Tecnología

Duopolio en los equipos de radioterapia

Elekta y Varian comercializanestas máquinas en España, dondelas clínicas privadas ganan terreno

Máquina de radioterapia de Elekta.
Máquina de radioterapia de Elekta.

Entre el 50% y el 55% de los pacientes que sufren cáncer pasan por algún tratamiento de radioterapia, radiaciones para destruir las células cancerígenas. Son datos de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR). Aun así, estas terapias solo suponen un 6,1% de todos los costes sanitarios del cáncer, según el Instituto Karolinska de Suecia. El gasto por paciente se mueve entre 6.000 y 7.000 euros. La mayor inversión proviene de la compra de los aparatos, que solo son suministrados por un duopolio de empresas: Elekta y Varian.

Los competidores

Elekta es una multinacional sueca cotizada, fundada en 1972. El pasado año facturó 1.140 millones de euros. Su gran rival es la estadounidense Varian, presente en la Bolsa de Nueva York. Creada en los años cuarenta, en 2013 ingresó 2.365 millones. “Nos hemos quedado en un duopolio porque la necesidad de inversión para conseguir avances es muy fuerte y no todas las empresas pueden acometerla”, reconoce Eduardo Rodríguez Urcelay, director general de Elekta en España. “Esto nos provoca competir como si todos los días fueran una final”, asegura. Hace dos años, la compañía alemana Siemens abandonó el mercado.

Renovación

Estos aparatos tienen un coste de entre 2,5 y 4 millones de euros. “La crisis ha hecho que suba la edad media de los equipos”, alerta José López Torrecilla, el presidente de SEOR. “Sería conveniente renovar un 30% de los equipos, que se sitúan por encima de los 10 o 12 años, la antigüedad máxima recomendada. No es que haya peligro para los pacientes, pero no incorporan los avances tecnológicos”, añade. Los hospitales han comenzado a buscar nuevas fórmulas de financiación, “mediante contratos de renting o leasing”, aclara Rodríguez Urcelay, quien señala que en España el mercado de estos equipos es de alrededor de 100 millones de euros.

Presencia privada

La dificultad para invertir de los hospitales públicos ha sido aprovechada por el sector privado. “Las compras de los hospitales privados han crecido”, detalla Urcelay. Empresas como el Instituto Madrileño de Oncología (IMO) han ganado los concursos públicos en Castilla-La Mancha, el servicio balear de salud ha lanzado otra convocatoria y, por ejemplo, Galaria presta estos servicios en Galicia. “La externalización aumenta. La privada está llegando donde no llega la pública, con sus propias clínicas o por conciertos”, explica. En España, según SEOR, existen 112 servicios de radioterapia, el 70% públicos. “Cada vez nos derivan más pacientes porque es una tecnología muy cara”, asegura Natalia Carballo, jefa de oncología radioterápica de MD Anderson Cancer Center en Madrid.

Progresos

“El futuro de la radioterapia son los tratamientos más personalizados, con dosis más altas, con más precisión, en partes más pequeñas”, describe Carballo. “También la radiocirugía, sin anestesia y sin abrir al paciente”, añade. Dosis más altas en lugares más precisos significa que el paciente sufrirá menos sesiones y menos efectos adversos en los tejidos colindantes. “La precisión también vendrá por la radioterapia guiada por imagen (como resonancias)”, indica Torrecilla, “además de un mayor conocimiento celular para saber qué pacientes se pueden beneficiar mejor”.