KPMG se reunió ayer con los principales acreedores españoles

La banca no descarta desligarse de la oferta de Damm en Pescanova

Sede de Pescanova en Chapela (VIgo).
Sede de Pescanova en Chapela (VIgo).

La banca española mantiene el pulso en Pescanova. La consultora KPMG, contratada como asesor en el proceso de refinanciación del grupo pesquero y autora del informe forense, detalló ayer a los seis principales acreedores de la compañía (Sabadell, Popular, Novagalicia, CaixaBank, Bankia y BBVA) la propuesta de convenio de acreedores liderada por Damm y Luxempart. Este grupo, conocido como G7, concentra algo más de 900 millones de la deuda de Pescanova.

Fuentes próximas a las negociaciones indican que esta oferta, que en principio había sido consensuada entre la cervecera catalana, propiedad de la familia Carceller, y las entidades españolas, “no ha gustado nada” y ha generado “un cierto enfado” en la banca, ya que en ella no se recogen todas las condiciones que se habían pactado entre ambas partes. “En el convenio presentado, los fondos se reservan un orden de prelación (preferencia en el cobro) más favorable”, indican estas mismas fuentes como ejemplo. Este malestar ha llevado a la banca a plantearse incluso desligarse de esta propuesta. Las entidades ha encargado a KPMG un estudio detallado para ver hasta qué punto puede introducirse alguna mejora, ya que una vez presentado el convenio ante el juez no hay mucho margen para cambios. En los próximos días KPMG volverá a reunirse con los bancos.

La oferta de Damm, elegida por unanimidad por el consejo de administración de la pesquera, contempla la aportación de hasta 150 millones de euros y quitas de la deuda de entre el 60% y el 90%. De los fondos inyectados, 37,5 millones serán nuevo capital y 112,5 millones serán deuda a siete años con un tipo de interés del 15% anual. Al mismo tiempo incluye una reorganización societaria, con la solicitud de concursos exprés para sus filiales españolas conexos con el de la matriz.

Por su parte, los bancos españoles también empezaron a diseñar su propia propuesta, con quitas que rondaban el 70%, pero las dificultades para encontrar un socio industrial, tanto dentro como fuera de España, que les acompañara les llevó a decantarse por la opción de la familia Carceller.

Plazo de adhesión

Hasta el último momento, otro consorcio, liderado por el exministro de Defensa, Eduardo Serra, y varios fondos de capital riesgo –entre ellos, Blue Crest y Knight Head–, tenía previsto presentar una alternativa, pero unos días antes de la finalización del plazo para entregar las propuestas de convenio (el pasado 3 de marzo) decidió dar marcha atrás y retirarse de la puja.

El plazo de adhesión al convenio concluye el próximo 3 de abril. Llegada esta fecha, y si finalmente la banca española decidiera no sumarse a la oferta de Damm, Pescanova se vería abocada a la liquidación. Pescanova, que suspendió pagos a finales de abril del año pasado, tiene un patrimonio negativo de 1.500 millones de euros y una deuda total que supera los 4.000 millones, según los últimos datos facilitados por la compañía. Pescanova cerró el pasado ejercicio con un volumen de ventas de 1.215 millones de euros, lo que supone una caída del 17,06% frente al año anterior.

El plan de viabilidad elaborado por Damm contempla pérdidas hasta 2017 (de 13 millones de euros en 2015 y de un millón de euros en 2016).

Sindicatos

El portavoz de la federación agroalimentaria de Comisiones Obreras (CC OO) manifestó ayer que la pesquera “es fuerte” porque tiene “liderazgo” sobre la materia prima, en la flota y en la acuicultura, y que “deshacerse de esos sectores podría conllevar una Pescanova pequeña y no tener la fuerza o liderazgo que puede tener”.

Apoyo a Touza como consejero delegado

La compañía, que de aceptarse la oferta de Damm pasaría a integrarse en una sociedad denominada Nueva Pescanova, baraja la idea nombrar a un consejero delegado. Para cubrir este puesto figura como favorito Senén Touza, administrador concursal en representación de la consultora Deloitte, junto a Santiago Hurtado Iglesias.

Touza cuenta con el apoyo tanto de la cervecera catalana como de las principales entidades acreedoras, al considerarse una de las personas que en estos momentos conoce con más detalle la situación de la multinacional gallega.

Fuentes próximas a la compañía, no obstante, aseguran que la posible designación de un consejero delegado en Pescanova no sería ni mucho menos inminente. “El juez aún no ha dado el visto bueno al convenio presentado. Además, falta conseguir el 51% del respaldo de los acreedores”, explican.