El euro se ha apreciado un 8% en lo que va de año

Las tres amenazas que pueden frenar al turismo ruso a España

Turistas en la playa de Salou (Tarragona).
Turistas en la playa de Salou (Tarragona).

En 2008 llegaron a España medio millón de visitantes; seis años de crisis después, la cifra se ha triplicado hasta los 1,5 millones. En los últimos cuatro ejercicios, la llegada de visitantes ha crecido a tasas superiores al 30%. Una tendencia al alza que se puede ver frenada a lo largo de este ejercicio y que ya se ha desacelerado en los dos primeros meses del año. Entre enero y febrero han llegado 100.392 visitantes, lo que supone un alza de tan “solo” un 10,9%. Los expertos consultados por CincoDías creen que ese incremento se puede resentir si se cumplen los malos augurios que se presentan a corto plazo en forma de tres amenazas: la apreciación del euro, la ralentización en la concesión de visados y el resurgir del nacionalismo, que puede trasladar parte de turismo a destinos como Sochi.

En los tres primeros meses del año, el euro se ha apreciado un 8% frente al rublo, lo que encarece el precio final que tienen que pagar los visitantes rusos por visitar la zona euro. Juan Molas, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), cree que ese factor no será tan determinante. “Tienen un poder adquisitivo muy elevado y el cambio del euro no les afecta tanto como a los británicos”, subraya. Un poder que se refleja en las estadísticas de gasto. Frente a la media de gasto de 109 euros al día y de 976 euros en su estancia, los rusos gastan 138 y 1.487 euros respectivamente. Otro dato que avala su fortaleza es que es el cuarto mercado en pernoctaciones, solo por detrás de Reino Unido, Alemania y Francia. En 2013 se registraron más de 9 millones de pernoctaciones, un 3,1% del total. Este porcentaje es casi el doble que el de turistas recibidos. La comunidad más afectada sería Cataluña y en especial la Costa Dorada, que ha sido la que se ha visto más beneficiada por el boom del turismo ruso. En 2013 fue el destino del 62% de los visitantes.

El conflicto en Crimea y la tensión con Bruselas estaría ralentizando la concesión de visados

El conflicto en Rusia ha ralentizado la expedición de visados, lo que perjudica a aquellos países que exigen ese tipo de documento a los visitantes rusos. Es el caso de España, que a través de la Secretaría de Estado de Turismo, había activado un plan para agilizar la concesión y que le estaba permitiendo que solo transcurrieran cinco días entre la petición y la entrega. Un plazo que se ha alargado en las últimas semanas y que puede incrementarse ante la paralización de las negociaciones con Bruselas para la supresión de visados como represalia por la intervención de Moscú en la península de Crimea.

Un informe de Turespaña advierte de la moderación en el crecimiento de la emisión de visados, “que ha disminuido ligeramente en enero y febrero aunque se prevé un aumento del 10% en el mes de marzo”. Ese frenazo en la concesión de visados estaría beneficiando a otros destinos de sol y playa, como Chipre o Malta, que, según fuentes del sector, estarían viendo crecer exponencialmente las reservas de rusos. Un extremo del que también se estarían beneficiando Turquía, el primer mercado receptor de visitantes rusos, con casi 3 millones al año y que tampoco exige visado, y Egipto, que está aplicando una política agresiva de rebaja de precios para tratar de recuperar la cuota perdida desde el inicio de la primavera árabe, casi 3 millones de visitantes rusos menos.

Molas incide en que también se puede producir un trasvase de turistas rusos a otros destinos nacionales, al calor del auge del nacionalismo. La principal beneficiaria sería la ciudad de Sochi, que ha albergado los últimos juegos de invierno y que está en un enclave idóneo de sol y playa en el Mar Negro.

 

Caída de reservas de cara a la temporada alta

Los primeros datos que maneja la Secretaría de Estado de Turismo coinciden con el diagnóstico del sector privado sobre la preocupante situación del mercado ruso. “De acuerdo con la información proporcionada por los principales turoperadores del mercado, las reservas para la temporada de verano son inferiores a las existentes hace un año. En ello puede haber influido un retraso en las reservas debido a las circunstancias del mercado y fundamentalmente la fuerte depreciación del rublo frente al euro, lo que va a encarecer los viajes turísticos de los rusos a la zona euro”, remarca el informe. En todo caso advierte que la mayor parte de las reservas en el mercado se realizan entre mayo y junio. Un dato que no es baladí, en opinión del presidente de los hoteleros. “Los británicos o los alemanes reservan con bastante antelación;mientras que los rusos funcionan como los españoles, casi esperando a las ofertas de última hora”. De este modo habrá que esperar hasta el último momento para conocer si se produce esa desaceleración, aunque los primeros indicios no invitan precisamente al optimismo. Los asientos reservados para los próximos meses muestran una caída del 5,1% en abril, una subida del 1,7% en mayo y un recorte del 14,4% para junio.

Ello podría condicionar los planes de las aerolíneas y en especial el diseñado por Vueling. La aerolínea, propiedad de International Airlines Group (IAG), había incrementado las frecuencias entre Barcelona, su principal base, y Moscú e incluso había añadido una nueva ruta con destinoSan Petersburgo. La aerolínea, además, tenía previsto reforzar las conexiones del gigante euroasiático con los aeropuertos de Málaga y Alicante.