Europac ampliará su centro especial de empleo para integrar una plantilla de 22 personas con discapacidad

Una rampa de lanzamiento para el trabajo inclusivo

Operarios de Europac Integra en la factoría de Dueñas (Palencia).
Operarios de Europac Integra en la factoría de Dueñas (Palencia).

Hace casi dos años que la multinacional papelera española Europac ponía en marcha, en su fábrica de Dueñas (Palencia), Europac Integra, un centro especial de empleo enmarcado en su política de responsabilidad social corporativa. El objetivo era ser una empresa orientada a la generación de empleo como vía de integración sociolaboral para personas con discapacidad (superior al 33%) y con la que obtener resultados económicos para mantener un crecimiento sólido y equilibrado. “Un centro especial de empleo con ánimo de lucro, un proyecto rentable y capaz de aportar al resto del grupo”, explica Luis Serrano, director de Europac Integra.

Tras este periodo de prueba de la experiencia piloto, los responsables de la compañía han decidido dar un salto cualitativo. En Europac Integra trabajan ahora siete personas y “el plan que tenemos es, con una inversión de 175.000 euros, dotar de más superficie de trabajo a la planta y de una serie de maquinaria que nos permita en el horizonte de los próximos tres años completar una plantilla de 22 trabajadores con discapacidad”, señala Serrano.

El grupo cuenta en la actualidad con unos 2.300 empleados, de los que 260 trabajan en la fábrica de Dueñas, la más importante. En la división de cartón de esta factoría, que es donde se desarrolla el trabajo de Europac Integra, están empleadas unas 100 personas.

Además, se está estudiando la forma de implantar a medio plazo este modelo también en otros centros productivos en España, como las fábricas de Huesca y Barcelona, Madrid y Valladolid (las certificaciones de centros especiales de empleo están transferidas a las comunidades autónomas), así como en los otros países donde están presentes: Portugal, Francia y Marruecos, que suman más de 30 instalaciones productivas.

“Trabajamos con empresas cuya exigencia de servicio ‘just in time”, dice Luis Serrano

El director del centro especial de empleo remarca que todo el personal de Europac Integra está realizando un trabajo productivo en diferentes áreas, “fundamentalmente en lo que nosotros llamamos área de máquinas auxiliares”, dedicada a la producción, transformación, manipulado y montaje de embalaje. Y puntualiza: “Lejos de lo que inicialmente se pudiera pensar de un centro especial de empleo, solo enfocado a trabajos intensivos en mano de obra sin cualificación, cercano a la beneficencia, no es así, nada más lejos de la realidad. Tenemos personas con discapacidad tanto física como psíquica y sensorial, y tenemos desde nivel de grado intermedio hasta peones, con una formación propia que traen de otras experiencias laborales y del propio plan de formación que tiene el grupo Europac”.

El directivo afirma que desde el punto de vista del mercado el centro no cuenta con ninguna ventaja. “Estamos trabajando con empresas cuya exigencia de servicio es just in time. Y esto significa, por ejemplo, que pedidos que nos entran a las cuatro de la tarde los tenemos que fabricar y transportar desde Dueñas a Madrid antes de las ocho de la mañana del día siguiente. Es el nivel de exigencia del mercado y Europac Integra no es una excepción. Cumple las exigencias actuales del mercado, si no, estaríamos fuera”.

El fin último es, según reconoce Serrano, que los trabajadores del centro especial se integren como uno más en la plantilla del grupo. “Nuestro objetivo es que este proyecto crezca, sea sostenible, rentable y aporte valor, para que estos trabajadores se incorporen como personal de plantilla del grupo Europac, como culminación del proceso de integración sociolaboral”.

Integración sociolaboral

Los centros especiales de Empleo son instituciones de integración laboral de personas con discapacidad en el llamado mundo ordinario de trabajo. Su objetivo principal es realizar un trabajo productivo mediante la participación regular en las operaciones del mercado y con la finalidad de asegurar un empleo remunerado y la prestación de servicios de ajuste personal y social que requieran sus trabajadores con discapacidad.

La plantilla de estos centros debe estar formada al menos en un 70% por personas con discapacidad con una reducción de un 33% de su capacidad para el trabajo, como mínimo.