El índice desciende un 0,26% tras seis jornadas al alza

El Ibex frena su escalada a la espera del BCE

Operadores de una firma de valores de Madrid
Operadores de una firma de valores de Madrid

Al séptimo día descansó. El Ibex frena su racha de seis jornadas consecutivas al alza en la víspera de la crucial reunión del Banco Central Europeo (BCE), que centra la atención de los mercados y eclipsa en parte al resto de referencias macroeconómicas de la semana. El vértigo asalta al selectivo español a las puertas de los 10.500 puntos y le impide acercarse a sus máximos anuales en una jornada mixta para las Bolsa europeas, con caídas en la periferia y subidas en el Dax alemán y el Cac francés. El Ibex cede un 0,26% hasta los 10.435,8 puntos en una jornada de gran indecisión. Superó los 10.500 puntos en algunos momentos de la sesión y perdió los 10.400 en otros. Draghi proveerá.

El selectivo español detiene sus últimas subidas antes de la reunión mensual del BCE. La expectativa de que el banco central decida aprobar medidas no convencionales para combatir las presiones deflacionistas ha sido el principal catalizador bursátil estas últimas sesiones. Desde Nomura esperan que “el BCE mantenga invariable su política monetaria, aunque el presidente Draghi adoptara un discurso mucho más dovish (paloma, amable con los mercados) que en su anterior rueda de prensa”. Los expertos de esta firma creen que el BCE esperará a conocer el dato de inflación de abril antes de tomar medidas adicionales.

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"La fortaleza mostrada por las últimas cifras macroeconómicas publicadas en las principales economías de la zona euro alejan la posibilidad de que la máxima autoridad monetaria de la región adopte nuevas medidas, dándole cierto margen para mantenerse a la espera a pesar de los preocupantes dados de inflación conocidos recientemente", señalan desde Link Securities. Tampoco en el departamento de análisis de Bankinter esperan que el BCE adopte nuevas medidas. Estos expertos creen que Draghi transmitirá en su discurso la disposición del organismo que preside a actuar en caso de que aparezcan riesgos deflacionistas. “De hacer algo tangible, pensamos que lo más probable sería poner el tipo de depósito en negativo”, añaden.

A la espera de conocer qué decisiones tomará el BCE en su reunión de mañana, las Bolsas del Viejo Continente han vuelto a contar en la parte final de la sesión con uno de sus clásicos animadores vespertinos: Wall Street. Un buen dato de creación de empleo privado ha propiciado una apertura alcista en los principales índices de la Bolsa estadounidense. Esto ha permitido a las Bolsas europeas limitar sus caídas, en el caso del Ibex y el FTSE MIB, o consolidar sus alzas, como ha ocurrido con el Dax alemán y el Cac parisino.

Según el índice ADP, que sirve como anticipo del dato de empleo que se publica el viernes, el sector privado estadounidense creó en marzo 191.000 nuevos puestos de trabajo, frente a los 178.000 empleos creados el mes anterior. Aunque la cifra está algo por debajo de los expertos consultados por Bloomberg, el selectivo S&P avanza un 0,1% hacia nuevos máximos y también suben el Dow Jones y el Nasdaq. Otra referencia conocida en Estados Unidos es el dato de pedidos a fábrica en febrero, que subieron un 1,6%.

Otra preocupación para los mercados es la desaceleración de la economía china. Hoy, las autoridades del gigante asiático han dado su primer paso para proteger su economía tras la debilidad mostrada por los datos de actividad económica en los últimos meses. El Gobierno de aquel país ha anunciado que rebaja los impuestos a las pequeñas empresas y que acelera sus proyectos de construcción de líneas ferroviarias, al aumentar un 18% el número de kilómetros que se construirán este año en relación a 2013. Esto supone un aumento de la inversión. Las autoridades de la segunda economía mundial han anunciado que el proyecto estará financiado en parte por préstamos bancarios pero que  también se creará un fondo de 200.000 millones de yuanes (32.200 millones de dólares) que estará abierto a la inversión privada.

Aunque los bancos centrales monopolizan la atención de los mercados y existe cierto temor a que el BCE defraude expectativas mañana, hay varios aspectos que sustentan el fondo positivo de las Bolsas. Uno de los más importantes es que el crecimiento mundial se afianza poco a poco. “Esperamos que el crecimiento económico global mejore”, señalan a Bloomberg analistas de ABN Amro. “Los datos flojos que hemos visto en EE UU están relacionados con las malas condiciones del tiempo. Los indicadores deben confirmar que la economía está en la senda de crecimiento. Tiene sentido entrar ahora en el mercado”, afirman.

Además se suma otro factor de ánimo: posibles operaciones empresariales que se mueven tanto en EE UU como en Europa. Desde la casa de análisis de Bankinter citan "el empuje de varios movimientos corporativos, incluso en Europa" que ha impulsado las Bolsas. "Parece que nada puede pararlas, especialmente considerando la presión del flujo de fondos".

La prima de riesgo española consigue marcar hoy nuevos mínimos desde 2010, al caer hasta los 165 puntos básicos. El interés del bono español a diez años sube hasta el 3,26%, pero aumenta más el bund alemán, que asciende hasta el 1,619%.

El euro suele ser el activo que reacciona de forma más rápida y contundente cuando el BCE adopta cambios en su política monetaria. Antes de la reunión de mañana, la moneda única europea baja hoy ligeramente hasta los 1,375 dólares.