Mañana puja por Queensland Motorways, valorada en unos 4.000 millones

Abertis ultima en Australia su mayor ofensiva en el negocio de las autopistas

Francisco Reynés, consejero delegado de Abertis.
Francisco Reynés, consejero delegado de Abertis.

El personal del departamento de adquisiciones de Abertis cerraba en plena Semana Santa los últimos flecos para presentarse mañana en Australia con una oferta definitiva por Queensland Motorways, la concesionaria de autopistas que la firma española quiere convertir en su nuevo motor de ingresos. La operación está al nivel de la que el grupo español culminó a finales de 2005 con la adquisición de la francesa Sanef, por la pagó 4.030 millones.

La que ya es la mayor operadora de autopistas del mundo, tras hacerse el año pasado con los 3.200 kilómetros de la antigua OHL Brasil, sigue buscando diversificación geográfica para depender cada vez menos del negocio en Europa.

Queensland Motorways engloba cinco pequeñas autopistas al noreste de Australia, en el estado de Queensland, cuyo valor estimado está entre 5.000 y 6.500 millones de dólares australianos (de 3.370 a 4.380 millones de euros). Las vías suman 70 kilómetros y están en operación bajo el mando del fondo público Queensland Investment.

La alta cotización de esas carreteras se debe a la extraordinaria intensidad de 280.000 vehículos diarios. Una auténtica máquina de hacer caja. Y por mucho tiempo: la concesión será por 60 años.

Otras grandes inversiones

La compra del 60% de OHL Brasil en 2012 se valoró en 1.300 millones, a los que hay que sumar otros 184 millones por la toma de un 24% posterior. Antes, en 2005, un consorcio liderado por la empresa española pagó 4.030 millones por la francesa Sanef.

Abertis va acompañada de la australiana Hasting Funds Management, el fondo soberano Kuwait Investment Authority y el fondo de pensiones holandés APG Algemene Pensioen. La española tiene el 51% del capital y su asesor es JP Morgan.

El gran rival a batir, según aprecian fuentes del sector, es el consorcio liderado por la concesionaria local Transurban y en el que figuran los fondos AustralianSuper y Abu Dhabi Investment. Transurban, aconsejada por Morgan Stanley, cuenta con carreteras de peaje en los estados de Victoria y Nueva Gales del Sur

IFM Investors, con presencia de fondos de pensiones australianos en su capital, también estuvo en la primera ronda de ofertas, el pasado febrero, acompañada del fondo GIC y de Borealis Infrastructure. Su asesor es Rothschild.

Financiación

Las autopistas que engloba Queensland Motorways en la ciudad de Brisbane son la Go Between Bridge, Clem Jones Tunnel (Clem7), Gateway Motorway, Gateway Extension y Logan. En la ciudad de Brisbane dan servicio tanto al puerto como al aeropuerto.

Abertis tiene en su cesta 1.500 kilómetros de autopistas en España, 1.700 kilómetros en Francia, 3.200 kilómetros en Brasil, otros 770 kilómetros en Chile y 90 kilómetros en Puerto Rico, como principales mercados. La compañía que dirigen Salvador Alemany y Francisco Reynés lleva años buscando su asentamiento en EE UU y se ha volcado ahora con esta oportunidad de crecimiento en Australia.

La estructura de financiación de la operación pasaría, según fuentes financieras, por la aportación de un 20% en recursos propios y un 80% de financiación externa. Partiendo de la valoración extraoficial más alta de 4.380 millones de euros, Abertis debería poner sobre la mesa unos 445 millones en función del 51% que controla en su consorcio.

La cantidad es solo una pequeña parte de los 6.500 millones que Abertis tiene disponibles en caja.

Está por ver si La Caixa, primer accionista de la firma de infraestructuras con el 22,4%, vuelve a ser uno de los pilares de la financiación como lo fue en anteriores aventuras empresariales de Abertis.