Andalucía, destino de inversión

El valor añadido de ser capaz de volar

El sector aeroespacial andaluz se reivindica como un polo de desarrollo económicoe industrial de referencia en España

El valor añadido de ser capaz de volar

Cuando se trata de destacar el tejido industrial, la automoción surge en la mente como la gran fuerza que mantiene vivo el sector secundario español, sobre todo en un momento en el que este parecía mermar sin remedio. En cambio, sin tantos focos ni líneas, la industria aeroespacial va camino de cumplir casi un siglo de presencia en nuestro país, nada anecdótico tratándose de una de las industrias más avanzadas y de mayor valor añadido que pueden encontrarse. Y en Andalucía no solo es historia casi centenaria, sino presente y, sobre todo, futuro.

Se calcula que por cada euro invertido en el sector aeroespacial, el retorno llega hasta los seis euros. Por ello, una apuesta decidida ha convertido a la comunidad autónoma andaluza en una referencia del sector a nivel mundial. A día de hoy, 88 años después de que Construcciones Aeronáuticas (CASA) levanta su primera instalación en Cádiz, la región es el hogar, junto a Madrid, de la división militar del constructor europeo Airbus, hasta hace poco EADS, líder del sector aeronáutico mundial con la norteamericana Boeing.

La presencia de Airbus en la zona quedaba confirmada después de la importante reestructuración del grupo, que, además de un cambio de nombre, decidía concentrar sus operaciones industriales en cuatro países, entre ellos España y, dentro de esta, en Andalucía. Pero el gigante europeo solo es la cabeza visible de una industria con una fuerte red auxiliar de hasta 120 empresas, con proveedores de primer nivel tales como Aernnova, Aciturri y Alestis, y con un impacto económico que representa el 1,28% del PIB andaluz.

Aerópolis, el apoyo clave

El Parque Tecnológico Aeroespacial de Andalucía se ha convertido en el núcleo del desarrollo de esta industria en la región. Aerópolis se ofrece como un espacio de unión de hasta 73 empresas al cierre de 2013 que participan en algunos de los programas aeronáuticos internacionales más importantes, desarrollados por los principales fabricantes.

Son siete compañías más que en 2012, de diferentes tamaños y actividades, desde grandes proveedores como Aernnova hasta ingenierías o compañías enfocadas al diseño aeronáutico. Los últimos datos disponibles de 2012, cuando el Aerópolis contaba con 66 empresas, arrojaron un volumen de negocio de 700 millones de euros y 4.000 empleos, que se espera aumenten con la demanda relacionada con el Airbus A400M y el A350XWB, considerado el avión comercial más moderno del mundo y en el que Alestis, instalada en Aerópolis, participa como proveedor de primer nivel.

Aerópolis cuenta con hasta cuatro instalaciones diferenciadas. El centro de empresas, edificio principal del parque y que cuenta con espacios versátiles para la instalación de las empresas, y el centro de ingeniería y diseño aeronáutico; aparte, el Aeronautic Suppliers Village está orientado a los proveedores del Airbus A400M, cuya línea de ensamblaje está en el propio parque. Y por último, el centro de ingeniería e innovación aeroespacial y el de tecnologías aeroespaciales se presentan como infraestructuras de vanguardia creadas para firmas dedicadas a I+D.

Según los últimos datos disponibles, correspondientes al año 2012, la facturación de esta industria en Andalucía alcanzó 1.858 millones de euros, un 6% más que en 2011, de los que 736 millones correspondieron a la industria auxiliar. La facturación total creció un 125% por encima de la de 2007, considerado el año previo a la llegada efectiva de la crisis económica. Desde entonces se han creado 4.657 empleos, hasta alcanzar los 11.290 con los que contaba en 2012, en su mayor parte gracias al desarrollo de las empresas auxiliares. En ese periodo nunca se dejó de crear empleo, ni siquiera en 2011, cuando las ventas se resintieron con respecto al año anterior.
En perspectiva nacional, la facturación registrada en Andalucía supone el 23% del total del sector, y la región acumula el 30% de los puestos de trabajo, en su mayoría de alta capacitación: el 30% de los empleos corresponden a directivos, ingenieros y licenciados y el 57,7%, a operarios cualificados.

Sevilla y Cádiz acogen el 90% de las 120 empresas aeronáuticas presentes en Andalucía. Una superioridad respecto al resto que queda explicada por el hecho de que Airbus mantiene en ellas hasta tres instalaciones que dan trabajo a cerca de 3.000 personas. El consorcio europeo actúa como gran locomotora, alrededor de la cual se ha desarrollado un sector fruto de la colaboración público-privada a lo largo de la última década. Un sector productivo, de valor añadido y con mirada al exterior: Andalucía es la segunda comunidad autónoma en exportaciones aeronáuticas, con 1.509 millones en 2013, un 44% más que en 2012 y cuatro veces más que en 2003, arrojando un saldo comercial positivo de 658 millones.

Cooperación público-privada

Y es que el despegue definitivo de la última década en el sector a nivel andaluz coincide con el nacimiento del clúster aeroespacial Hélice, creado en 2004 como una herramienta público-privada para el fomento de las inversiones y del crecimiento de pequeñas y medianas empresas dedicadas a la industria aeronáutica. Como parte de este desarrollo, la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo ha impulsado el Programa de Acción del Sector Aeroespacial 2010/13, consensuado con agentes económicos y sociales, que ha favorecido la captación de 364 millones de euros de financiación exterior y que en los próximos meses tendrá continuidad en un nuevo programa para los siguientes cuatro ejercicios, el Plan de Acción del Sector 2014/2017.
Todo ello acompañado de la oportunidad que representa el Parque Tecnológico Aeroespacial de Andalucía, Aerópolis, el primero de este tipo en España, destinado de forma exclusiva a este sector. En él actualmente están instaladas 73 empresas, lo que equivale al 95% de su capacidad, y da empleo a más de 4.000 personas de forma directa e indirecta.

Sevilla: el hogar del A400M

El valor añadido de ser capaz de volar

Las instalaciones de Airbus en el Polígono de San Pablo son el núcleo de las operaciones de la firma en Andalucía. Situadas junto al aeropuerto, se extienden sobre una superficie total de 1,1 millones de metros cuadrados, 190.000 de ellos ocupados por oficinas y hangares dedicados desde al montaje de aviones hasta a un centro de formación. Allí trabajan de forma directa 2.000 empleados.

La principal instalación es la línea de montaje del Airbus A400M, el modelo de avión de la compañía en transporte militar de largo alcance. Cubre un total de 58.000 m2 de superficie y está dotado de siete módulos. En uno de ellos se realiza el ensamblaje de las series CN235 y CN295, dedicados también al transporte logístico y táctico. En otro hangar Airbus tiene su centro de pruebas y de entrega de los pedidos.

En él están instalados los dispositivos que recogen en tiempo real los datos de los aviones en prueba, los cuales se comparten con las fábricas de Toulouse, Hamburgo, Bremen y Filton.Las primeras plantas de Airbus en Sevilla datan de la década de los años treinta y se situaban en el barrio de Tablada. Hoy, se reduce a una planta de montaje auxiliar en San Pablo. 

Cádiz, el origen de Airbus en Andalucía

El valor añadido de ser capaz de volar

Fue en Cádiz donde la compañía que marcó durante décadas el sector aeronáutico en España, CASA, instaló su segunda fábrica en 1926. Después de 88 años, en los que CASA pasó a formar parte del consorcio europeo de defensa EADS, y este a ser integrado desde este año bajo la marca Airbus Group, El Puerto de Santa María mantiene el Centro Bahía de Cádiz (CBC), una planta inaugurada en 2003 y que por entonces pasaba por una de las más modernas levantadas por EADS, después de una inversión de 60 millones de euros.

El CBCfabrica componentes, como piezas en fibra de carbono, para proyectos como el del Airbus A400M sevillano, lo que supone un alto nivel de preparación tecnológica. En él trabajan 325 personas y se extiende sobre una superficie de 79.000 m2. En este centro, el departamento de I+D de la antigua EADS y la compañía Tecnatom trabajan en el desarrollo de un sistema de inspección de componentes aeroespaciales de pequeño tamaño y aún en fase de producción mediante ultrasonidos generados por láser, lo que permitiría un análisis más rápido de las piezas y, por tanto, una mayor productividad y rapidez en los procesos.

El Parque Tecnológico Bahía de Cádiz, con casi un centenar de firmas que emplean a más de 1.660 personas, y los dos centros de experimentación para aviones no tripulados (UAS), que están en fase de desarrollo en Moguer (Huelva) y en Villacarrillo (Jaén), completan el mapa andaluz de infraestructuras aeronáuticas, al que se suman unos incentivos públicos por 90 millones de euros, dirigidos a las empresas que han movilizado más de 240 millones de inversión privada.

Hoy, la industria aeroespacial andaluza busca consolidarse en Europa, convertirse en un referente en esta actividad, fortaleciéndose desde dentro para captar cada vez más inversión y clientes del exterior. Un paso importante es la presencia en Sevilla de la línea de montaje final del Airbus A400M, ganadora de 180 pedidos definitivos. Un proyecto que creará hasta 1.200 puestos de trabajo y que muestra que Andalucía ya vuela.