Por el informe de las cuentas del año 2011

Expediente del ICAC a la auditora BDO por Pescanova

Sede de Pescanova en Chapela (Pontevedra).
Sede de Pescanova en Chapela (Pontevedra).

El Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) ha abierto expediente sancionador a la auditora BDO y a su socio Santiago Sañé por la auditoría de las cuentas de Pescanova del ejercicio 2011. El organismo dependente del Ministerio de Economía explica en un expediente firmado el pasado 26 de febrero por la presidenta del ICAC, Ana María Martínez-Pina, que ha detectado un "posible incumplimiento de las normas técnicas de auditoría" relativas a la falta de obtención de evidencia, a la planificación y a la "valoración del efecto en las cuentas anuales y en el informe de auditoría de omisiones de información en la memoria".

En dicho informe, el ICAC explica que el 22 de mayo de 2013 la CNMV puso en su conocimiento determinados hechos que "podrían ser constitutivos de incumplimiento de la normativa reguladora de la actividad de cuentas" en relación con la auditoría de Pescanova y sociedades del grupo, cuyos informes de auditoría fueron emitidos el 28 de febrero de 2011 y el mismo día de 2012. El ICAC decidió el pasado mes de junio efectuar "un control técnico de las auditorías de las cuentas individuales y consolidadas" de Pescanova correspondientes al ejercicio terminado en diciembre de 2012. Durante 2013 los auditores de Pescanova reclamaron al ICAC más tiempo para ir aportando datos solicitados, hasta que el pasado mes de enero se entregó respuesta a las aclaraciones requeridas. El 12 de febrero pasado BDO entregó al ICAC alegaciones a los informes de control técnico.

Una vez analizada la documentación el organismo dependiente de Economía acuerda incoar expediente sancionador a BDO y Santiago Sañé. El ICAC señala en su informe que podría exisitir un posible incumplimiento de las normas técnicas relativas a la planificación, haciendo constar que en la documentación entregada no hay "aplicación de procedimientos de auditoría que permitan obtener evidencia respecto a la inexistencia de fraude en la dirección, ni los criterios tenidos en cuenta por los auditores para concluir que una adecuada segregación de funciones elimina el riesgo de fraude". El ICAC advierte que aunque en la auditoría BDO apunta varios riesgos en la operativa de Pescanova, en sus trabajos "no consta que hayan tenido en cuenta para la identificación y valoración de riesgos" situaciones como la existencia de una normativa sanitaria específica en pesca; la existencia de una estructura compleja con "multitud de entidades dependendientes" entre las que existen "transacciones significativas".

Tampoco, explica el organismo, BDO ha dejado constancia en sus papeles de trabajo que sus procedimientos pudieran concluir que en el caso de encontrar errores fueran corregidos. La empresa auditora no ha demostrado en su documentación que haya valorado "la existencia de factores de riesgo de fraude derivados de aspectos como la integridad de la dirección, la existencia de presiones no usuales, transacciones no habituales".

Desde BDO se apuntó a este diario que hasta el momento la empresa auditora “nunca ha sido sancionada por el ICAC” y que está analizando el informe para “tomar una decisión sobre los próximos pasos a seguir”. BDO también señaló que valora la incoación “dentro de la normalidad de las actuaciones del ICAC, que siempre actúa de oficio”.

"En los papeles de trabajo aportados por los auditores", continúa el informe del ICAC, "no constan los procedimientos realizados para verificar que la dirección de las políticas financieras y operativas de determinadas sociedades está a cargo de la sociedad dominante (Pescanova SA) y, por tanto, que dichas sociedades también formarían parte del grupo junto a aquellas en cuyo capital participa la sociedad dominante".

El ICAC advierte que BDO llevó a cabo una "revisión limitada" de la filial de Pescanova Novapesca Trading, "cuando, de acuerdo con los criterios fijados por los auditores, se debería haber realizado una auditoría completa". El organismo destaca que no hay evidencia en los trabajos de BDO de que haya verificado saldos de filiales del grupo gallego. Por ejemplo, en el caso de Novamar, no consta en la documentación entregada que se haya verificado "la posible existencia de deterioro de los créditos concedidos a Novamar por 14 millones de euros" y a una sociedad dependiente de esta, Skeleton Coast, por 40,8 millones "que se han incluido en las cuentas anuales consolidadas como consecuencia de la integración global de Novapesca Trading".

El organismo enumera varias lagunas informativas más en la auditoría de BDO de Pescanova del año 2011. El ICAC adiverte que si se consideran probados los hechos imputados y fueran calificados como constitutivos de "infracción grave" BDO sería sancionada con multas como máximo de 12.000 euros y que la sanción llevaría aparejada "la prohibición al auditor de cuentas de realizar las auditorías de cuentas de las mencionadas entidades correspondientes a los tres primeros ejercicios que se inicien con posteridad a la fecha en que aquella adquiera firmeza en vía administrativa".

El plazo para resolver este procedimiento es de un año a contar desde la comunicación de la incoación del expediente.