Bruselas solo impuso recortes en la filial

Medel pone en marcha nuevos ajustes en Unicaja y Ceiss

El presidente de Unicaja, Braulio Medel.
El presidente de Unicaja, Braulio Medel.

Después de tres años de negociaciones, Unicaja pasa a la acción. La absorción de Ceiss se hizo efectiva a finales de marzo y la entidad malagueña tomó posesión de facto el pasado 30 de abril cuando relevó a la cúpula de las antiguas cajas castellanas y colocó a su propio consejero delegado y vicepresidente, Manuel Azuaga, como presidente no ejecutivo de Ceiss.La entidad que preside Braulio Medel se dispone ahora a poner en marcha un plan de ajustes, no solo en lo que era Caja España–Duero, como estaba previsto, sino en la propia Unicaja.

La entidad ya planteó la idea a finales de septiembre pasado, cuando comunicó a los representantes de sus trabajadores que pretendía reducir un 20% el gasto en personal, lo que supondría un ahorro de 51 millones de euros en dos años. Un recorte que según la central Csica equivale a prescindir de 900 de los 4.500 empleados de Unicaja.

La entidad, en todo caso, avanzó que el plan incluiría recortes salariales y un plan de bajas incentivadas en el que los mayores de 57 años recibirían indemnizaciones de entre el 58% al 63% de su salario bruto; Los mayores de 50 recibirían compensaciones de 25 días de salario por año trabajado y un máximo de 18 mensualidades, mientras que para los menores de esa edad obtendrían 30 días de sueldo y tope en 24 mensualidades.

Pese al grado de detalle, Unicaja paralizó el proyecto mientras negociaba la absorción de Ceiss pero hace 10 días convocó por sorpresa a los sindicatos para reabrir la negociación sin, de momento, detallar los términos.

En paralelo, la entidad se prepara para acometer el ajuste que Bruselas impuso sobre Ceiss a cambio de nuevas ayudas públicas para la fusión. La Comisión Europea reclama una reducción adicional del 10% en su cartera de créditos de Ceiss; una rebaja extra del 15% del balance; una contracción del 10% sobre el objetivo de captación de depósitos y el cierre de un 5% más de oficinas. El año pasado, la entidad ya redujo su plantilla en 1.230 empleados y deberá prescindir de un 5% más ahora.

Desde Ceiss aseveran que “los requisitos impuestos por Bruselas, se están completando, y siempre en plazos más cortos de los exigidos”, en referencia al ajuste impuesto por la Comisión Europea a cambio de las nuevas ayudas públicas que engrasaron su absorción por parte de Unicaja.

Aunque los sindicatos aún no han sido convocados para abordarlo, desde Ceiss aseguran que una vez “reforzado” el consejo de administración, “liderado por técnicos y profesionales del mundo financiero”, y nombrada María Luisa Lombardero Barceló, exdirectora general de Banca March, como nueva consejera delegada –que se incorporará en los próximos días–, el objetivo está puesto en “diferenciarse de los competidores a través de la calidad del servicio”, poniendo “el foco en el control del riesgo y la recuperación de la mora”, la mejora de la eficiencia y la rentabilidad.