La ‘teleco’ acuerda adquirir el gigante de la televisión de pago en EE UU y Latinoamérica

AT&T y DirecTV agitan el ‘status quo’ latinoamericano de Slim y Telefónica

AT&T venderá su 8,4% del capital de América Móvil

La compra de DirecTV está valorada en casi 49.000 millones de euros

Antena por satélite de DirecTV en Colorado, EE UU.
Antena por satélite de DirecTV en Colorado, EE UU. Reuters

Sacudida total en el negocio de la televisión de pago. AT&T ha llegado a un acuerdo para comprar DirecTV. Una apuesta que otorgará a la teleco un total de 20,3 millones de clientes en este negocio en EE UU además de otros 18 millones de usuarios en los principales países de Latinoamérica.

Es decir, AT&T va a hacerse fuerte en el mundo de la televisión de pago en Latinoamérica, agitando un negocio en el que tienen gran presencia grupos como América Móvil y Telefónica. AT&T, de hecho, destacó el fuerte potencial de crecimiento del negocio en la región, además de insistir en que así impulsará la internacionalización de sus cuentas.

Entre otros países, DirecTV ofrece servicios de televisión de pago en Brasil a través de Sky Brasil, de la que tiene un 93% del capital por un 7% de Globo Comunicações. La firma cuenta con 5,48 millones de clientes en el país que le otorgan una cuota de mercado del 29,77%, según los datos del regulador Anatel. América Móvil, a través de sus distintas filiales Claro, Embratel y Net tiene 9,87 millones de clientes. Telefónica, que ofrece servicios principalmente en el estado de Sao Paulo, tenía más de 644.000 usuarios a final del primer trimestre, un 14% más que en la misma fecha del pasado año.

Además, DirecTV es uno de los principales actores de la televisión de pago en Argentina, Chile, Venezuela, Colombia, Puerto Rico, la zona del Caribe y México, a través de Sky México, donde el grupo estadounidense tiene como socio a Televisa.

Telefónica, a su vez, cerró el primer trimestre con 2,19 millones de accesos de televisión de pago repartidos entre Chile, Perú, Colombia y Venezuela, con un aumento interanual del 16%. La operadora, no obstante, también es socia de DirecTV en países como Argentina, donde incorpora su televisión de pago a la oferta convergente Speedy Trío. Es decir, AT&T y Telefónica pasarán a ser socias en el país.

América Móvil, por su parte, tiene 10 millones de clientes de televisión de pago en los distintos países de la región, sin incluir Brasil.

La compra de DirecTV por AT&T, además, va a tener un impacto directo sobre América Móvil. Y es que para facilitar la aprobación por parte de las autoridades de la competencia en México, la operadora estadounidense anunció su intención de vender su participación del 8,4% en la empresa de Carlos Slim. AT&T, que ha sido accionista de referencia de América Móvil desde la época de la antigua SBC, podría percibir cerca de 5.900 millones de dólares (unos 4.300 millones de euros). El anuncio provocó una fuerte sacudida en las acciones del grupo mexicano, que llegaron a caer ayer, por momentos, más de un 4%.

En términos generales, la compra de DirecTV tiene una fuerte repercusión. AT&T va a pagar cerca de 95 dólares por cada acción de DirecTV, 28,5 dólares en efectivo y 66,5 dólares en acciones propias. La transacción se valorará en su totalidad en 67.100 millones de dólares (en torno a 49.000 millones de euros), incluida la actual deuda de DirecTV.

Con este movimiento, AT&T busca hacer frente a Comcast, mayor operadora de cable de EE_UU, que está en proceso de compra de Time Warner Cable, en una operación valorada en 45.000 millones de dólares.

AT&T prevé cerrar la adquisición en un periodo de 12 meses una vez que reciba el visto bueno de los accionistas de DirecTV así como de las autoridades de la competencia. En este caso, deberán pronunciarse la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC en el acrónimo anglosajón), el Departamento de Justicia, diversos estados de EE UU así como los reguladores de varios países latinoamericanos.

La operadora, en cualquier caso, se ha lanzado sobre DirecTV para reforzar su oferta de contenidos audiovisuales dentro del actual escenario de ofertas convergentes que se está imponiendo en el sector de las telecomunicaciones. La millonaria apuesta está ya sobre la mesa.