La ventanilla para dirimir reclamaciones ha resuelto cuatro expedientes a favor de las empresas

Las nuevas leyes que apruebe el Gobierno tendrán que superar un test de unidad de mercado

Las normas también deberán pasar otro análisis acerca de su impacto macroeconómico

El Gobierno defiende que esta norma favorece a las autonomías

GRA283. MADRID, 09052014.- La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, durante la rueda de prensa tras la reunión hoy del Consejo de Ministros. EFEFernando Alvarado
GRA283. MADRID, 09/05/2014.- La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, durante la rueda de prensa tras la reunión hoy del Consejo de Ministros. EFE/Fernando Alvarado EFE

Las nuevas normas que vayan al Consejo de Ministros tendrán que superar un test de unidad de mercado realizado por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas y el Ministerio de Economía y Competitividad para poder ser aprobadas.

Así lo ha señalado el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde ha explicado que el segundo informe sobre esta ley que ha revisado este viernes el Consejo detecta áreas en las que se pueden mejorar en la unidad de mercado.

Para cubrir las carencias identificadas, el Gobierno ha llegado a un acuerdo por el que cualquier nueva norma tendrá que superar este test antes de recibir el visto bueno del Consejo de Ministros, igual que debe superar otro tipo de análisis como el de impacto macroeconómico. Además, el Gobierno ha acordado constituir un grupo de trabajo presidido por el director de la oficina económica del presidente del Gobierno, Álvaro Nadal, que se encargará de hacer frente a las dificultades específicas que puedan surgir.

También formarán parte del grupo el subsecretario del Ministerio de Presidencia, la subsecretaria del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, el subsecretario del Ministerio de Economía y Competitividad y el subsecretario del Ministerio sectorial competente por razón de la materia. El grupo estará adscrito al Ministerio de la Presidencia y corresponderá a la Secretaría del Consejo de Unidad de Mercado las funciones de Secretaría del grupo. La creación de este grupo no supondrá incremento alguno de gasto público.

Por otro lado, el Gobierno ha aprobado la disolución del grupo de trabajo interministerial para analizar las medidas que garanticen la unidad de mercado, debido a que este grupo ya ha cumplido las funciones para las que fue constituido. Las labores de identificación, evaluación y adaptación de la normativa pasará a desempeñarse por los puntos de contacto previstos en la Ley de Garantía de la Unidad de Mercado coordinados por la Secretaría del Consejo de Unidad de Mercado.

Este segundo informe sobre la unidad de mercado recoge que ya se han aprobado o se están tramitando 110 leyes para adaptar la economía a esta norma, como el proyecto de la ley general de las telecomunicaciones, la ley de medidas urgentes para la liberalización del comercio y los servicios o la ley del comercio minorista, ente otras. Simultáneamente, tal y como ha explicado Guindos, se han celebrado las conferencias sectoriales sobre la unidad de mercado, tratando temas de justicia, comercio, el juego, drogas, sanidad o empleo.

Seguir avanzando

Además, en este segundo informe se incide en la necesidad de seguir trabajando en estas conferencias sectoriales, proponiendo la creación al efecto de grupos de trabajo técnicos. Estos grupos contarán con la participación de representantes del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas y del Ministerio de Economía y Competitividad y no supondrán incremento alguno de gasto público.

De la misma forma, se insta a los Ministerios, coordinados por Hacienda y Economía a identificar los registros sectoriales existentes en las áreas de su competencia y desarrollar las actuaciones necesarias para hacer efectiva la integración y constante actualización de la información obrante en los mismos en aplicación de la ley.

Los Ministerios fomentarán el impulso de la integración de la información de estos registros en los grupos de trabajo técnicos creados en el seno de las conferencias sectoriales. Además, se realizará un seguimiento especial de la nueva normativa autonómica de rango reglamentario y se tendrá que acelerar la puesta en marcha del sistema de intercambio electrónico de información previsto en la mencionada Ley.

Cuatro expedientes

Por otro lado, Guindos ha asegurado que la ventanilla del Ministerio de Economía habilitada como centro para intentar dirimir las reclamaciones sobre obstáculos a la unidad de mercado lleva operativa dos meses y ha registrado ya 10 expedientes de quejas de empresas y operadores económicos. De estas 10 quejas, ya se han resuelto seis, cuatro de ellas a favor de dichas empresas.

Según Guindos, esta ventanilla va a permitir una evolución muy positiva para la unidad de mercado, ya que permite identificar las dificultadas generadas por las normativas e intenta resolverlas. “Se puede avanzar de forma notable”, ha dicho el ministro, tras recordar, además, que también la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) será quien decida en última instancia.

En cualquier caso, el ministro ha asegurado que el segundo informe sobre la unidad de mercado constata el “progreso” de la norma e identifica las “carencias” e intenta resolverlas. La unidad de mercado, según ha dicho, no es tema “sencillo”, pero es una de las grandes reformas estructurales del país y “fundamental” para elevar el potencial de crecimiento de la economía.

A su parecer, es un tema que requiere “muchísimo diálogo” porque intenta extender la capacidad regulatoria de una comunidad a todo el país, lo que favorece a aquellas regiones con bases empresariales más amplias, como Cataluña.

En este sentido, Guindos ha considerado que la norma es “especialmente favorable” para esta región y que está por encima de los planteamientos ideológicos, por lo que la Generalitat acabará convencida de sus beneficios.

Según Guindos, las comunidades son conscientes de las trabas que supone la falta de unidad de mercado y la limitación que implica para el desarrollo de sus empresas, sobre todo para las pequeñas y medianas compañías, ya que las grandes saben “moverse mucho mejor”. Por eso, cree que habrá voluntad y colaboración para racionalizar la “jungla de normas” estatales y autonómicas, aunque el trabajo sea “a veces oscuro y difícil de explicar” y se vaya notando “día a día” y no de golpe.