Fallos en la dirección y los asientos

Toyota llama a revisión a 6,39 millones de coches, unos 29.000 en España

Los fallos no han causado accidentes ni daños

Se revisarán los vehículos sin coste para los propietarios

Vehículos nuevos en una planta de Toyota.
Vehículos nuevos en una planta de Toyota.

El primer fabricante mundial de automóviles, Toyota, ha puesto en marcha una campaña de revisión que afectará a más de 6,3 millones de vehículos de diferentes modelos en todo el mundo. De este monto, unas 28.954 unidades corresponden al mercado español, según informó la empresa asiática.
Toyota explicó que esta medida preventiva está relacionada con “eventuales defectos en la guía del asiento y en la columna de dirección de los modelos Yaris y Urban Cruiser, así como en el airbag del conductor del RAV4, Land Cruiser y Hilux”.
Las unidades del Yaris afectadas se ensamblaron entre 2005 y 2010, mientras que las del Urban Cruiser se fabricaron entre 2008 y 2010. Las unidades del RAV4, Land Cruiser y Hilux afectadas se produjeron entre 2004 y 2010.
Fuentes de la compañía consultadas por EP explicaron que esta campaña de revisión mundial afecta a un total de 810.000 vehículos en el mercado europeo. De este total, 590.000 unidades son en relación con el defecto en la columna de dirección, 90.000 unidades, por la guía del asiento y 130.000 unidades, por el airbag del conductor.
En el mercado español, la campaña de revisión englobará a 21.434 unidades de los modelos Yaris y Urban Cruiser. Del primero se analizarán 1.777 unidades, mientras que las unidades afectadas del Urban Cruiser serán 19.657. Los puntos de posventa de la compañía en el mercado español revisarán 7.530 unidades de los todoterrenos RAV4, Land Cruiser y Hilux. La firma señaló que informará a todos los clientes para que acudan a un punto de venta oficial para dicha revisión.
El presidente de Toyota España, Jacques Pieraerts, afirmó que esta iniciativa “está en línea” con su compromiso de Tolerancia Cero y Total Transparencia. “Hemos tomado la decisión de realizar esta acción preventiva para revisar, sin coste alguno para nuestros clientes, diferentes elementos de varios modelos”, añadió.
Toyota aseguró no haber tenido constancia de ningún accidente ni daños por culpa de estos fallos.

Un duro golpe para su credibilidad e imagen de marca

La operación supone, al margen de un coste económico que aún se desconoce, un nuevo golpe para la imagen de un fabricante que se ha labrado fama mundial gracias a su “método Toyota”, conocido por poner el acento en la “continua mejora”.

Hoy mismo, los títulos del mayor fabricante de vehículos del globo vieron rebajada su cotización en un 3,1 por ciento en la Bolsa de Tokio tras conocerse la noticia.

En los último meses las averías mecánicas han afectado también a sus principales competidores, la estadounidense General Motors (GM) y la alemana Volkswagen, que han protagonizado llamadas a revisión masivas.

Aunque Toyota aseguró no haber tenido constancia de ningún accidente por culpa de estos fallos, en el último lustro, su reputación como una empresa capaz de combinar rapidez y eficiencia inusitada a la hora producir vehículos de gran calidad ha quedado cada vez más en entredicho.

En 2012 llamó a revisión a más de 7,4 millones de vehículos en todo el mundo por una avería eléctrica y poco después, en febrero de 2013, un fallo de software le obligó a pasar revista a 1,9 millones de unidades de uno de sus productos insignia, el híbrido Prius.

No obstante, el mayor defecto de serie detectado en sus vehículos afectó al acelerador y obligó a llevar al taller a casi 10 millones de unidades entre 2009 y 2011.

Aquel fallo vino marcado por un trágico accidente mortal que tuvo lugar en EEUU y en el que el conductor del Lexus implicado pudo relatar en un dramática llamada a los servicios de emergencia que el acelerador estaba atascado y el vehículo circulaba sin control poco antes de sufrir el choque que costó la vida a sus cuatro ocupantes.

Para terminar de golpear su imagen, el pasado marzo Toyota aceptó pagar una multa de 1.200 millones de dólares que le impuso el Gobierno de EEUU, la mayor con la que Washington ha castigado a un fabricante de vehículos, por “realizar declaraciones públicas engañosas y proporcionar datos inexactos” para ocultar la grave avería.

La sanción y los nuevos problemas en los vehículos de Toyota coinciden con la polémica que rodea a la última llamada a revisión realizada recientemente por su principal competidor, la casa estadounidense General Motors, que podría encarar en el futuro una sanción aún mayor.

GM comunicó en febrero que debía sustituir el sistema de ignición en unos 2,6 millones de sus vehículos en todo el mundo, un defecto que anula el funcionamiento de los airbag delanteros y que ha causado al menos 13 muertos, según propios datos de la compañía, aunque se sospecha que podría haber provocado centenares.

El fabricante de Detroit detectó el problema en 2001, según algunos documentos revelados en las últimas semanas, pero lo ignoró hasta principios de este año.

Por su parte, el grupo alemán Volkswagen, el tercero del sector, llamó a revisión en noviembre a 2,6 millones de vehículos a nivel global por problemas relacionados con los faros o sus cajas de cambios.