Acumulan deudas con sus proveedores de 1.300 millones

Las automovilísticas se tambalean en Venezuela por los problemas cambiarios

Ensamblaje de un camión Iveco modelo Trakker.
Ensamblaje de un camión Iveco modelo Trakker.

El gobierno de Nicolás Maduro maniobró esta semana para evitar que la italiana Iveco paralizara el ensamblaje de autobuses y camiones en Venezuela, por sus problemas para importar piezas por una aparente inaccesibilidad al cambio de divisas. Pero el paro ya era práctico: según la Cámara Automotriz de Venezuela (Canave), la firma no había producido un solo vehículo entre enero y febrero de este año.

El de Iveco es el caso más agrio de la crisis de las automovilísticas en Venezuela, similar a la de una veintena de aerolíneas internacionales, que redujeron hasta en 30% sus vuelos a Caracas, por no poder canjear 3.700 millones de dólares (2.600 millones de euros) de sus ventas entre 2012 y 2013. En el caso de los autos, aunque los informes de la Canave apuntan a que todas las fábricas ensambladoras en Caracas retrasaron el inicio de su producción hasta febrero (excepto Toyota, que en el primer mes del año sacó 291 vehículos), los diarios locales han desvelado la preocupación de las firmas por las pérdidas que se vislumbran.

“Las dificultades cambiarias en Venezuela siguen creando dificultades para la importación de materiales y componentes”, insistió Iveco en un comunicado antes de formalizar el paro de su línea de producción del Daily Chasis Minibus, los Eurocargo, Vertis, Stralis y Trakker.

Ford también pierde

En esa línea, Ford Motor anunció esta semana en Estados Unidos que perderá 350 millones de dólares (254 millones de euros) por la modificación al sistema cambiario venezolano que aprobó a finales de marzo el gobierno de Maduro (el Sicad II), y que rebajó dramáticamente el valor del bolívar frente al dólar.

El nuevo régimen de cambio de divisas, que flexibiliza las reglas para que las compañías extranjeras consigan dólares (a razón de uno por cada 51 bolívares) y repatríen sus ganancias, generaría un efecto negativo en el resto de las automovilísticas, que, según informó El Nacional de Venezuela, acumulan deudas con sus proveedores por 1.800 millones de dólares (1.300 millones de euros).

El escenario es ajustado: según los registros de Canave el 98% de los autos vendidos en Venezuela este año han sido de manufactura local, aunque la industria caiga en picado. En febrero pasado se produjeron 1.425 vehículos, 300 menos que en diciembre de 2013, y cuatro veces menos que en junio anterior.