Luis Megías Pérez, consejero delegado de BBVA A. M. Europe

"Después del desplome del sector inmobiliario, quizá es cuando haya que invertir"

Luis Megía Pérez, consejero delegado de BBVA Asset Management Europe.
Luis Megía Pérez, consejero delegado de BBVA Asset Management Europe.

Luis Megías (Madrid, 1973) dirige el negocio de fondos de inversión y planes de pensiones de BBVA en España y Portugal. Mientras explica la tendencia imparable que encara la industria de gestión de activos, se puede ver detrás de las cristaleras de la sala de reuniones cómo los obreros se afanan en la construcción de las últimas piezas de la imponente Ciudad BBVA, el nuevo cuartel general del grupo.

Megías se muestra convencido de que durante los próximos trimestres seguirá fluyendo el dinero hacia los fondos de inversión y reclama una reflexión como país sobre el desafío del ahorro para la jubilación. Además, considera que "después de el desplome del sector inmobiliario, quizá es cuando haya que invertir".

Pregunta. Las gestoras que operan en España llevan 15 meses consecutivos registrando suscripciones netas positivas en fondos de inversión. ¿Hasta cuándo durará la tendencia?

Respuesta. Hemos arrancado el primer trimestre del año muy fuerte. La industria de fondos crece cerca de un 8% en los tres primeros meses de 2014 y la previsión es que el ritmo se mantenga en los próximos meses.

P. ¿Qué factores explican este crecimiento, que no se veía desde 1998?

R. El catalizador fueron las recomendaciones del Banco de España para limitar los tipos máximos en los depósitos. Casi al mismo tiempo, la rentabilidad del bono español mejoró a una velocidad no esperada. En Europa y Estados Unidos, se ha impuesto un nuevo escenario, de tipos cero, donde las expectativas de rentabilidad de los activos sin riesgo es muy moderada. El problema que surge es dónde invertir el dinero, ya que los tipos de los depósitos son cercanos al 1%. Y una de las respuestas que estamos ofreciendo a nuestros clientes son los fondos, una excelente inversión para ahorrar a largo plazo.

P. ¿Dónde está el techo para la evolución de los fondos?

R. No lo sé. Para el trimestre que viene y para el siguiente seguiremos creciendo. Realmente no veo ningún factor que pueda cambiar las condiciones de mercado a medio plazo. Los tipos de interés van a seguir bajos durante mucho tiempo. Además, en España, seguimos muy lejos del pico de fondos bajo gestión, que se alcanzó en 2007. Estamos en 150.000 millones, y entonces llegó a haber 250.000 millones, lo que da idea del potencial. Aunque llegáramos a esa cota, la proporción de la inversión en fondos sobre el conjunto de los activos financieros de las familias es muy baja, si nos comparamos con otros países. Realmente, no veo dónde está el techo al crecimiento de los fondos.

P. Algún shock del mercado podría torcer la recuperación...

R. Puede ser. Pero lo que yo veo es un amplio consenso de mercado sobre lo que ocurrirá en los próximos meses. Mientras sigan los estímulos de los bancos centrales, los tipos van a estar bajos y las Bolsas van a subir. Esto vale para Estados Unidos, Europa o Japón. La gran incógnita no es qué van a hacer los mercados, sino hasta cuándo se van a mantener los estímulos. Desde luego, en Europa, las condiciones que han llevado a las políticas laxas del BCE siguen ahí. Nadie discute si Draghi debe subir los tipos, sino qué otro tipo de medidas no ortodoxas va a adoptar ahora. Además, se da la paradoja de que un teórico mal escenario para los mercados financieros, de retirada de estímulos, se produciría por una sólida mejoría de la economía, que es lo que todos estamos esperando.

P. Y la crisis de Ucrania...

R. Desde hace tiempo, los mercados absorben con una gran facilidad los riesgos geopolíticos. Hace 15 años, una crisis como la de Crimea habría supuesto un mazazo para las Bolsas y un repunte de la volatilidad. Ahora no. El mercado corrige un día, y al día siguiente está subiendo otra vez. También lo hemos visto con Turquía, con Brasil...

P. ¿Qué tipo de fondos está funcionando mejor?

R. En 2013, el producto que acaparó más dinero en BBVA fueron los fondos de asset allocation, fondos mixtos, pero que no tienen un referente de rentabilidad fijo, sino que disponen de libertad de inversión para buscar un punto óptimo de rentabilidad y riesgo.

P. ¿Y los fondos de rentabilidad objetivo?

R. Para nosotros no es un producto estrella o innovador. Es cierto es que en la industria española de gestión de activos el fondo garantizado ha sido el producto más demandado por razones obvias, la fuerte aversión al riesgo de la clientela y porque ofrecía rentabilidades atractivas, de hasta el 4%. Ahora, ha llegado un momento en que van surgiendo otros tipo de fondos conservadores, como los fondos de rentabilidad objetivo, para sustituir a los fondos garantizados. Pero lo cierto es que estos fondos van perdiendo importancia, en detrimento de otros con mayor riesgo.

P. ¿Debería mejorar la fiscalidad de los planes de pensiones?

R. El recurso de llorar por un mejor tratamiento fiscal es lo de siempre, y cada industria defiende lo suyo. Lo que sí que tenemos claro es que el debate sobre el modelo de pensiones es fundamental, y lo debemos afrontar como país, tanto los poderes públicos, como la industria y los agentes sociales. Nosotros hemos aportado nuestro granito de arena con la creación delInstituto BBVA de pensiones.

La hora de comprar ladrillo a largo plazo

Tras una corrección de los precios de la vivienda en España de casi el 30% desde los máximos históricos, según las estadísticas del Ministerio de Fomento –otras fuentes cifran la caída media en alrededor del 40%–, el directivo de la gestora de BBVA asegura que “después del desplome del sector inmobiliario, quizá es cuando haya que invertir”. “Si tengo un horizonte de 20 a 25 años, el sector inmobiliario es una alternativa de inversión para mí”, sentencia.

Pero Luis Megías no prevé que vuelvan a utilizarse las herramientas del pasado, como los fondos inmobiliarios, que llegaron a atesorar un patrimonio en el entorno de los 9.000 millones en su mejor momento.

El estallido de la crisis obligó a bloquear los reembolsos de los dos productos de mayor tamaño: BBVA Propiedad, que a finales de 2007 contaba con unos 2.200 millones de euros de patrimonio, y Santander Banif Inmobiliario, con más de 4.000 millones. Finalmente, ambos fondos fueron liquidados. “El problema era de concepción. Tenían un activo muy ilíquido y se ofrecía una liquidez cada muy poco tiempo a los partícipes”, afirma Megías. (Por ejemplo, el producto de BBVA daba precio cada mes).

“Las Socimi [vehículos cotizados de inversión inmobilaria] son una forma de dar una solución a este problema. Cuando no tengo dinero para comprar directamente, puedo adquirir una participación en una firma que cotiza en Bolsa, con sus riesgos y con todas las consecuencias que conlleva”, afirma el directivo de BBVA AM.

Sobre el crecimiento de otras fórmulas de inversión colectiva, ligadas tradicionalmente a los grandes patrimonios como las Sociedades de inversión de capital variable (Sicav), comenta que no se puede explicar solo con la amnistía fiscal que lanzó el Gobierno en 2012 y con las ventajas tributarias frente a otros productos. La ola de crecimiento en la industria es la principal razón, a su juicio. El patrimonio de las Sicav creció un 1,8% hasta marzo y el de los fondos, un 7,3%.