En cinco años, aumenta el número de insignias un 24,2%

Las franquicias superan la crisis con nuevas marcas

Xavier Vallhonrat, presidente de la Asociación Española de Franquiciadoras.
Xavier Vallhonrat, presidente de la Asociación Española de Franquiciadoras.

Entre 2008 y 2013, el primer quinquenio de la crisis, el sector de las franquicias sobrevivió a base de paralelismos: sus beneficios se contrajeron hasta un 0,5%, mientras el número de marcas y locales crecieron un 24,2% y 1,4%, respectivamente.

Así, según un informe anual de la Asociación Española de Franquiciadores (AEF) presentado este martes, en los últimos cinco años el número de franquicias pasó de 875 a 1.087; se abrieron 826 locales y se crearon 6.211 empleos, cifras equiparables, según el gremio, a las previas al estallido de la recesión y la caída del Producto Interior Bruto (PIB). Al mismo tiempo, la facturación de este sector cayó de 26.010 millones de euros a 25.867 millones.

Los resultados contrastan con un informe presentado en enero por la consultora Tormo-Franchise, que insistió en que entre 2008 y 2012 se perdieron 73.000 puestos de trabajo, mientras que en 2013 se generaron apenas 46.

Xavier Vallhonrat, presidente de la AEF, prefirió dejar a un lado las disparidades de los estudios, y reconoció estar sorprendido ante la forma en la que evoluciona el sector. Planteó que “el sistema [de franquicias] está saliendo reforzado” de la crisis, y consideró ínfimo el decrecimiento en medio punto. El directivo aseguró que las ganancias se han repartido en menor medida entre los franquiciadores en parte porque al modelo de negocio se han sumado personas que se quedaron sin empleo pero que han sabido invertir y con montos mínimos pusieron en marcha sus locales.

No todos ganan menos

Otra variable, reconoció Vallhonrat, es que no todas los negocios “ganan menos”. Mientras las franquicias de mobiliario y hogar perdieron 457,6 millones de euros entre 2012 y 2013, las de alimentación ganaron 701,8 millones (su factura, de 9.309 millones de euros representa el 35% de lo que generaron todas las marcas el año pasado).

También los negocios de comida rápida ganaron 123,7 millones de euros, en contraste con los 164 millones que dejaron de percibir los restaurantes. “Más gente prefiere ahora comida barata, de tres euros, que ir a un restaurante”, dijo.

Los negocios de transporte y automoción también han marchado con fuerza: el año pasado ganaron 196,8 millones de euros más que en 2012, lo que a la AEF le indica que “hay más empresas que van creciendo” y estimulando la economía.

Ocho de cada diez marcas franquiciadas en España son de origen local. El resto se reparte entre 27 países, entre los que destacan enseñas francesas, estadounidenses e italianas. El predominio de marcas españolas supone, de acuerdo con Vallhonrat, la necesidad de créditos que no se han encontrado. “Solo un banco hace las cosas, y 50 no”, indicó. Según dijo, la mayoría de los negocios nuevos se han montado con fórmulas de inversión de entre 15.000 y 30.000 euros.

Por su parte, Eduardo Abadía, director de la AEF, destacó que el ritmo positivo de las franquicias en plena crisis radica en que “están sabiendo adaptarse” al mercado que evoluciona. Pese a ello y que para este año las proyecciones son de un lento crecimiento, el gremio prefiere no adelantarse con pronósticos.