El Supremo confirma la condena a tres años de cárcel

El bróker que hizo temblar los pilares de Société Générale irá a prisión

Jerome Kerviel, en su peregrinaje de Roma a París, para denunciar la tiranía de los mercados.
Jerome Kerviel, en su peregrinaje de Roma a París, para denunciar la tiranía de los mercados. Reuters

El Tribunal Supremo francés ha confirmado la pena de tres años de cárcel contra el bróker Jérôme Kerviel, que en 2008 provocó pérdidas multimillonarias al banco Société Générale, pero pidió que se revisen las indemnizaciones récord impuestas de 4.900 millones de euros.

La máxima instancia judicial francesa confirmó la vertiente penal del caso, por lo que mantuvo la pena de cárcel, pero ordenó revisar la civil, que deberá ser de nuevo estudiada por el Tribunal de Apelación de Versalles, a las afueras de París.

El Supremo consideró que en un caso como éste, debe estudiarse si la sola responsabilidad del bróker está en causa o si hay “responsabilidades compartidas”, por lo que también habría que compartir las indemnizaciones.

La apelación consideró a Kerviel como único responsable del fraude y le impuso en segunda instancia en octubre de 2012 la multa de 4.900 millones de euros en concepto de daños y perjuicios, un récord para un individuo en Francia.

La cifra corresponde al daño causado a SG por las inversiones desconsideradas que efectuó durante años Kerviel, que hicieron temblar los cimientos de uno de los principales bancos franceses.

El acusado conoció la sentencia cuando peregrinaba a pie desde Roma, donde hace unos días visitó al papa Francisco, y que debería llevarle a París en los próximos días.

La decisión fue bien acogida por los abogados de las dos partes.

Por parte del banco, el abogado Jean Veil consideró que SG ha ganado el caso, porque en el apartado penal se confirma la pena.

“Siempre hemos dicho que los hechos demostraban que había fallos en nuestro sistema y los hemos reparado, con inversiones de cientos de millones de euros”, afirmó el letrado.

El banco asegura que Kerviel maquilló sus inversiones para no ser identificado por los sistemas de control.

Patrice Spinosi, el letrado del acusado, lo consideró como “una primera gran victoria” de Kerviel, que había perdido sucesivamente los juicios en primera y segunda instancia.

“A partir de ahora vamos a poder demostrar la responsabilidad de SG”, agregó el letrado, que mantiene que los gestores de la entidad conocían la forma de actuar de su cliente, por lo que no pueden hacer recaer en sus espaldas toda la responsabilidad.

Los abogados de Kerviel sostienen que SG sabía la forma de actuar de su cliente, que durante años dio importantes beneficios a la entidad y aseguran que montaron un complot contra él para ocultar las pérdidas provocadas por la incipiente crisis financiera en 2008.

“Mi cliente aumentó sus objetivos un 1.700 por ciento, el banco no puede decir que no supiera nada”, asegura el letrado de Kerviel.

A finales de 2007, Kerviel invertía de forma particular unos 50.000 millones de euros situándolos en mercados más o menos fiables.

Su forma arriesgada de actuar provocó unas pérdidas de 4.900 millones de euros.

En primera y segunda instancia, la justicia consideró que Kerviel engañó a toda su jerarquía y a los sistemas informáticos para camuflar sus inversiones.

El caso de Kerviel ha superado la esfera bancaria y el “bróker” se ha atraído la solidaridad de algunos políticos, que le consideran como una víctima del inhumano sistema financiero.