La fusión culminará en la primera mitad de 2015

LafargeHolcim busca apoyo de la CE para crear un líder global del cemento

La operación contempla desinversiones por 4.500 millones, principalmente en Europa

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Actividad en 90 países; la suma de ingresos por 31.600 millones, de los que el 60% se cosechan en mercados emergentes para la construcción; un ebitda de 6.500 millones; 40.000 millones de capitalización bursátil, y sinergias de 1.400 millones en tres años. Estas son algunas de las cifras que promete la fusión de la cementera suiza Holcim con su rival francés Lafarge. Los consejos de administración dieron el plácet durante el fin de semana y ayer fue presentada la operación. Arranca ahora una travesía legal y de presentación a los mercados con llegada a puerto prevista para el primer semestre de 2015, cuando se espera el nacimiento del gigante.

“LafargeHolcim es una integración sin precedentes de productos y servicios en respuesta a la cambiante demanda en la industria de materiales de construcción”, señalaron las compañías en un comunicado conjunto. La principal barrera a sortear es el veredicto de las autoridades de la competencia, por lo que las empresas se han marcado como primer objetivo convencer a la Comisión Europea. La futura LafargeHolcim está dispuesta a hacer sacrificios y ya habla de desinversiones por unos 4.500 millones en activos que aportan hasta un 15% del ebitda. Dos tercios están en Europa.

Otra declaración de intenciones por parte de las cementeras es que el matrimonio va a consumarse sin el temido cierre de plantas. Incluso han matizado que no recibirán más del 10% de su facturación de un solo mercado. Sobre España no se han desvelado cifras oficiales, aunque fuentes del sector calculan que la suma de ambas productoras arrojaría una cuota de mercado del 25%.

Interés por Suramérica y dudas sobre España

El consejero delegado de Lafarge, Bruno Lafont, explicó ayer que su empresa “aporta una fuerte presencia en África y Oriente Medio”, mientras el principal valor de Holcim está en sus negocios en Latinoamérica y la región Asia Pacífico. La actividad de las dos europeas en el viejo continente y en Norteamérica es pareja.

La suma de las ventas de Holcim y Lafarge en Latinoamérica es de 3.600 millones de euros. Holcim destaca en México, mercado natural de uno de los grandes competidores a nivel global, Cemex. La plantilla de la suiza en el país azteca es de 3.000 empleados repartidos en siete plantas (12,2 millones de toneladas anuales de capacidad).

Brasil, Argentina, Chile y Ecuador, con más de un millar de trabajadores en cada país, son otros mercados potentes para Holcim.

Lafarge tiene actividad en Brasil, Ecuador, Honduras, México y Jamaica. Entre todos esos países tiene 2.500 empleados y 16 plantas de producción.

En España una de las sorprendidas con la operación ha sido Cemex, que firmó el año pasado un acuerdo para integrar negocios en este país con Holcim. Fuentes cercanas al grupo mexicano aseguraban desconocer cómo afectaba la megafusión al citado pacto.

En España, Holcim tiene especial implantación en el sur, con plantas en Andalucía y Murcia, y Lafarge es fuerte en la Comunidad Valenciana y Cataluña. Ambas suman alrededor del 25% de cuota de mercado.

Analistas de UBS estiman que el proyecto podría consumir hasta dos años en la espera del permiso de los órganos de la competencia. LafargeHolcim presenta solapamientos en Canadá, Brasil, India o China. Europa sería su principal mercado por ventas, con 9.000 millones anuales, seguido de Asia con casi 7.000 millones.

Tanto en París como en Zurich, donde cada una de las empresas tiene su sede, se habla de una integración entre iguales. En concreto, la suiza Holcim lanzará una opa de una acción propia por cada título de Lafarge. El éxito de la oferta estará condicionado a la aceptación mínima por parte de dos tercios de los accionistas del grupo galo. Para el periodo que precise la operación, los dos consejos de administración han acordado pagar idéntico dividendo.

La noticia ilusiona en el parqué. Holcim ya mejoró su cotización un 6,86% el viernes, cuando fueron filtradas las negociaciones, y ayer volvió a revalorizarse un 1,62%. Su capitalización es de 26.657 millones de francos suizos (unos 21.840 millones de euros). En cuanto a Lafarge, avanzó el viernes un 8,9%, volvió a subir un 2,57% ayer lunes y marca 18.891 millones de capitalización. LafargeHolcim ha anunciado que cotizará en París y en Zurich.

Reparto de poderes y un 70% de capital flotante

Bruno Lafont, actual presidente y consejero delegado de Lafarge, está llamado a dirigir la futura LafargeHolcim como consejero delegado. El presidente, Wolfgang Reitzle, lo pone la suiza, así como al director fianciero, Thomas Aebischer.

El consejo de administración tendrá 14 miembros, repartidos a partes iguales. Y la sede estará en Zurich.

Un 31% de Holcim está en manos del suizo Thomas Schmidheiny y del ruso Filaret Galchev (dueño de Eurocement).

Groupe Bruxelees Lambert (GBL) –holding del magnate belga Albert Frere– y el empresario egipcio Nassef Sawiris (fudador de la egipcia Orascom) son los dos primeros partícipes de Lafarge, con un total del 37%.

Las primeras estimaciones hablan de un 70% de capital flotante para LafargeHolcim.

Los dos grupos ganan más en plena caída de facturación

La cementera fusionada espera obtener ahorros de 1.400 millones en los tres primeros años de actividad. El recorte en costes financieros sería de 200 millones y el ahorro en inversiones llegaría a una cifra similar.

Holcim viene de ganar 1.272 millones de francos suizos en 2013 (unos 1.040 millones de euros), duplicando su beneficio neto de 2012 pese a haber registrado un 7% menos de facturación, 19.719 millones de francos suizos (16.138 millones de euros).

Lafarge, por su parte, incrementó un 65% el beneficio, hasta los 601 millones, en un contexto de ventas decrecientes en un 4%, hasta los 15.200 millones.

La deuda de la suiza es de 9.460 millones de francos (7.742 millones de euros), por los 10.330 millones que aporta Lafarge.