Algunas de las principales entidades bancarias han abierto la mano

Cómo financiar la compra de tu moto

La mejora del clima financiero ha abierto la oferta crediticia de los bancos, dirigida al consumo de particulares y autónomos.

Cómo financiar la compra de tu moto

Durante los últimos años, afrontar la compra de algún bien se había convertido en una misión casi imposible. Las condiciones de los productos bancarios dirigidos al consumo resultaban en muchos casos inasumibles incluso para los ahorradores más solventes. La profunda reestructuración de las entidades obligó a provisionar gran cantidad de fondos, en detrimento del crédito, y la inestabilidad derivada de la escalada de la prima de riesgo añadía más restricción al mercado.

Una vez consolidado el primer factor, y con la deuda soberana española en los niveles más bajos desde 2005, algunas de las principales entidades bancarias han abierto la mano a la concesión de créditos para renovar, por ejemplo, una motocicleta. Son muchos los productos, y cualquier vinculación con uno u otro banco puede resultar fundamental para arañar alguna mejora en las condiciones. Además, es habitual que las propias marcas colaboren con las entidades a la hora de financiar sus productos.

Primeras condiciones

La primera condición que la entidad requerirá para acceder a una línea de crédito en condiciones favorables es tener, al menos, una cuenta. Y a no ser que se cumplan con holgura todas las condiciones de solvencia, y que el interesado tenga contratados una buena cantidad de productos, es muy difícil que esta financie el 100% de la motocicleta.

En el caso de las motocicletas nuevas, cuyas ventas en el primer trimestre del año finalizaban con un 25% más de matriculaciones, porcentaje que se elevó al 40% en marzo gracias al esfuerzo promocional de los distribuidores y la mejora del acceso a crédito, su financiación poco tiene que ver con la compra, por ejemplo, de un automóvil. El precio medio de los coches de primera mano se sitúa en el entorno de los 20.000 euros, promociones incluidas, según los últimos datos de la patronal de los concesionarios Faconauto. En el caso de las motocicletas, los modelos scooter, que acaparan más del 60% del mercado, el precio medio está en los 3.000 euros. Las del segmento naked, sin carenado y con parte de su mecánica a la vista, acaparan también buena parte del mercado, al combinar deportividad y buenas prestaciones urbanas. Su precio, tomando como ejemplo una marca generalista y un modelo de prestaciones medias, se sitúa en los 6.000 euros.

Para un cliente medio, aportar al menos una tercera parte de esos 6.000 euros es un buen primer paso para comenzar a negociar las condiciones con el banco. En un préstamo de este tipo, lo más habitual será que la entidad requiera, además, las tres últimas nóminas del cliente y un estudio de riesgo, que en algunos bancos es gratuito.

Factores a valorar

Pasado este primer filtro, el principal punto de fricción con la entidad a la hora de negociar el crédito para nuestra motocicleta será el tipo de interés. Según la situación actual del mercado, el tipo medio para este tipo de préstamos se sitúa en el entorno del 10%. Pero hay vías para mejorar las condiciones. Los menores de 30 años, por ejemplo, cuentan en algunas entidades con programas dirigidos a ellos que les permitirían financiar los 4.000 euros restantes en hasta 60 meses, con estudio de riesgo gratuito y sin obligación de tener domiciliada la nómina.

Este, precisamente, es otro de los factores diferenciales. Primero, porque habrá que presentarla para acceder al préstamo, como se ha referido anteriormente, y segundo, porque tenerla domiciliada en la entidad puede hacer reducir el tipo de interés en hasta dos puntos porcentuales. La contratación de otros productos, como un seguro, reduciría aún más la tasa a pagar. Además, el cliente deberá elegir entre un tipo de interés fijo o variable, sujeto en la mayoría de los casos a la evolución del euríbor. Este repuntaba en abril por encima del 0,6%, segundo alza consecutiva, por lo que habrá que sopesar con detenimiento esta decisión.

Pero el principal elemento que reducirá el importe final del préstamo será el periodo de amortización, más reducido cuanto menor sea el periodo. Para una cantidad financiada de 4.000 euros, a 18 meses arrojaría una cuota media cercana a los 245 euros, según diversas entidades, lo que arrojaría un interés aproximado del 10%. Algunas de ellas ofrecen una alternativa al préstamo habitual en forma de tarjetas de pago. Por una pequeña cuota inicial, el pago se afronta en seis meses sin intereses, lo que eleva la cuota mensual pero ahorra en la cantidad final a pagar.

Diversas alternativas para poder lograr el objetivo, disfrutar a bordo de nuestra motocicleta.