Giza desembarca junto a la firma Swanlaab Venture Factory

El capital riesgo israelí entra con un fondo de 40 millones de euros en España

Mark. E. Kavelaars, consejero delegado de Swanlaab, y Zeev Holtzman, fundador de Giza VC.
Mark. E. Kavelaars, consejero delegado de Swanlaab, y Zeev Holtzman, fundador de Giza VC.

El gigante del capital riesgo Giza VC, con 20 años de actividad, más de 600 millones de dólares (435 millones de euros) invertidos en 110 empresas y 40 desinversiones con éxito, aterriza en España. Lo hace de la mano de Swanlaab Venture Factory, una gestora española de capital riesgo, en la que la firma israelí participa al 50% junto a la empresa nacional International Venture Consultants (IVC).

Swanlaab va a impulsar la creación de un fondo de 40 millones para invertir en start-ups tecnológicas que tengan foco en productos y servicios dirigidos a empresas (B2B), según explicó ayer en rueda de prensa Mark E. Kavelaars, consejero delegado y fundador de Swanlaab. Esta firma, que fue creada en 2013 y que hace unas semanas fue aprobada por la CNMV, cuenta como director de inversiones con Juan Revuelta, procedente de Inova Capital y Tagua Capital, el fondo creado por el ex presidente Felipe González.

La nueva gestora presume de contar con un equipo “muy potente” de socios y asesores, tanto locales como internacionales. Entre ellos, destaca Paco Muro (Otto Walters), Juan Antonio Latasa (Jal21), Santiago Cortés (ex presidente de HPEspaña) o Antonio Garcia-Urgeles (ex directivo de Microsoft y Vodafone en España).

“Queremos ayudar a las start-ups con tecnologías disruptivas a ser empresas sólidas y duraderas”, señaló Kavellaars, que aclaró que el fondo no pondrá capital semilla. “Apostaremos por empresas que ya han empezado a operar y a tener clientes y que tienen potencial de proyección nacional e internacional. Invertiremos en ellas fondos suficientes para convertir su innovación en productos que sean referencia”, insistió el fundador de Swanlaab, que presumió de traer a España “el importante expertise” de Giza VC, que les ayudará a localizar las empresas en las que invertir.

Compromiso de inversión

Los impulsores de Swanlaab indicaron que sus planes son financiar a tres o cuatro empresas al año durante el próximo lustro, e invertir en ellas entre 1 y 3 millones de euros de partida, con un compromiso de invertir entre 3 y 4 millones más posteriormente. “Queremos que tengan todos los medios económicos dentro de Swanlaab para desarrollarse”, añadió Kavellaars, que apuntó que la gestora siempre tendrá una participación minoritaria.

“Nuestro interés en España venía de lejos, porque supone una plataforma perfecta para acceder Europa Occidental y Latinoamérica. Ahora hay grandes oportunidades en España, como sucedía hace 10 o 15 años en Israel”, explicó Zeev Holtzman, fundador y presidente de Giza VC.

Los socios de Swanlaab dijeron que su objetivo es crear en un plazo de 3 a 5 años un segundo fondo más grande, “porque estamos viendo “mucho apetito por el venture capital en España”. Pero, de momento, trabajan en el primero. “Queremos tener un mix de inversores españoles e internacionales, y estamos hablando con family Office, banca privada y personas dispuestas a invertir su patrimonio personal”.

Kavelaars señaló que la meta es que sus participadas terminen cotizando en Bolsa o en manos de una gran compañía multinacional tecnológica. Algo en lo que Giza VC tiene una gran experiencia.

“La mala situación económica no es impedimento”

Para el fundador de Giza VC, “la mala situación económica que vive España no es un impedimento” para que su compañía haya decidido apostar por este país. “El capital riesgo es un negocio a largo plazo. Es un maratón, no un sprint, y creemos que es el momento perfecto para entrar”, dijo. Con todo, esgrimió varias razones para invertir en España. Entre ellas, la alta cualificación del capital humano. “Hay muy buenos ingenieros y con un coste relativamente económico, lo que se traduce en start-ups donde resulta más eficiente la inversión”.

Otro factor muy importante, dijo, “es que hemos visto negocio, gracias a la iniciativa del Gobierno español de crear Fondico [un fondo de fondos dotado con 1.200 millones de euros, impulsado con el fin de generar nuevos fondos de capital riesgo de gestión privada]. Es una iniciativa muy parecida a la llevada a cabo hace 20 años por el Gobierno de Israel, y que ayudó a impulsar su potente ecosistema actual de start-ups”. Para Holtzman no hay dudas: “España tiene los elementos para ser uno de los hubs más importantes en tecnología en los próximos cinco o diez años”.

El nuevo fondo lanzado por Swanlaab en España se sitúa en línea con los grandes del sector como Nauta Capital, Seaya Ventures o Caixa Capital Risc. “Vamos a cambiar el escenario del capital riesgo en España”, dijeron. Swanlaab ya ha empezado a evaluar empresas en España en las que invertir, pero prevé estudiar unas 300 o 400 para localizar “las perlas” tecnológicas españolas del B2B.“Hasta la fecha hemos evaluado unos 60 proyectos y hemos detectado dos o tres que son invertibles”, dijo Kavelaars, que aseguró estar sorprendido de la cantidad de jóvenes empresas que están surgiendo fuera del circuito de emprendimiento más habitual (universidad, incubadoras, aceleradoras...).