El nuevo presidente deberá gobernar sin los aportes de la ampliación

¿Afectará al Canal de Panamá el cambio de Gobierno en el país centroamericano?

PAN40. CIUDAD DE PANAMÁ (PANAMÁ); 04052014.- El presidente electo de Panamá, Juan Carlos Varela (c), celebra la victoria en las elecciones juntos a sus simpatizantes hoy, domingo 4 de mayo de 2014, en Ciudad de Panamá. EFEArturo Wong
PAN40. CIUDAD DE PANAMÁ (PANAMÁ); 04/05/2014.- El presidente electo de Panamá, Juan Carlos Varela (c), celebra la victoria en las elecciones juntos a sus simpatizantes hoy, domingo 4 de mayo de 2014, en Ciudad de Panamá. EFE/Arturo Wong EFE

El presidente electo de Panamá, el opositor Juan Carlos Varela, asumirá este 1 de julio el cargo, por cinco años, en dos de los cuales deberá acoplar el presupuesto del país de mayor crecimiento en Centroamérica al recorte de 3.000 millones de dólares en ingresos por el Canal, producto del retraso en el proyecto de ampliación que adelanta la española Sacyr.

El ensanche del Canal estará listo a principios de 2016, y será Varela quien lo recibirá. Es una curiosa reivindicación: el nuevo mandatario se opuso en 2006 a su ampliación, aunque el año pasado rectificó su opinión sobre la obra civil más cara que afronta el país.

Su ascenso al poder no significa, en principio, un cambio mínimo en el Canal, protegido del gobierno central por la Constitución. Pero en 2016, tras cortar la cinta del proyecto de ensanche, el presidente electo deberá reemplazar a dos de los directivos de la ACP, a quienes se les vence su período tras nueve años. En 2019, antes de dejar el poder, deberá hacerlo con uno más.

El ascenso al poder

La puesta en marcha de la ampliación permitiría al nuevo gobierno dar agilidad a los proyectos sociales que prometió en campaña. La extensión del sistema ferroviario de la ciudad Panamá (que apenas tres semanas atrás inauguró su primera línea de metro), el plan de conexión al agua potable en todo el país, y la controversial propuesta de congelación de precios de la comida y el fomento del sector primario.

Justo estas últimas promesas, creen los analistas políticos, catapultó a Varela, en una jornada en la que aunque no había un ganador claro, todos le ponían como el candidato con menos posibilidades.

Varela, quien actualmente ostenta la Vicepresidencia de Panamá (aunque no ejerce el cargo desde 2011, cuando su alianza con el gobierno de Ricardo Martinelli se fracturó) ganó con el 39% de 1.600 millón de votos, siete puntos porcentuales por encima de José Domingo Arias, el candidato oficialista; y 12 puntos porcentuales de ventaja al opositor Juan Carlos Navarro.

Martinelli, de hecho, dijo estar sorprendido por los resultados de las elecciones.

El nuevo presidente aseguró que su gobierno dará la espalda a quienes pretendan hacer negocios a costas del Estado, en una afrenta pública a Martinelli, a quien recurrentemente le cuestionaba los escándalos de corrupción.

Aún con la Presidencia ganada, el partido de Varela deberá hacer alianzas con la oposición en la Asamblea panameña. Los resultados preliminares apuntan a que el nuevo oficialismo ganó apenas el 18% del parlamento. Esto, pronostican los analistas, obligará al presidente electo a buscar lo que el gobierno actual rehuyó: los consensos.