El sector mantiene contactos con grupos políticos para evitar su cambio jurídico

Las rurales hacen lobby para que Rajoy no las transforme en banco

Sede del Banco Cooperativo Español
Sede del Banco Cooperativo Español

Las cajas rurales españolas no quieren que su futuro pase por su transformación en bancos. Consideran que su actual modelo evita la hegemonía total de los bancos en el país. Su objetivo es convencer al Gobierno para que la nueva norma que pretende aprobar para este sector solo afecte a su gobernabilidad, vías de capitalización y supervisión. Para defender su modelo traerán a España el próximo 21 de mayo a los responsables de Crédit Agricole, Rabobank y de DZBank.

Las cooperativas de crédito españolas, y más en concreto, las cajas rurales agrupadas en la Asociación de Cajas Rurales, no están dispuestas a que les suceda lo mismo que a las cajas de ahorros. Desaparecer como sector tras ser transformadas en bancos por ley.

El Gobierno pretende iniciar en los próximos meses la reforma de las cooperativas de crédito. Esta reestructuración, reclamada también por Europa y el FMI, puede llevar consigo modificaciones en su régimen jurídico y la concentración de un sector muy atomizado para crear uno o dos grandes grupos, explican fuentes financieras. Ese es al menos, el primer mensaje que lanzaron a una parte del sector y sindicatos en los primeros contactos que mantuvieron hace algo más de tres meses.

Estas entidades, que representan aproximadamente el 5% del sistema financiero español –en conjunto tienen un tamaño como Banco Popular o Banco Sabadell–, no están dispuestas, sin embargo, a pasar por la misma suerte que las cajas de ahorros. Para ello, han iniciado una fuerte campaña en toda España, en la que incluyen a catedráticos, políticos de los principales partidos, a los responsables del propio sector y lo que llama más la atención, a los responsables de las principales cooperativas o bancos cooperativos europeos.

Desde hace tres meses, los principales responsables de la patronal de las cooperativas de crédito, la Unacc, se ha reunido con Economía, Banco de España, Gobiernos autonómicos y políticos con un solo objetivo: que la nueva normativa que tiene previsto aprobar el Ejecutivo central no suponga una transformación de su modelo jurídico.

La última reunión mantenida entre la Unacc y representantes de Economía que ha trascendido se produjo en torno a Semana Santa. En este acto, el ministerio fue algo más ambiguo que en los primeros contactos. Afirmó que su proyecto no incluye la desaparición del sector, es decir, su transformación en banco, aunque ello no signifique que no pretenda que estas entidades constituyan un banco para facilitar su acceso a los mercados. También pretende que estas entidades puedan contar con una mejor vía de capitalización. Además quiere que se constituyan grupos mayores para contribuir a su fortalecimiento y cambiar su modelo de gobernanza con unos órganos de gobierno más transparentes. Además, aseguró que su intención es contar con la participación de las cajas rurales y de los sindicatos.

Pero el sector quiere apuntalar más su estatus jurídico de cooperativa, razón por la que han empezado esta labor de lobby. El viernes, de hecho, la Universitat de València organizó una jornada sobre el futuro de las cajas rurales valencianas en el que estaba previsto que los grupos políticos firmaran un manifiesto a favor de la independencia y supervivencia de estas entidades y en contra de su proyectada bancarización.

Sin embargo, en el acto en el que más confía el sector es el que tiene previsto celebrar el próximo 21 de este mes en Madrid. La Asociación Española de Cajas Rurales ha promovido unas jornadas en las que ha invitado como ponentes a los responsables de las principales entidades cooperativas europeas, como son el francés Crédit Agricole, el holandés Rabobank o el alemán DZBank, con quien esta asociación, integrada por 27 cajas rurales de las 59 existentes –faltas 32 firmas agrupadas en torno a Cajamar, la más grande del sector– comparten la propiedad del Banco Cooperativo Español.

También están invitados como ponentes representantes del Banco de España y de Economía. El objetivo del acto es explicar el modelo y la contribución a la economía local de las cooperativas, y llamar la atención sobre el papel “tan influyente e importante que tienen las cooperativas en Europa. En Alemania hay 1.180 cooperativas, y la mayor de ellas no supera el 2,5% de los activos del conjunto de este sector. En Holanda hay 338, y la que mayor no representa más del 3% del sector, y entre todas eligen a un ejecutivo, y pese a ello, cada una tiene su zona de actuación y marca”, citan como ejemplo de modelos europeos fuentes del sector.

Cajamar, junto a sus socios y el Banco de Crédito Social Cooperativo (BCSC) –en el que controla el 91%–, queda fuera de estas jornadas al no pertenecer a la Asociación. Su objetivo ahora es concretar su ampliación de capital entre 300 millones de euros a 400 millones, que pretende finalizar en junio.

Un sector que “evita la exclusión financiera”

Dos de los más activistas defensores del modelo de las cajas rurales son el director de la Unidad de Investigación en Economía Social y Cooperativa (Uidescoop) de la Universitat de Valencia, Joan Ramón Sanchis, y el decano de la Facultad de Economía, Vicent Soler. Ambos han impulsado las primeras jornadas abogando por el modelo de las rurales celebradas desde que el Gobierno anunció su intención de aprobar una norma para refomar el sector.

En este acto, celebrado el viernes pasado en Valencia Sanchis aseguró que no existe una relación directa entre el tamaño de las entidades financieras y su rentabilidad. “Las entidades más grandes no son las más rentables, hay de todo: pequeñas muy rentables y grandes no rentables”.

Sanchis declaró que no siempre las fusiones son la solución a los problemas de gestión de las empresas. Los defensores de la continuidad del modelo de las cajas rurales, argumentan que pese a que su peso el sistema financiero es bajo, su función social es “muy importante” y en algunos municipios su presencia “evita la exclusión financiera”. Las cooperativas de crédito, además, están vinculadas al territorio, a la economía local y a las pymes, son sólidas desde el punto de vista económico, su gestión se basa en la proximidad y son un sector “fuertemente consolidado” en España y en Europa, señala Sanchis.

El director general de Caixa Popular, Rosendo Ortí, asegura que las rurales tienen un nivel de solvencia “elevadísimo” y no han costado “un euro” al Estado.

Los principales datos del sector

Plantilla: En la actualidad existen 65 cooperativas de crédito en España, de las que 59 son cajas rurales. En total, trabajan en este sector 18.910 personas, según datos de diciembre de 2013.

Oficinas: Su red de sucursales suma 4.651 oficinas, es decir, en su conjunto cuentan con 651 más que las que tiene Santander en España.

Cajamar y Caja Laboral: suman entre ambas el 49% del sector, frente al 41% que representaban en 2008, justo cuando comenzó la crisis del sector financiero español.

Los activos: Estas 65 cooperativas suman un total de 135.019 millones de euros en activos. Tienen 87.734 millones de euros en créditos y 93.778 millones en depósitos. Los cooperativistas o socios de estas entidades alcanzaron al cierre del pasado ejercico los 2.764.746, según datos de Unacc, la patronal del sector.