El Fondo de Garantía de Depósitos no tendrá problemas para cubrir nuevos agujeros

La banca da por perdidos 16.000 millones por el saneamiento de las cajas

Reloj en la fachada de la sede del Banco de España, en la Plaza de Cibeles en Madrid.
Reloj en la fachada de la sede del Banco de España, en la Plaza de Cibeles en Madrid. EFE

El saneamiento de las ya desaparecidas cajas de ahorros va a costar solo a los bancos más de 16.000 millones de euros, según datos del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). La factura, que puede incrementarse a lo largo de los años, se abonará en los próximos 10 ejercicios. Pese a estos datos, fuentes del Fondo de Garantía aseguran que los bancos no deberán realizar nuevas aportaciones extra al FGD, ya que con las aportaciones ordinarias se cubrirán estas pérdidas.

Los banco deberán seguir aportando fondos destinados a cubrir el saneamiento de las cajas nacionalizadas –CAM, Unnim, Novagalicia, Catalunya Banc y CCM–. Pese a ello, estas entidades sanas no tendrán que volver a realizar nuevas derramas extras como ocurrió el pasado año (aunque el pago se realizó en enero de este año). Eso es al menos lo que el Fondo de Garantía de Depósitos, que se nutre de las aportaciones anuales de la banca, considera.

Según las previsiones del organismo publicadas ayer, las aportaciones de la banca sana al FGD serán suficientes para no generar ningún agujero patrimonial e incluso para constituir el fondo de resolución europeo. Dicho fondo debería contar en 2023 con 8.455 millones, el 1% de los depósitos que garantiza, pero además el Fondo de Garantía español debe tener un patrimonio de 6.926 millones en 2024, que corresponde al 0,8% de los ahorros, después de cubrir las millonarias pérdidas del sector. Estas aportaciones complementan las ayudas públicas concedidas por la Comunidad Europea y por el FROB.

El rescate de las primeras cajas intervenidas obligó al FGD a proteger durante 10 años buena parte de las carteras de créditos de CCM, CAM y Unnim para que fueran subastadas al mejor postor. Así CCM pasó a ser propiedad de Cajastur, hoy integrada en Liberbank, mientras que Banco Sabadell y BBVA se hicieron con CAM y Unnim, respectivamente.

El Fondo de Garantía explica que a fecha de 31 de diciembre de 2013, para cubrir los quebrantos derivados de los esquemas de protección de ayudas (epa) concedidos ya a CAM, Unnim y CCM, el organismo cuenta con provisiones equivalentes al total de las pérdidas que se esperan de cada cartera protegida. Para hacer esta afirmación el FGD asegura que expertos independientes han realizado pruebas de resistencia a las carteras cubiertas por EPA al término del pasado ejercicio.

Estos test de estrés se repetirán anunalmente, explican fuentes del FGD, que añaden que pese a ello, esperan que estas carteras se deterioren aún más durante los próximos años, para rebajar las pérdidas en los últimos años de vida de los EPA –2024–. Estas pruebas cuentan con tres escenarios, el llevado a cabo por los consultares externos, otro escenario base que es más estricto y finalmente el extremo, en el que las previsiones de deterioro de estas carteras es mayor. Tras estas pruebas, el FGD ya da por perdidos 3.974 millones de euros, del EPA de CAM en los próximos años. La entidad levantina fue saneada y subastada en 2011, tras recibir también de este organismo una inyección de capital de 5.249 millones de euros. Además, contaba con unas provisiones de 3.882 millones, que prácticamente se han agorado ya. De esta forma, la banca, a través del FGD habrá asumido unas pérdidas por su saneamiento de 9.223 millones, que pueden elevarse tras las próximas actualizaciones de los test.

A ello, se suma los 1.323 millones que el FGD espera cubrir por las pérdidas de la cartera de crédito de Unnim, a lo que hay que añadir los 953,3 millones de capital que le inyecto hace dos años. En el caso de Caja Castilla-La Mancha el deterioro que espera es de 2.049 millones de euros (sin tener en cuenta la petición de Liberbank para alargan en dos años más el EPA de CCM). A esta entidad el organismo que financia la banca inyectó otros 1.682 millones hace cinco años.

Pero la factura que deberá asumir la banca se incrementa con el deterioro que ha sufrido en 577 millones su participación en Novagalicia, vendida ya a Banesco, y el deterioro de 177 millones por el mismo concepto en Catalunya Banc. De esta forma, en el mejor de los casos, la banca sana cubrirá 16.000 millones de las pérdidas de las cajas a través de sus aportaciones al FGD. Fuentes de este organismo dan por perdidas estas cantidades, lo mismo que los 802 millones aportados por los bancos para dar liquidez a los preferentistas de NCG y los 1.001 millones para lo mismo en CX.

Sin problema para asumir más coste por Catalunya Banc

l compromiso del sector implica que el FGD asume las pérdidas que vayan aflorando de los EPA concedidos y que dependen, en gran medida, de la evolución económica. Por esta razón y para garantizar que el Fondo de Garantía cuenta con recursos suficientes incluso después de sufragar estas pérdidas, actualiza con frecuencia sus previsiones según distintas hipótesis. Y una de las conclusiones de este ejercicio teórico es que pese a que no se recupere nada de las ayudas públicas concedidas a Catalunya Banc por 12.000 millones, la banca podría asumir nuevos costes para sanear la firma catalana. El FGD da por hecho que en la subasta de CX se esfumará su participación, valorada en 823,9 millones a cierre de 2013. De ese modo, en la hipótesis más pesimista, al FGD le quedarían por asumir 3.538,9 millones hasta 2024 que cubrirá con las aportaciones de la banca.