El norte de África mira al exterior para impulsar su crecimiento

La ocasión de un nuevo Magreb

Extremadura exportó a Marruecos y Túnez por valor de 38 millones en 2013

Tranvía de Rabat, fabricado en Barcelona por Alstom y el primero de este tipo instalado en Marruecos. En servicio desde 2012.
Tranvía de Rabat, fabricado en Barcelona por Alstom y el primero de este tipo instalado en Marruecos. En servicio desde 2012.

A principios de 2011, una oleada de cambio en algunos de los principales países del norte de África transformó la realidad socioeconómica de la zona. Si bien la llamada primavera árabe tuvo éxito desigual, y en algunos casos la inestabilidad sigue latente, la sociedad norteafricana se deshizo de alguno de los obstáculos que impedían su desarrollo personal y profesional.

Túnez y Marruecos –junto con Argelia las principales economías del Magreb– no son las mismas que hace tres años. La primera, liberada del dictador Ben Ali y en búsqueda de la estabilidad política definitiva, reclama la llegada de inversión para paliar su elevada tasa de paro, en especial entre los jóvenes. Marruecos, pese a mantener la misma forma de Gobierno, tuvo que acometer las reformas que le demandaba su ciudadanía.

Ambos tienen una importancia clave para la economía extremeña. Entre ambos países, la región exportó por un valor total de 38 millones de euros en 2013, según los datos provisionales de la Secretaría de Estado de Comercio, un 50% más que en 2011, gracias sobre todo al aumento de las relaciones comerciales con Túnez, que en dos años han aumentado su volumen en un 143%.

Después de Argelia, son los países africanos a los que más exporta Extremadura, y están por encima de otros, como China o México. Una relevancia que seguirá aumentando en la medida en que sus economías consoliden sus tasas de crecimiento.

Reformas para favorecer un desarrollo sin altibajos

Planta híbrida solar-gas de Abengoa en Marruecos.
Planta híbrida solar-gas de Abengoa en Marruecos.

Marruecos continúa siendo el principal destino de las inversiones de las empresas españolas en África. Cerca de un millar desarrollan algún tipo de actividad allí, y además España es su principal proveedor, con exportaciones por valor de 5.295 millones de euros en 2012.

Marruecos es, después de EE UU y sin contar la UE, el principal socio comercial español. Una relación histórica que podría ser mayor de prosperar las negociaciones entre Marruecos y la UE para firmar un acuerdo de libre comercio, que seguiría a una mayor actitud liberalizadora de su economía, aún muy dependiente de la agricultura. De hecho, la mala cosecha de 2012 provocó un crecimiento del 2,4% ese año, frente al 5% de 2011.

Para Extremadura, Marruecos supone el 12 país al que más exporta, con 23,4 millones de euros en 2013. Materiales como el hierro, el acero o el aluminio son los bienes que más salida tienen desde la región, cuya fortaleza en el sector agroalimentario puede jugar un papel importante en la transformación de los procesos agrarios que quiere acometer el país.

La relación entre Extremadura y Marruecos ha ido a más en la última década: frente a los 23,4 millones de 2013, en 2003 la cantidad se reducía a 1,1 millones. La balanza comercial entonces era negativa, de 5,8 millones.

Su estratégica posición geográfica, la estabilidad de las relaciones políticas y sus programas de mejora de infraestructuras pueden ser sus principales atractivos.

Avance progresivo hacia la normalidad social y económica

Comerciante tunecino dedicado a la perfumería.
Comerciante tunecino dedicado a la perfumería.

Túnez empieza de cero. La salida del país en 2011 del dictador Ben Ali, en el poder durante más de dos décadas, abrió una puerta a la esperanza de un país ahogado por la corrupción y por el desigual reparto de la riqueza.

Gran referente de la primavera árabe, la democratización de Túnez desde 2011 ha resultado ser un complejo proceso que encara su normalización definitiva.

España no ha tenido históricamente una destacada relación comercial con este país, que tiene a Francia e Italia como principales clientes y proveedores.

Pero el necesario crecimiento de su economía, con recetas como privatizaciones o incentivos a la llegada de inversión extranjera, a través de facilidades financieras y fiscales, abren una oportunidad en una economía dependiente de la llegada de turistas.

La relación comercial con Extremadura ha aumentado de forma significativa en los últimos años, siendo el 16 país en 2013 hacia el que más se exportó. Un total de 14,5 millones de euros, un 11% más que un año antes y casi el triple que en 2011.

Los productos más vendidos fueron, como en el caso marroquí, materiales para la construcción, como el hierro, el acero o el aluminio, pero también tienen un volumen destacable los productos cosméticos.

La elevada tasa de desempleo, del 18%, y en especial entre los jóvenes, por encima del 30% en un país de 10 millones de habitantes, es el reto principal que afronta el país con un enorme potencial.