El resultado del grupo cae un 64% por falta de extraordinarios

BBVA recupera su confianza en España y potencia su apuesta por las pymes

El consejero delegado de BBVA, Ángel Cano, hoy durante la presentación de resultados. Ampliar foto
El consejero delegado de BBVA, Ángel Cano, hoy durante la presentación de resultados.

BBVA ganó en el primer trimestre 624 millones de euros, un 64% menos que un año antes por la falta de extraordinarios. Sin tener en cuenta las plusvalías su resultado es de 744 millones, un 19% más, gracias al recorte de gastos y provisiones. Por primera vez desde 2010 España sube su peso en el grupo y representa el 14,6% de las ganancias. El objetivo es llegar al 30% en dos años.

BBVA, como lo hiciera un día antes su más directo rival, Santander, aprovechó los resultados del primer trimestre para mandar varios mensajes positivos sobre España. El consejero delegado del banco, Ángel Cano, afirmó ayer que el primer trimestre del presente ejercicio “marcó el inicio de un nuevo ciclo de crecimiento en los resultados operativos de BBVA”.

Pese a este positivo mensaje, el banco presentó aún una cuenta de resultados con caída de todos los márgenes y solo el recorte de los gastos y las menores necesidades de saneamientos impulsaron el beneficio sin tener en cuenta las operaciones extraordinarias en un 18,7%, tras ganar 744 millones. Si se tiene en cuenta las operaciones corporativas el resultado se sitúa en 624 millones, con una caída del 64% ante la falta de extraordinarios en este periodo.

El impacto negativo de la evolución de los tipos de cambio frente al euro también influyeron en el resultado final del grupo como ocurrió también en Santander, al tener ambos unas fuertes franquicias en América.

Pero tanto el consejero delegado de Santander. Javier Marín el martes, como su homólogo, Ángel Cano, el miércoles impregnaron la presentación de resultados con mensajes positivos sobre el inicio de un nuevo ciclo de crecimiento en España. En ambos bancos, el peso de los beneficios obtenidos en España han mejorado considerablemente tras años de caída motivado por las pérdidas registradas en el mercado domésticos en los últimos dos años.

BBVA ganó en España 386 millones de euros, aunque este resultado solo tiene en cuenta la actividad bancaria. A él así, hay que restarle las pérdidas registradas en su unidad inmobiliaria, en la que tienen todos los activos adjudicados. Esta unidad perdió 231 millones de euros. De esta forma, el beneficio de BBVA en España se sitúa en 155 millones de euros, cifra muy similar a la obtenida por Santander.

Este resultado supone ya la confirmación de la recuperación de España en la cuenta de resultados, tras tres trimestres en pérdidas. El mercado doméstico representa ahora el 14,6% de las ganancias del grupo, porcentaje que se mantendrá o aumentará ligeramente a lo largo de este año. El objetivo es, no obstante, llegar entre el 28% al 30% en 2016, con lo que volvería a su influencia natural de antes de la crisis y una vez que la filial de BBVA en México se convirtiera en la principal generadora de ganancias.

Desde 2010 España ha ido perdiendo fuelle en sus resultados hasta llegar al primer trimestre de 2013 a representar el 19,9%, y desde entonces el mercado doméstico entró en pérdidas, hasta el primer trimestre de este año. La apuesta de BBVA por España se traduce también en el nuevo proyecto del grupo para conceder créditos a empresas y pymes, nicho del negocio en el que todos los bancos han decidido entrar este año.

BBVA, que presumió ayer de haber ganado 110 puntos de cuota de mercado en pymes en los tres últimos años de la crisis, se ha marcado como objetivo para 2014 conceder 100.000 millones de euros en nuevo crédito, en el que entra también las refinanciaciones y la rotación habitual de la financiación de las empresas. De esta cifra, 70.000 millones irán destinados a empresas y 30.000 millones a pymes.

En los últimos trimestres el banco, sin embargo, no ha vuelto a mejorar su cuota de mercado, una vez que la fuga de clientes de las entidades más débiles ha finalizado y la competencia por captar pymes se ha vuelto más agresiva.

El banco que preside Francisco González defiende que no ha dejado de dar crédito durante la crisis, y ha incorporado en este periodo 85.000 nuevos clientes pymes. Este año pretende captar 45.000 más, lo que supone un aumento del 25% en solo 12 meses. La entidad prevé reforzar el segmento de pymes y de empresas sin necesidad de recurrir a una campaña de publicidad y con un total de 300 gestores.

Aunque el banco pretende elevar considerablemente la concesión de nuevos créditos, Cano considera difícil que los préstamos a particulares suban, para lo que habrá que esperar a 2015.

La entidad no teme un aumento de la morosidad, ni siquiera en este segmento del negocio. El nivel de impagados de empresas está en el banco en el 14% y muestra por el momento “cierta resistencia a la baja”, explica el director financiero, Jaime Sáenz de Tejada.

En los resultados del primer trimestre ya se ha detectado una “reducción de las entradas en mora y una incipiente mayor demanda de préstamos”. Pese a ello, el total de la inversión siguió bajando, en esta ocasión hasta el 8,4% interanual. La tasa de créditos impagados como su cobertura en España repitieron los niveles del trimestre anterior, con el 6,4% y el 41%, respectivamente. Las entradas en mora, no obstante, se rebajaron en un 34% de marzo a marzo. En los últimos seis meses ha reducido en 1.100 millones el saldo de dudosos, de los que 700 millones se debió al negocio inmobiliario, cuya tasa de mora es del 54,2%.

Aunque aspiran a recuperar el peso que España tenía antes de la crisis en su cuenta de resultados, México sigue siendo el motor de las cuentas del grupo. Su beneficio creció el 5,7% y sumó 453 millones. Este país representa así el 42,2% de las ganancias del grupo. En América del Sur redujo sus resultados el 18,5% y quedó en 244 millones y en EEUU creció el 12%, hasta los 105 millones. BBVA asegura que no abandonará Venezuela, pese a la crisis del país.

BBVA 5,77 2,34%

El banco pide al Gobierno que favorezca fiscalmente el ahorro

En el banco coinciden en que la economía española ha marcado un punto de inflexión, si bien animan al Ejecutivo a seguir adelante con el espíritu reformista y no caer en la autocomplacencia. Cano, de hecho, incidió en la necesidad de que el Gobierno profundice en la reforma laboral y acometer una reforma fiscal que favorezca el ahorro y la inversión, al tiempo que reduzca la carga impositiva sobre el empleo, aunque sea a costa de aumentar el gravamen sobre el consumo, es “fundamental” para reducir el paro, “el peor dato de la economía española”. El banco prevé que el PIB crezca este año ligeramente por encima del 1% y que los precios de la vivienda, que ya han caído una media de más del 40% desde máximos, se anoten una rebaja adicional del 5%, para estabilizarse. Recuperar la credibilidad del sector, marcando diferencias con el daño hecho por las cajas, y superar las nuevas pruebas de estrés, “más severas que las anteriores”, son para BBVA los principales retos que afronta la banca este año.