Ficha a Alierta, Slim y Solana para el patronato

La Caixa deja de ser caja de ahorros para convierte en fundación bancaria

El consejo de administración de La Caixa convocó ayer a su asamblea general ordinaria para el 22 de mayo, en la que decidirá su transformación en fundación bancaria para cumplir con la nueva ley de cajas, con lo que se convierte en la primera caja de ahorros que no ha necesitado ayudas en dar este paso.

La transformación de La Caixa en fundación llevará consigo un proceso de reorganización del grupo, que supondrá, por un lado la disolución y liquidación de la actual fundación La Caixa y, por otro lado, el traspaso a Criteria CaixaHolding (100% de La Caixa) de la participación del 55,9% de la hasta ahora caja de ahorros en CaixaBank. Esta participación, no obstante, se irá reduciendo hasta algo menos del 50%.

De eta forma, la fundación bancaria pasará a controlar la participación del banco a través de Criteria, y de sus instrumentos de deuda, por valor de 7.805 millones en marzo, de los que es emisor La Caixa. La nueva fundación será, además, la que gestione la totalidad de la obra social del grupo. Criteria mantendrá, de cualquier forma, su cometido actual de aglutinar las inversiones no financieras del grupo y la cartera inmobiliaria de cuando se reorganizó el grupo en 2011.

Isidro Fainé, hasta ahora presidente de La Caixa y de CaixaBank, mantendrá su cargo en el banco y pasará a presidir la fundación hasta junio de 2016, como estaba previsto. El banquero aseguró ayer que la nueva reorganización del grupo permitirá a la entidad “mantener, fortalecer y desarrollar nuestros tres ámbitos de actuación fundamentales: el financiero, el empresarial y el social, nuestra razón de ser”.

La transformación de las cajas de ahorros en fundaciones bancarias es una exigencia de Bruselas, tras la concesión de ayudas públicas al sector, pese a que no todas estas entidades necesitaron inyecciones de fondos del Estado, como es el caso de La Caixa.

Además de aprobarse esta transformación de La Caixa en fundación, el consejo propondrá a la asamblea los nuevos estatutos de esta institución y de su patronato.

El patronato es el máximo órgano de gobierno de la fundación bancaria y estará compuesto por 15 miembros, según fija la nueva ley de cajas.

La Caixa, que con estos cambios dejará de tener la condición de entidad de crédito, ha decidido fichar para la composición de su primer patronato de la fundación al presidente de Telefónica, César Alierta, al conocido empresario y presidente de Grupo Financiero Inburs Carlos Slim, al presidente de Abertis, Salvador Alemany, y al profesor de Esade y exsecretario general de la Otan y responsable de exteriores de la UE, Javier Solana. El presidente del patronato será, como estaba previsto, Fainé.

Los patronos se dividen en cuatro grupos. Hay un patrono que representará las entidades fundadoras de La Caixa, que es el Ateneo Barcelonés, el Instituto Agrícola Catalán de San Isidro, la Sociedad Económica Barcelonesa de Amigos del País, la Cámara de Comercio de Barcelona y la patronal Fomento del Trabajo. Estas entidades designarán de forma rotatoria a su patrono.

El segundo grupo lo forman entidades de intereses colectivos afines a la fundación. Para ello se ha elegido Cáritas Diocesana de Barcelona y la Cruz Roja Española. El tercer grupo tendrá tres representantes independientes de reconocido prestigio en las materias relacionadas con el cumplimiento de los fines sociales de la fundación. Para ello se nombrará a Javier Solana, Jaime Lanaspa, director general de la Obra Social La Caixa, y Salvador Alemany.

Finalmente, los nueve miembros correspondientes al grupo de personas que posean conocimientos y experiencia específicos en materia financiera son Isidre Fainé, Josefina Castellví, el exconseller Francesc Homs, César Alierta, Carlos Slim, Maria Teresa Bassons, Javier Godó, Juan José López Burniol, y Alejandro García-Bragado.

El consejo de CaixaBank y de Criteria no están afectados por estos cambios.