la onza como máximo”, estima José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España.

Deuda pública ‘core’

Donde se refleja con claridad el incremento de las tensiones es en el comportamiento del bono alemán a diez años, que se utiliza como referencia . Su rentabilidad, que cae cuando sube el precio, ha pasado del 1,40% al 1,35% en apenas unos días. “El viernes volvió a meterse en el canal bajista y se acerca de nuevo al soporte de 1,3%”, apunta el analista de Unicorp Patrimonio. Y también ha bajado unos seis puntos básicos el rendimiento del bono de Estados Unidos; el treasury se sitúa en el 2,57%. “En momentos de inestabilidad, los inversores se mueven más hacia la deuda de países bien atados”, expone Ramón Morell, de ETX Capital.

Dólar, yen, franco suizo

Sin grandes aspaviendos, pero sí algunas monedas que suelen actuar como salvaguarda de los inversores en momentos de nerviosismo han ganado terreno. Es el caso del dólar, el yen, o el franco suizo contra otras divisas. “Por lo general se han apreciado las llamadas hard-currency, de países más fuertes con economías más sanas, frente a las monedas de países menos avanzados”, sostiene Tomás García Purriñas, asesor financiero de Cortal Consors.

El dólar se ha apreciado contra el euro y la moneda única está al filo de los 1,35 dólares. “El par irá buscando puntos de soporte y resistencia ente 1.3500 y 1.3550 -1.3570 dólares, pero la tendencia es a acercarse y perforar ese nivel crítico de 1,35”, dice Morell.

Con los ojos puestos en la Reserva Federal

Si bien el conflicto en Irak y la disputa entre Rusia y Ucrania por el suministro de gas han copado el interés de los inversores en los primeros compases de esta semana, y seguirán marcando las cotizaciones si no se aplaca la situación, tampoco se pierde de vista lo que dirá la presidenta de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Janet Yellen, el próximo miércoles.

La mayoría del mercado se inclina por un mensaje similar al de la última reunión, con un nuevo recorte de 10.000 millones de dólares del importe mensual destinado a la compra de activos. No obstante, los inversores quieren saber cuándo comenzará la Fed a subir sus tipos de interés de referencia, sobre todo después de que la semana pasada el gobernador del Banco de Inglaterra (BoE), Mark Carney, dijera que podrían subir antes de lo esperado. “Hizo temer a algunos inversores por la posibilidad de que la Fed mande el mismo mensaje a los mercados. De ser así, las bolsas reaccionarán de forma muy negativa”, advierten desde Link Securities.

De momento, en este contexto, “lo que sí vemos es una huida hacia la calidad de los inversores internacionales”, asevera el estratega de Citi en España, José Luis Martínez Campuzano.

“De cara a los próximos días, el dólar debería continuar apreciándose, impulsado por la publicación de cifras macro relevantes en EE UU y por la retirada de estímulos de la Fed. Asimismo, podríamos seguir viendo el yen presionado al alza si la tensión en Irak no amaina”, aseveran desde Bankinter.