La ‘teleco’ va a sufrir un aumento de la competencia en Francia

Las agencias de rating vigilan a Orange ante la posible opa sobre Jazztel

Stéphane Richard, presidente y consejero delegado de Orange.
Stéphane Richard, presidente y consejero delegado de Orange. Reuters

La expectación ante una posible opa sobre Jazztel, en la que Orange aparece como principal aspirante, se mantiene tanto en los mercados financieros como en el sector español de las telecos. La operación tendrá una gran relevancia porque supondrá la integración de dos compañías que suman una cuota del 26% en el mercado español de la banda ancha fija. Las cifras que se manejan son millonarias, porque la actual capitalización bursátil de Jazztel ronda los 2.700 millones de euros.

Las agencias de calificación están muy pendientes de este escenario. Según coinciden distintas fuentes del sector, Orange podría sufrir una rebaja en el rating de su deuda por parte de las agencias de calificación si la operadora se ve obligada a hacer un desembolso millonario.

En este sentido, Moody’s ya rebajó el rating de Orange a principios de 2014 desde A3 a Baa1 por el riesgo en su negocio en Francia a causa del endurecimiento de la competencia. La pasada semana, a raíz del acuerdo de integración entre Numericable y SFR, rivales de Orange en Francia, la agencia Moody’s volvió a advertir sobre la calificación de la antigua France Telecom a causa del endurecimiento de la competencia en Francia, su mercado principal y su impacto sobre los resultados de la compañía.

“A pesar de los esfuerzos de Orange con la venta de activos no estratégicos y el recorte de costes, esperamos que los ingresos bajen este año en un rango medio de un dígito. Una situación que presionará la generación de cash flow y hará más difícil sostener los márgenes”, dijo Moody’s en un informe. La agencia indica que podría rebajar el rating de Orange si como resultado de la fusión de Numericable y SFR, cambia la dinámica competitiva y tiene que subir su inversión, y a su vez se deteriora el balance, subiendo el ratio de deuda neta frente a Ebitda por encima de 2,8 veces. Moody’s advierte de que Orange tendrá que acelerar la inversión en el despliegue de fibra dado el fuerte desafío que supone la integración de Numericable y SFR.

En una línea similar, Standard & Poor’s puso en perspectiva negativa los ratings de Orange a principios de año, indicando que la empresa podría tener dificultados para estabilizar su Ebitda en 2015 y 2016 a causa del aumento de la competencia en Francia.

En cualquier caso, la operadora gala ha trabajado en los últimos tiempos en reforzar su posición financiera ante el endurecimiento de la competencia en algunos de sus principales mercados, como Francia y Polonia. Orange, todavía participada en un 27% por el Estado francés, cerró 2013 con una deuda neta de 30.700 millones de euros y un ratio de endeudamiento frente a Ebitda de 2,21 veces (sería de 2,37 veces de incluirse un litigio fiscal que todavía está pendiente de resolverse).

Orange prevé cerrar 2014 con un ratio de deuda neta frente a Ebitda cercano a dos veces y mantenerlo en esos términos a medio plazo. La compañía, no obstante, decidió recortar la retribución a los accionistas al aprobar un dividendo para 2014 de 0,60 euros por título frente a los 0,80 euros del pasado año.

De cara al reforzamiento de la caja, Orange cerró la pasada semana la venta de su filial en la República Dominicana a Altice por cerca de 1.050 millones de euros.

Evolución en Bolsa

Los mercados parecen haber respaldado las estrategias de Orange. Sus acciones acumulan una revalorización del 19% desde principios de año. Una evolución que sitúa a Orange entre las mejores empresas del Eurostoxx 50 durante 2014.

Respuesta ante la unión de Ono y Vodafone

En los últimos días han vuelto a resonar los comentarios en el sector de las telecos en España sobre la necesidad de Orange de dar una respuesta a Vodafone, tras el reciente acuerdo de compra de Ono.

Según distintos analistas, Jazztel es su única alternativa para reforzarse en España, segundo mercado del grupo en aportación de ingresos (casi el 10%) y en el que ha sido capaz de registrar crecimientos en los últimos años con los que compensar los retrocesos en Francia y Polonia.

La empresa está abierta a adquisiciones. En sus planes para 2014, insistió en que mantendrá una política selectiva de adquisiciones en los países donde tiene presencia. En España, Orange podría tener que pagar más de 3.000 millones de euros por Jazztel, aunque podría también obtener unas sinergias superiores a 2.100 millones, además de acceder a unos créditos fiscales de entre 350 y 400 millones.