Es posible evitar riesgos innecesarios, según EFPA España

Seis pistas para contratar un producto financiero con éxito

claves para contratar un producto financiero
Un inversionista tailandés mira un panel de cifras en la Bolsa de Tailanda en Bangkok. EFE

La pérdida de atractivo de los depósitos, con unas rentabilidades cada vez más bajas, está obligando a los ahorradores más conservadores a explorar alternativas de inversión donde depositar su dinero a cambio de una rentabilidad interesante. Aunque los riesgos pueden aumentar según el tipo de producto, seguir unas sencillas pautas puede minimizar la exposición a productos de inversión más complejos.

EFPA España (delegación en España de la Asociación Europea de Asesores Financieros) ha elaborado una lista de consejos para los inversores minoristas que quieran dar el salto a otro tipo de productos financieros.

Nadie da duros por pesetas: La ESMA (European Securities and Markets Authority) ha alertado sobre las promesas de rentabilidad “elevada” o “garantizada”, que no siempre se ajustan a la realidad. Sobre todo, en determinados productos complejos que se comercializan con campañas muy agresivas.

Buen asesoramiento: No existe el producto perfecto. Así, un buen profesional del sector, independiente y con experiencia suficiente, puede ofrecer buenas opciones de inversión en función del perfil de riesgo del cliente y teniendo en cuenta sus intereses y prioridades.

Entender en lo que se invierte: Buscar asesoramiento en alguna sociedad de inversión está bien, pero nunca hay que aventurarse a contratar un producto financiero si no se entienden bien sus características y sus riesgos asociados. Hay que conocer bien el territorio en el que se va invertir, recopilando información al respecto y resolviendo todas las dudas que puedan surgir. Después, leer y entender todas las cláusulas de cualquier contrato antes de firmar.

Tener en cuenta la fecha de vencimiento: En el mundo de la inversión hay una máxima: no invertir dinero que se vaya a necesitar a muy corto plazo. Si se necesita el dinero antes de la fecha de recuperación de la inversión es muy probable que haya una penalización. Si el producto no es líquido, como suele ocurrir en productos completos, y lo queremos vender antes de tiempo, tendrá un importante descuento sobre el precio de compra.

Analizar los costes totales asociados al producto: Los costes fijos, las comisiones, etc. El coste de una inversión repercutirá en la rentabilidad obtenida con el producto contratado.

Conocer los riesgos Existen una serie de riesgos a tener en cuenta antes de tomar una decisión de inversión. El apalancamiento puede multiplicar fácilmente las pérdidas, dado que algunos productos se asocian a diversos riesgos de mercado y existe un riesgo de crédito, en aquellos casos en los que el emisor del producto incurra en impagos o la empresa quiebre.